domingo, 9 de diciembre de 2018

10 años, 10 post favoritos


  1. De tacones y hombres. Los zapatos sirven para ejemplificar cualquier cosa. Cualquier cosa.
  2. Dime que no es nada. A veces es muy difícil explicar lo que se siente, sobre todo cuando no se sabe exactamente qué se siente.
  3. Díselo. La blogosfera, tal como la conocimos, está herida de muerte. Y a mí me da mucha pena.
  4. Ella y yo. Han cambiado mucho, pero siguen siendo dos y se quieren cada día más, aunque no se lo digan.
  5. En purititas bragas.
  6. Esa cosa con plumas. Esto me ha pasado tantas veces que se me acabó la esperanza. Sobre todo de que la Petulandcia vuelva a llamarme Baronesa otra vez.
  7. Hombres casados que se la pegan a sus mujeres. "Salgo con hombres casados porque así estoy segura de que no van a pedirme que me case con ellos", dice la chica (Marilyn) a Richard en un momento de confesiones en La tentación vive arriba. Pues a lo mejor es por lo mismo.
  8. Las putas de Montera. Entonces, mi sobrino era casi sordo. Aún no tenía 4 años y ya tenía claro que tenía que ayudar a quien lo necesitara, creo que porque ya se daba cuenta de que él necesitaba ayuda. Aunque ya puede oír, todavía tiene esa ingenuidad amable de los niños y aún piensa que siempre, siempre, hay que ayudar. Menos cuando se trata de poner la mesa, ahí ya que cada uno se lleve lo suyo.
  9. Tierra quemada. Este post me recuerda que todo, TODO, es risible si pasa el tiempo suficiente y se comparte con amigos. Sobre todo si la desgracia que podía haber sido al final no ha sido. Y también me recuerda a Misia, y a las chicas en VIP, y muchas risas.
  10. Querido escritor. A toro pasado, me acuerdo con cariño de él. Nunca sabrá la de cosas que aprendí gracias a su paso fugaz por mi vida. Me saluda tímidamente cuando me ve y, a veces, me siento tentada de pararme y decirle: eres una gran persona y te mereces todo lo bueno que te pase, aunque no sea conmigo. Sé que nunca lo haré.

BONUS TRACK:
Todos y cada uno de los post de las #cosas. Lo pasamos pituti.
Los post de los Invitados. Este blog se pone muy contento cuando un amigo/a quiere escribir. Porque, ¿qué sería de la blogosfera sin lo de compartir cosas y espacios con los colegas?

sábado, 1 de diciembre de 2018

Igual sí, igual no

Gordipé cumple 10 años en 2018.



Aunque parezca que no, en diez años han pasado muchas cosas. 

Quería celebrarlo comme il faut, con grandes fastos, miles de post, fanfarrias, trompetas, purpurina y todo eso pero la vida se ha impuesto con puño de hija de la gran puta y, mira, últimamente no tengo tiempo me dedico a otras cosas que no son el blog, y me tomo con filosofía y relajo lo de este es mi blog y me lo follo como quiero

Esto lo he aprendido de mi EVIL PARTNER, la MG, que es muy sabia y quiero ser como ella en muchas cosas. 


En esto pensaba cuando se me ocurrió imponerme un reto, al estilo #proyectohuevos de hace dos veranos, y comprometerme a escribir todos los días en diciembre. 



No, en serio, hasta tengo un listado de ideas y un esquema de posts en el keep

Pero luego pensé: pero, nena, que ya no tienes el hábito de escribir en el blog, ¿qué te lleva a pensar que vas a escribir todos los días en diciembre si ni siquiera has sido capaz de acabar un meme de mierda de compartir música, con la lista tan BONICA que te estaba haciendo el superamoroso Juanjo? 

Juanjo, te quiero. Aunque no haya sido capaz de acabar el meme, te quiero.
Y más luego, pensé: a ver, ¿qué necesidad tienes de imponerte un compromiso que no importa a nadie y que va a agobiarte si no cumples, porque eres muy de agobiarte cuando fallas a tus compromisos? 



