miércoles, 29 de enero de 2014

El mal

"El mal es muy difícil de erradicar"
Un señor, en Crímenes imperfectos
Cuánta razón. Porque para erradicar el mal no hay leyes, ni medicamentos, ni cirugía, ni pintura, ni quitagrapas, ni disolvente, ni lejía, ni nada. El mal no se quita. No se va.

Pero lo peor no es eso, lo peor es que el mal en sí no existe. No hay fábrica del mal, ni árbol del mal, no se puede descargar en eMule, ni señoras que tejen el mal... Sólo hay personas que hacen el mal, personas que hacen cosas que hacen sufrir a los demás. Y que lo hacen, normalmente, a conciencia. Porque hablamos del mal, no de que las consecuencias de los actos de alguien salpiquen a otro jodidamente. No. Hablamos de quien tiene el objetivo y la intención de hacer el mal.

El mal es muy difícil de erradicar, sí, pero es que somos un porrón de personas ahí, esperando, a ver cuándo nos da la oportunidad de lucirnos, y así no hay manera de erradicar nada.

Pensar que lo de quitar el mal está directamente relacionado con la desaparición de la raza humana da como miedo, ¿no?

lunes, 27 de enero de 2014

Gorda

Al parecer hace unos días un señor mandó un correo electrónico a una presentadora de la BBC y ella le respondió en directo. Por favor, ved, leed el vídeo.


La frase que más me ha llamado la atención del correo del señor es "(...) La obesidad es una de las peores decisiones que una persona puede tomar y uno de los hábitos más peligrosos de mantener, (...)". Porque creo que tiene razón. 

No debe ser agradable recibir un correo así pero estoy segura de que no es el más grosero o maleducado que se puede leer. Y me parece que tiene razón. Más allá de lo cuerdo que me parezca que alguien escriba a una presentadora de televisión para decirle que no es un buen ejemplo porque es gorda, creo que tiene razón en esa frase.

Y no entiendo muy bien la respuesta de ella. Es elegante, y sabe llevar bastante bien la discusión hacia otros temas pero no la entiendo, no entiendo por qué se mete en ese berenjenal. Sí, nena, estás objetivamente gorda. No pasa nada, seguramente eres presentadora porque haces un trabajo estupendo pero, objetivamente, estás gorda, no nos hace falta un certificado médico para poder decirlo. 

Tampoco entiendo por qué se pone tan contenta por las numerosas muestras de apoyo. ¿Que es porque la gente le quiere aunque esté gorda? Fenomenal. ¿Que es porque la gente le quiere porque está gorda? MAL, MUY MAL. 

Claro que le persona que te pone a parir en su casa delante de sus niños porque estás gorda es un mal ejemplo para sus niños que, probablemente, serán acosadores en la escuela pero, sinceramente, alguien que manda un mensaje así no es quien más me preocuparía. Probablemente este sería más tipo talibán de la verdura, pero no le veo como educador sistemático de acosadores. que igual me equivoco pero, oye.

¿Qué es peor, jalear a quien se mete con alguien porque está gordo o jalear al gordo para que se sienta querido?

Este vídeo me ha perturbado y, aún así, no tengo una opinión clara sobre el tema. Y, claro...

jueves, 23 de enero de 2014

Aprendida

En realidad sí sé por qué me gustó tanto Her. Nunca me siento identificada con las pelis de amor, no hay muchas cosas que pueda comparar con mis vivencias pero con Her me sentí tan identificada que me dolió la vida. Porque yo una vez me enamoré primero de una voz a través de un ordenador. Una voz que me aprendió tanto que se pasó de rosca y me dio miedo.

Me aprendió. De memoria. Me aprendió y se convirtió en el compañero perfecto. Aprendió a saber de qué estado de ánimo estaba simplemente con un hola. Respetaba mis manías. Conocía mis contracturas. Mis amigas le caían bien. Pasó de leer sesudos ensayos de historia medieval a leer a Irving. Dejó de ver pelis yugoslavas de la posguerra en versión original para ver conmigo pelis de Van Damme. Se ponía al tanto de las nominaciones de los Oscar para comentar la gala. ¡Joder, si hasta probó las drogas conmigo!

