jueves, 30 de abril de 2020

No quiero levantarme


A mí el plan de desconfinamiento no me ha impactado, sigo viendo todo lo que me importa muy lejos. Veo lejos volver a reunirme normalmente con las personas a las que quiero; ir a recoger a mi sobrino; trabajar de manera normal; ir de compras sin preocupaciones; salir de copas y a bailar; ir al cine de verano, a la playa, a no hacer nada a una piscina...

Además, en general, no estoy llevando especialmente bien el confinamiento, y desde hace unos días han dejado de funcionar las cosas que me ponían contenta y se me está haciendo todo más mucho difícil.

Difícil en plan no tengo ninguna razón para levantarme, da igual si me levanto o no, chica, pa qué vas a levantarte, no quiero levantarme.

Pero me levanto. No sé por qué, me levanto.

Me ducho, desayuno, me arreglo el pelo, me maquillo, me visto como si fuera a salir a la calle y me siento a trabajar. O delante del ordenador, a hacer como si estuviera trabajando.

Y estoy pensando todo el rato en que quiero volver a la cama a apagar el celebro y dormir.

Y temo que llegue el día en el que, cuando piense no quiero levantarme ese pensamiento pueda más que la rutina, la responsabilidad y las ganas de mantenerme más o menos cuerda y me quede en la cama hasta que el cuerpo aguante, por si es un momento de no turning back.

¿Soy la única que está enloqueciendo con esta mierda?


jueves, 23 de abril de 2020

I book on Mondays (II)

Soy un Ignatius sin bigote, una Ana de Mendoza con dos ojos, un Obélix urbano, una Jo March sin pololos, un Teleny sin talento, una Lady sin abanico, una Puck entretenida, un Heathcliff afable, una Livia muy Augusta, un Usher indigente, una Candy realista, un Garp extrovertido, un Poirot despistado, una Dolores independizada, un batauto esclavizao, un Alatriste contento, un Cyrano enloquecido, una Carrie popular, un Lucius sin destino, una Esther adolescente, un Atticus descreído, una Dulcinea turgente, una Mary sin cocina, un Euchrid con las uñas pintadas, un Harry sin magia, una Scarlett sin esperanza, un Tintín con canas, un zombie enamorado, una Catherine que espera, un Quintanar de pro, una Mina disidente, un Patrick sin locura, una Alicia acobardada, una Kwie-Ian de ojos verdes, una Teresa consciente, una Bridget descocada, un Owen malabarista, unas veces Dick y otras Perry, una Justine escocida, un Juan reconvertido, una superheroína sin poderes, un Vito misericorde, una Buttercup sin corona, un Mortadelo sin gafas, una Momo insomne.

Soy los cinco, la zorra que subió al nogal, que tan alta vida espera, va a toda vela, crió un caracol, viajó a la luna, visitó el centro de la Tierra, limpió la sangre, mató una ballena, pintó una cerca, mató a un payaso, construyó un castillo, jugó a las tabas, cocinó a un señor, domó a un dragón, folló con un monje, comió chocolate, ató a sus amantes, escupió al espejo, destruyó una catedral, conquistó el fondo del mar, pescó en un río, murió quemada, descubrió el misterio, fue a misa, se aburrió en la Iglesia, engañó a su amado, durmió con un fantasma, voló sobre el nido del cuco, corrió tras la sombra del viento y se quedó con una mano que no era la suya.






viernes, 17 de abril de 2020

#CocinaparaIdiotas IV: Edamame al bol

Para dos comidas.


Tiempo de preparación:
- Unos 10 minutos: 5 de cocción y 5 para que hierva el agua y releas 12 o 13 veces las 4 líneas de instrucciones de preparación.
 

¿Qué necesitas para esta receta?

- Una bolsa de edamame congelada de Mercaseñora.
- Una olla.
- Agua.
- Sal. 
- Espumadera o colador, con lo que te apañes mejor.
- Recipiente accesorio para tirar las vainas.

Antes de ponerte el delantal

- Compra una bolsa de edamame congelado en Mercaseñora.

Con el delantal puesto

1. Llena la olla de agua, ponle un pellizco gordo de sal y pon a calentar. La sal no sé a qué viene, porque los bichos estos van dentro de la vaina Y LA VAINA NO SE COME pero lo pone en la bolsa.
2. Cuando el agua haga burbujas y oigas un chisporroteo es que hierve, es entonces cuando tienes que poner dentro de la olla la cantidad de edamame que vayas a comer (con el agua chisporroteante). 
3. Pon una alarma en el móvil. Cinco minutos pasan MUY rápido si te pones a fregar o vas a hacer pis con el móvil y no queremos que a la vuelta te encuentres con puré calcinado de edamame.
4. Cuando suene la alarma saca lo que hay dentro de la olla y ponlo en un recipiente. A mí me gustan los bols pero en un plato vale igual.
5. Abre las vainas y come LO DE DENTRO, lo que parece un guisantito siamés.

Et voila!

¡Edamame al bol! 