Así que he decidido que como ya no llego a celebrar bien el décimo aniversario de Gordipé, voy hacer lo que se me vaya ocurriendo y me vaya bien. 

Mientras escribo este post me sale la cara de jejeje y me acuerdo de los tuits esos que van anunciando que se cierra la cuenta, se toma un descanso o dejan de seguir a no sé quién, que siempre pienso: eh, dude, ¡que a quién coño le importa! Haz lo que quieras sin avisar, que no eres Elizabeth Queen

Pero también pienso que, oyes, ya son diez años, soy lo suficiente mayor y, efectivamente, este es mi blog y me lo follo cuando quiero y aviso porque sí.

Bienvenidos al post de anuncio de igual celebramos mucho el 10 cumpleaños de Gordipé, o igual no, y vamos a sentirnos igual de bien. 

Començons!


jueves, 29 de noviembre de 2018

El baile

Tienes la nariz fría.

Lo noto porque roza la mía de vez en cuando.

En una novela barata de amor dirían que nos miramos a los ojos tan profundamente, con tanta intensidad, como si quisiéramos ver nuestra verdadera alma, o algo así, pero no. Nos miramos a lo ojos porque es excitante.

Aún no nos hemos besado pero ambos sabemos que tenemos la nariz fría y las mejillas calientes.

Yo sé que tienes pelo en el pecho y tú sabes que no llevo sujetador. Y aún no nos hemos besado.

Nos acercamos más. Ya no sé dónde acaba mi ropa y empieza la tuya y sonreímos mientras nos miramos a los ojos hasta que ya no hay espacio entre nosotros.

En una novela barata de amor dirían que nos abrazamos como si quisiéramos fusionarnos en una sola persona, pero no. Nos pegamos el uno al otro porque es excitante.

Así, abrazados, empezamos a movernos al ritmo lento de la música.

Sin besarnos. Sin hablar.

Yo noto tu sonrisa en mi hombro y estoy segura de que tú notas la mía en esa curva mágica que hay debajo de tu oreja.

Aún no nos hemos besado y ya estamos bailando.

 

sábado, 3 de noviembre de 2018

La pasta europea

Cuando trabajas para (que no "en") la administración pública muchas veces, en muchos sitios, en diferentes tipos de proyectos, es fácil entender por qué las cosas funcionan tan mal, por qué los servicios públicos a veces son un desastre. 

Y también se puede entender (aunque de manera un poco regulera) dónde va todo ese dinero que dicen que recibimos de Europa y que luego tenemos la sensación de que no se refleja en nada.

¿Qué pasa con el dinero de Europa, de dónde viene, a dónde va, por qué unas comunidades reciben no sé qué y otras no sé cuántos?

Si alguien tiene inquietudes serias al respecto,
Si no son demasiado serias, yo vengo a hablar de mi libro.