Y me dio miedo. No sé si me dio miedo que fuera tan perfecto, que fuera tan perfecto para mí o que se esforzara tanto por ser perfecto sólo para mí. No pude con tanta perfección y me dio miedo.

Así que un día reseteé y le mandé un correo lleno de preguntas a las que nunca respondió, supongo que porque no sabía las respuestas. Sólo recibí un sencillo igual deberíamos dejarlo, hemos dejado de sorprendernos.

Me gustó tanto Her porque me creí a Joaquin enamorado hasta las trancas de una voz y de un alma gemela que le aprendió demasiado.

lunes, 20 de enero de 2014

JUMANJI

Cuando me desperté ayer por la mañana había un señor en mi cama y una boa constríctor atascada en el váter. Tenía claro cómo había llegado el señor a mi cama pero lo de la boa... eso me costó un poco más entenderlo.

El caso es que me di cuenta de lo de la boa después de hacer pis, un microsegundo antes de lo del agua purificadora. Bueno, no, miento. Me di cuenta de que había algo negro en el fondo de la taza del váter un microsegundo antes de lo del agua purificadora.

Un susto del cáguense en dos tiempos.

ALGO NEGRO.

JUMANJI.

El caso es que las tres neuronas que tenía vivas después de los quince litros de gintónic de la noche anterior concluyeron que el algo negro que veía en el fondo del váter era una boa constrictor. También concluyeron que nunca podría volver a mear sentada. Por si acaso. 

No se me ocurrió lo de tirar agua porque, como todo el mundo quizás no sepa pero es la mejor opción que hay cuando aún estás borracha, cuando una boa constrictor se queda atascada en un váter ya está bastante jodida y agresiva. Si, encima, le atacas con agua verde por la cosa esa de la higiene nuclear que se pone en la cisterna, su reacción animal asesina le lleva a reventar la tapa del váter y deglutirte mientras te retuerces entre fuertes dolores en el suelo del váter. O algo.

Al parecer, a mis tres neuronas les dio tiempo de concluir todo esto en los cinco segundos que tardé en bajar la tapa del váter, llegar a la cama, esconderme bajo el adredón, temblar mucho y decir "Hay una boa constrictor en el váter".

Mi susto fue gordo PERO.

Estoy segura de que, a partir de ahora, alguien va a tener dos nuevas obsesiones: cerrar la tapa del váter y no quitarse los calcetines como si estuviera en Nueve semanas y media.

LOGRO DESBLOQUEADO.

sábado, 18 de enero de 2014

Her, la crítica definitiva

Her es la historia de amor de un hombre solo, triste, gris, que desentona en un mundo luminoso. Este hombre se enamora y le pasan cosas reguleras al ratito. Theodore, el hombre, es generoso, sensible, detallista, romántico, entregado... pero casi nadie lo sabe porque, como ya hemos comentao, está solo. Y triste pero, sobre todo, solo.

Her es una película bonita. Tiene una fotografía cálida y bonita. Una escenografía cálida y bonita. Una banda sonora cálida, ukelélica y bonita. Una luz mediterránea bonita. Her es bonita. Pero no es ella, es él. Que sí, que Scarlett tiene una voz estupenda, con unos nódulos en las cuerdas vocales la mar de sepsis, pero Her es él.


Her es Joaquin Phoenix en todo su esplendor. Un esplendor contenido, pero esplendoroso. La peli se llama Her pero igual debería haberse llamado Ximo porque es él, es Joaquin. Es su soledad, su esperanza, su comprensión, su sufrimiento, su deseo, su necesidad, su entrega, sus lágrimas, su amor. Joaquin es un creíble Theodore. Torpe, ingenuo, inocente y confiado, casi naïf. Her es él.

Hacía tanto tiempo que no me había gustado una peli de amor que he tenido que verla dos veces para asegurarme.

Hablemos de Her.



NOTA: OJOCUIDAO con el amelgibsonamiento de Joaquin.