Y recuerda.

jueves, 16 de abril de 2020

El cinturón


- Gordi, ponte mona, que hoy tienes varias vídeollamadas guais. Pero DEL TODO, que luego te levantas y se ve que llevas el pijama de Wonderwoman.

- Ay, hija, cómo eres...

- ...

- Huy, mira, el cinturón me regaló mi hermano en Reyes y no me cabe... Voy a probármelo, a ver cómo de gordo está siendo el confinamiento.

- A mí me parece de buscar una excusa para pasarte llorando todo el día pero, chica, tú misma...

- ¡JODER, QUÉ PUEDO ABROCHARLO!

- ¡¡¡PERO QUÉ DICES!!!

- ¡¡¡QUE SON DOS CENTÍMETROS DE CINTURA MENOS!!!

- ¡No cantemos victoria todavía! Para asegurarnos, vamos a tener que probarnos TODOS LOS PANTALONES.

- Tía, te lo juro, QUE HEMOS ADELGAZAO CON LA PUTA PANDEMIA.

- QUE NO TE DAS CUENTA DE QUE NO PUEDE SER. Pero, HABER, eso es imposible, nadie adelgaza en la pandemia. Tú no tenías que adelgazar en la pandemia, teníamos que ponernos más tocinas, tol día en casa, con diez minutos de estiramientos (¡ESTIRAMIENTOS, HOSTIAS!) al día y sin salir de casa desde ni se sabe. QUE EN LAS PANDEMIAS SE ENGORDA, INÚTIL, NO HAS ENTENDIDO NADA.

- Joder, compruébalo tú. Si hasta el sostén nos aprieta menos, que como no nos hemos puesto casi no nos habíamos dado cuenta.

- ¡ES IMPOSIBLE! Llama al gabinete de crisis: bañadores, bikinis, vestido ajustao de zorrear y spanx, WE NEED YOU!

- Oyes, Gordi, que tengo que currar, que estamos confinadas pero currando a full. Igual podríamos dejarlo para esta tard

- CÓMO PUEDES PENSAR EN TRABAJAR CON UNA CRISIS COMO ESTA, 

GA-BI-NE-TE-DE-CRI-SIS-YA.

- Tienes razón, esto es más urgente que cualquier otra cosa. GO!


Una hora después...

- Tía, tía, TÍA... ¡QUE HEMOS ADELGAZAO!

- Hiperventilando...

- Aguanta, ¡AGUANTA! Aún nos queda un poco de bizcocho de plátano de ayer... y... y... ¡y podemos hacernos un colacao ahora y comer cloquetas y... y... Y CENAR TORTITAS CON JAMÓN!

- Necesitamos sentarnos un momento y pensar en esto. TRAE BIZCOCHO Y COLACAO PARA LAS DOS.



(Continuará. Casi seguro).

domingo, 29 de marzo de 2020

#CocinaparaIdiotas III: Coliflor hervida

¿Para cuántas personas? Pues depende de lo grande que sea la coliflor. A mí una pequeña me da para dos veces.

Tiempo de preparación:
- Depende de lo grande que sea la coliflor, aunque con unos 10 minutos está apañaíca. 
 

¿Qué necesitas para esta receta?

- Una coliflor.
- Una olla con tapadera en la que quepa la coliflor que vas a cocer, más unos cuatro centímetros de alto.
- Aceite y sal. Mayonesa opcional.
Un cuchillo.
- Opcional: rasera (la paleta esa de coger las cosas de la sartén).

Antes de ponerte el delantal

- Compra una coliflor. Pídela al comercio local más cercano que te lleve la comida a casa, no aproveches este post para salir un ratito, eh.

Con el delantal puesto

1. Quita las hojas verdes y corta el tallo gordo cerca de donde empieza a ramificar a lo bonito.
2. Lávala bien. Lo mejor es meterla un ratito en agua y restregar un poco para quitar rastros de tierra, si los hubiera.
3. Deja escurrir y sacude. Nunca he entendido esta parte porque inmediatamente vas a meterla en una olla CON AGUA y va a volver a mojarse pero mi madre lo hacía y lo que hacía mi madre NO SE DISCUTE.
4. Mete la coliflor en la olla y por agua hasta que quede sólo unos dos centímetros de coliflor sin estar a remojo.


5. Pon un chorro de aceite y un pellizco de sal. 
6. Deja que cueza a fuego medio/fuerte unos diez minutos. Para saber si está hecha pinchas con un cuchillo en el tallo (que es lo gordo). Si el cuchillo pasa sin problemas, está hecha.
7. Saca la coliflor y sirve lo que vas a comer en el plato.
8. Pon un poco de aceite crudo y sal si te gustan las cosas saladitas y no te importa morir de hipertensión.
9. Espera a que se enfríe el resto de la coliflor que no te has comido y métela en la nevera, tienes para otra cena.

La mayonesa le va fenomenal, por cierto.

Et voila!

Ya tienes coliflor para comer o cenar dos días, con 10 minutos de dedicación.



Las croquetas son para dar envidia, que he encontrado una poca de masa en el congelador.

Y recuerda.