No lo sé todo, claro que no. De hecho, antes de que llegue a las comunidades autónomas se me escapa el camino que sigue la pasta, pero por lo que conozco, que es un poquito, en cuanto llega al organismo autonómico, al menos el de la Comunitat Valenciana, el panorama es aterrador.
Pero vamos al principio.
No sé si sabes que la Unión Europea se organiza, en cuanto a las subvenciones, por periodos de 4 años, more or less, y por mega áreas temáticas: infraestructuras, personas… Seguro que has oído hablar de los Fondos FEDER, los fondos europeos agrícolas o del Fondo Social Europeo. Los FEDER son fondos (=pasta) que se destina a infraestructuras, obras, etc. que, presuntamente, son imprescindibles para el desarrollo económico, social, cultural, blablablá de las regiones, y el fondo social europeo, o FSE, también es pasta, pero destinada a cosas que beneficien a las personas de esas regiones. Los fondos europeos agrícolas son, como su propio nombre indica, para rollos agrícolas. Pero no voy a abrir este melón porque siempre me sale podrido (guiño, guiño, codazo, guiño) y me lo sé peor.
Bueno, pues esta es la primera clave: la Unión Europea decide, exactamente, a qué tipo de programas se puede destinar el dinero. Pero EXACTAMENTE.
Y, ¿cómo lo decide la Unión Europea?
Pues parece que la UE va haciendo una especie de macro plan estratégico de las diferentes regiones europeas: analiza la situación de los ciudadanos, pueblos y ciudades, especialmente de los más vulnerables, detecta necesidades y plantea objetivos, estrategias y acciones para [intentar] conseguir que todos seamos más innovadores, sanotes, formaos, currantes, que tengamos todos buenas comunicaciones, buenos colegios, buenas empresas que innovan y exportan, que las vacas den leche estupenda y la tierra sea fértil y poderosa Y SEAMOS LA REHOSTIA.
Cómo los recursos (=pasta) son limitados, cada periodo se centra en convocar subvenciones dirigidas a mejorar las condiciones de vida de los colectivos que detecta que están flojitos.
Por ejemplo:
  • Mira, oyes, los gitanos siguen estando muy jodidos en toda Europa, vamos a dar pasta para programas de formación, de inserción laboral, de integración... porque están really, really, muy jodidos.
  • Joder, las pyme, qué no innovan, oye, que ya lo tienen bien si no cierran, que hay que ayudar a las que investigan a que investiguen más y mejor, sean competitivas en el mundo y exporten.
  • Ostras, qué difícil es llegar a este poblacho de 500 habitantes que, casualmente, está en un paraje natural incomparable que podríamos explotar turísticamente, necesitamos una carretera y un tren.
  • Mierda, ¿qué coño vamos a hacer en Europa con ninis menores de 25? Hay que ponerse las pilas para que estudien o trabajen o algo, caris, que vienen los inmigrantes la mar de formaos y estos se nos van a quedar idiotas. A ver si podemos incentivar a las empresas para que les contraten, o montar cursos de macramé, para que encuentren trabajo de macramequeros…
  • Hostias, la crisis ha tumbao a nosecuantos mil mayores de 40 que no encuentran curro, sobre todo las señoras… y no podemos permitirnos gastar nuestra pasta en ayudas y subsidios… a ver qué se nos ocurre para tenerlos entretenidos y si encuentran trabajo, mejor, eso que nos ahorramos…
Cosas así.
Además de eso, la UE divide la superficie por regiones, según el grado de desarrollo que considera que tienen. Y, según la región, se puede tener acceso a unas líneas de financiación o a otras.
Aquí esta una de las claves: la UE hace una foto general, en la que, con el concepto de solidaridad por bandera se intenta beneficiar a la mayor cantidad de gente/empresas/instituciones más vulnerables, porque los que están mejor se supone que van solos y no necesitan tanta ayuda. Piensa en Alemania y Turquía, como ejemplo: Alemania recibe menos financiación porque va mejor que Turquía, en todos los aspectos: economía, exportación, progreso social… España al principio estaba en la mierda y recibía mucha pasta, ahora se supone que va mejor y recibe menos. 
O sea, que hace la foto en grande, no pixelada, e igual acierta con el diagnóstico de vez en cuando y en las soluciones reguleramente. O NO ACIERTA.
Tooootal, que la UE "detecta" todas esas necesidades, las personas piensan en qué líneas pueden ayudar a revertir esa situación, y dice: “HABER, tengo pasta para integrar a los gitanos, poner pavimentos anti ruido en las carreteras, contratar a menores de 25 sin estudios ni experiencia, investigar en nanotecnología biomolecular ultrasónica, ampliar los cultivos de la flor del papacué, que tiene mucha salida ahora en el mundo y necesitamos aumentar las exportaciones"… y las administraciones públicas españolas (en este caso) dicen:
Y la UE es tan guay que se lo da. Nos lo da.
¿Y qué pasa con la pasta cuando llega a l'Espagne?
Suele ir de arriba a abajo: del gobierno a los gobiernos autonómicos, luego a diputaciones o mancomunidades, y luego a los ayuntamientos. Y en casa escalón se queda un poco, CLARO. Que no todo el dinero pasa por todos los sitios, PERO.
Y entonces, quien tiene la pasta hace convocatorias de ayudas y subvenciones: da pasta a fondo perdido para que puedan hacerse cosas. Molonas unas veces, pschee otras.
Todos los escalones piden lo más que puede a todo lo que puede, y luego lo va repartiendo en convocatorias, a través de las diputaciones, unas veces, o de manera directa, otra. Ayudas a la promoción del valenciano, ayudas a las asociaciones, ayudas a las manifestaciones artísticas, ayudas a la innovación de las pymes, ayudas al fomento de la participación, a las entidades locales y ayuntamientos… (recuerda que son ayudas para hacer exactamente lo que la UE quiere que se haga, no puede hacer cada uno lo que quiera o necesite).
Pues aquí está otra de las claves: en teoría una subvención debería ayudar a hacer cosas que son necesarias. Cosas que van a hacerse sí o sí para mejorar y que, gracias a esa pasta europea, van a costar un poquito menos dinero.
Por ejemplo: un ayuntamiento ha detectado que hay mucho paro juvenil en el municipio, que hay mucho abandono escolar, que no pueden trabajar en las fábricas de la zona porque no saben hacer la o con un canuto. Entonces decide hacer cursos de carretillero o de soldador, porque es la demanda de las fábricas de la zona. O decide captar a esa juventú y hacer cursos para reinsertarlos en el sistema educativo, con pedagogos, psicólogos y esos que saben cómo reorientar a la peña.
Y entonces, cuando va a hacer todo eso, detecta que puede pedir una subvención y como le vendría bien una ayudita, ZASCA, pide una subvención.
Eso sería lo normal, ¿no? Y seguro que se hace eso, CLARO.
Nope, caris.
Resulta que las administraciones públicas, TODAS, se han gestionado FATAL desde hace muchos, muchos años y tienen unos déficits del copón, casi seguro porque se han dedicado a tirar los dineros por el váter o whatever. Además tienen una capacidad mu cortica para subir las tasas e impuestos locales, así que no suelen poder hacer NADA nuevo que suponga aumentar los presupuestos y gastar más pasta.
Y hacen justo lo contrario de lo que debería ser: buscan a qué subvenciones pueden presentar proyectos, y crean proyectos sólo para presentarse a subvenciones. Es más, presentan proyectos de lo más peregrino, sin orden ni concierto, ajustándose a lo que subvenciona la Unión Europea, vaya a beneficiar o no, sea pertinente o no, para ingresar más pasta.
¿No te has preguntado por qué tu Ayuntamiento de un pueblo pequeñito pone en marcha una campaña de difusión sobre instituciones europeas, que hay cosas más importantes y que eso no le interesa a nadie y que pa qué? ¿O por qué en tu comarca hay, de repente, un montón de talleres sobre igualdad de oportunidades, cuando podía coordinarse, y hacer de cosas diferentes? ¿Por qué se ha puesto tó quisque a hacer presupuestos participativos o cosas de transparencia y gobierno abierto, si sabes que tu Ayuntamiento sigue siendo igual de caudillista y melón que hace 10 años?
¿Por qué hacen tamaña gelipollez?, puede que te preguntes.
Pues porque esas deben ser las líneas estratégicas que a la UE le interesa impulsar estos años, y da pasta para eso, no para otra cosa.
Y, sobre todo, porque en muchas de estas subvenciones se puede justificar el gasto de personal. Muchas de estas subvenciones pagan parte de las nóminas de las plantillas de ayuntamientos, diputaciones, mancomunidades,… y se aprovechan, CLARO.
Da igual si los proyectos tienen sentido o no, si los territorios y sus ciudadanos van a beneficiarse realmente. Lo importante es ingresar pasta para personal. A veces contratan a personas sólo mientras duran esos proyectos y, claro, los aprovechan para otras cosas, que van mal de personal...
Es más, hay empresas que funcionan porque buscan subvenciones para ayuntamientos, crean proyectos ad hoc según las líneas de subvenciones, y todos salen beneficiados: las entidades locales financian parte de su estructura y las empresas privadas se quedan con otra parte de servicios externos, y también financian su estructura.
LA REPANOCH.
¿Esto tiene consecuencias?
Pues sí. MOGOLLÓN.
[De las plantillas de las administraciones públicas, de su capacidad, pertinencia, actualización, carácter técnico, etc., si quieres hablamos otro día, es un tema muy largo y muy coñazo (¿más? Sí, más).]
Estábamos con las consecuencias.
Cuando algunos puestos dependen de una subvención significa que cuando deja de llegar pasta de fuera, se despide  deja de contratar a la persona y se abandona el proyecto. Pero abandonar del verbo "se queda en un cajón y nunca más se vuelve a hablar de él". No hay seguimiento. Nadie se hace cargo de evaluar, de reconducir, de seguir. ¿Recuerdas el millón de cursos de igualdad de oportunidades de tu comarca? Cuando se acabe la subvención, se acabó. Igual hay algún concejal/a especialmente concienciado que vea un futuro ahí, pero podrá hacer poco. PORQUE NO TENDRÁ PASTA ASIGNADA DEL PRESUPUESTO, PORQUE TODO SE HACÍA CON SUBVENCIONES.
¿Que de un día para otro se acaban los talleres de formación laboral subvencionados para menores de 25 años? Que se jodan, en el Ayuntamiento nadie va a ocuparse de ellos. Como mucho, habrá talleres de guitarra eléctrica o disco móvil, porque entra en el presupuesto de fiestas.
¿Qué va a pasar con esa chavalada a medio formar, que sigue en el paro? Nada. Si no hay subvención, están a la deriva.
Así que, básicamente, estamos jodidos. Estamos jodidos porque la pasta se ha gestionado, y se sigue gestionando, FATAL.
Representación gráfica del sistema.
Para quitar un poco de dramatismo a la cosa, hay excepciones, claro que sí, no te voy a engañar.
A veces la pasta europea ayuda, y mucho, a mejorar algunos servicios de los ayuntamientos pequeños. A veces hay gente competente y responsable que se esfuerza mucho por hacer de su entorno un sitio mejor. Incluso me atrevería a decir que es muchas veces.
Sin embargo, eso que llamamos el sistema es tan grande, y va tan solo, que queda poco espacio para la esperanza.
Bueno, para la mía, al menos.

sábado, 6 de octubre de 2018

La rabia

Hace casi tres años que Aquiles no aparecer por aquí.

Ha sido conscientemente, después de haberle desaparecido me pareció la mejor manera de dejar de regodearme y pensar en él lo menos posible. 

Ha sido una buena opción, sobre todo porque él ha decidido aparecer de vez en cuando y sigue desestabilizándome.

Casi tres años después, sigue desestabilizándome.

Y creo que es porque, en el fondo, no he llegado a decirle todo lo que me hubiera gustado.

Al principio, porque ya tuve bastante con conseguir hilar un discurso mínimamente coherente para explicarle que yo necesitaba, NECESITABA, que desapareciera de mi vida para no enloquecer. No entendía a qué venía tanto te quiero, tanto eres mi refugio, mi tranquilidad... si luego decidía elegir a cualquier otra persona para compartir su tiempo, compartir su vida con otras mujeres y tener otras familias.

Ahora es por rabia. Ni siquiera estoy triste, hace mucho que no estoy triste. Estoy rabiosa.

He pasado muchos años sin pedir, conformándome con lo que quisiera darme. Así todo era muy fácil, claro: el pedía, yo daba, todos de acuerdo.

Hasta que pedí yo. Ahí ya dejamos de estar todos de acuerdo. Le pedí que me dejara en paz, que respetara mi decisión de desaparecer, que necesitaba, NECESITABA desaparecer. Y se lo pasó por el forro de los cojones.  Varias veces.

Lo único que le pido en chorrocientos años es que me deje en paz, que me deje vivir, que siga con sus cosas pero que se vaya de las mías y se lo pasa por el forro de los cojones.

Rabiosa es poco.

Así que, aquí estoy, mucho menos infeliz, mucho más rabiosa y con un montón de cosas que decir a alguien con quien no quiero volver a hablar y de quien no quiero saber nada.

En días como hoy, en los que aparece de nuevo sorpresivamente, dudo seriamente de si voy a poder desaparecerlo definitiva y totalmente de mi vida, tengo miedo y necesito desahogarme. Aunque sé que no va servir de nada.