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lunes, 20 de marzo de 2017

Solos

Cuando un señor me entra en cualquier de las redes sociales de quedar, lo primero que pregunto es si tiene pareja. Algunos contestan que sí, sin problemas. Otros que no, y luego que sí., o que es complicado. 

Muchos se sorprenden por la pregunta, e incluso intentan convencerme de que no es importante, que no va a suponer ningún problema. 

Bueno, no sé, igual no supone ningún problema para ellos, pero tengo la suficiente experiencia en el tema como para saber que para mí acabará siéndolo y que, a veces, para sus parejas también. Que no es que me importen parejas de otros a quienes no conozco, es que siempre, siempre, acaba golpeándome la mierda.

Sin embargo, no son estos los que más me sorprenden. No sé si lo entiendo como toca, pero no me sorprende que personas con pareja busquen líos alternativos para espolvorearse. Novedad, aburrimiento, lujuria pura y dura... que somos humanos, que un espolvoreamiento sorpresivo le mola casi a cualquiera. Hasta puedo llegar a comprender que alguien emparejado se enrede que otra persona y no sepa o no quiera acabar con ninguna de las dos, o que le satisfaga más mantener a las dos.

Los que más me sorprenden son los que acaban reconociendo que están buscando hablar, comunicarse con otras personas, desconectar. Algunos incluso reconocen que no tienen especial interés en quedar, follar o lo que sea, simplemente quieren hablar con otra persona porque se sienten solos. Tócate los cojones, mariloli.

No soy tan ingenua como para pensar que uno no puede sentirse solo cuando está acompañado. Hay millones de razones por las que alguien puede necesitar comunicarse con otra persona y no con su pareja. 

Lo que no consigo entender es por qué, cuando a uno le pasa eso, no llama a un amigo o amiga, o se relaciona con su entorno, se desahoga, desconecta, y se dedica a contar su vida a una desconocida en una red social para ligar. No entiendo que sea un comportamiento estructural.

Porque para llegar a eso, a buscar desconocidas a las que contar tu vida, pasando de tu pareja, hay que dedicar un tiempo. Hay que crear un perfil y seleccionar fotos que, por lo que sea, te llaman la atención. Hay que tener ganas de ignorar a tu pareja, aunque sea un rato, y dedicar ese tiempo a intentar crear cierta complicidad con una desconocida. Hay que querer contar tu vida a una cualquiera para, sospecho, no estar con tu pareja, ni hablar con tus amigos. ¿Cómo es posible que alguien se encuentre tan solo y sólo se le ocurra meterse en una red de ligar?

No lo entiendo.

Hablamos de evolución y, mira, tirando a poco, eh, tirando a poco.


viernes, 8 de enero de 2016

El respeto

Leo a menudo en las redes sociales las variantes del concepto "a mí me da igual la ideología política de cada uno, oye, cada cual que piense lo que quiera, lo importante en una amistad es el respeto". Y me sorprende. Me sorprende y hace que me sienta un bicho raro, porque a mí muchas veces no me da igual. 

Y es que siempre me pregunto si cuando algunas personas dicen que lo importante en una amistad es el respeto se refieren sólo a el respeto entre ellas y la familia de cada uno y eso es suficiente para ser amigos.

Porque cuando alguien me habla a mí con respeto, pero se dedica a poner a parir a cualquier otro con quien discrepa a grito pelao, insulta, ridiculiza, miente, malinterpreta y se caganlosmuertos de tó quisque, es un maleducao, grosero, misógino, y tó lo chungo que se puede ser... pues aunque a mí personalmente me trate siempre con muchísimo respeto, seguramente no vamos a poder ser amigos.

Porque es posible que cuando llama hijas de puta, brujas y zorras a unas señoras con las que no está de acuerdo, pero que a mí me parecen la mar de razonables, igual me siento un poquito insultada, que esos hijas de puta, brujas y zorras son por su ideología política, que va y coincide con la mía. 

¿Soy entonces yo una hija de puta, bruja y zorra? Noooooo, mujer, tu noooooo.

Y no entiendo por qué no tengo que sentirme indignada y por qué eso no es razón suficiente para no querer relacionarme con esa persona. ¿Ellas son hija de puta, bruja y zorra sólo porque no las conoce? O sea, ¿debe depender el respeto a las ideologías de cuántas cervezas has compartido?

Me estoy repitiendo mucho porque tengo la sensación de que me estoy explicando fatal pero es que no quiero faltar al respeto a nadie. 

jueves, 25 de septiembre de 2014

Círculo Podem@s de Gordipé

Tenemos tan poco interiorizado el concepto de democracia que muchos de los fanses de Podem@s han confundido la democracia participativa con el coño de la Bernarda.

Podem@s se ha convertido en una orgía de ideas, propuestas, magufadas y frikismo difícil de superar. Es como si hubiera atraído a todos aquellos que no han encontrado hasta ahora su espacio en el espectro político, porque su main topic no tiene que ver con los grandes temas de la política (economía, banca, empleo, educación, asuntos exteriores, mercados...) o porque se han dado cuenta de que su partido de toda la vida (que suele ser el PP o el PSOE, o el que haya ganado la última vez) les ha decepcionado porque ens roba.

¿Sabes ese amigo cuñao que siempre dice que es apolítico, que la política no le interesa, que todos los políticos son iguales y van a robar lo que puedan? Probablemente haya votado a Podem@s porque "al menos estos aún no se han corrompido, escuchan a la gente y dicen las verdades que nadie se atreve a decir".

Como buenos populistas y muy de la gente, los cuñados Podemist@s se han creído más de la cuenta que las redes sociales son el medio para alcanzar sus fines, o sea, destronar a la casta del poder para ocuparlo ellos, y allá que se han lanzao: a la Red, sin red. Todos. Cada uno de los individuos. Porque en Podem@s mandan los individuos, no el aparato.

Y aquí está el fallo, aquí es donde la están cagando, con todo el equipo: sin lo que ellos llaman "aparato", sin una organización, un plan estratégico, una estrategia de comunicación, unas líneas de trabajo, ¡UN CORPUS IDEOLÓGICO, COÑO!, no son más que un grupo de descerebrados, supercontentos por sentirse por fin arropados en su locura bajo unas siglas. 

Confunden participación con "como cada uno tiene el derecho de expresar su opinión y en Podem@s caben todas las opiniones, yo voy a expresar la mía, amparado por Podem@s, que da más empaque". Y crean cuentas de Tuiter, que es muy participativo, gratis y muy de la gente.

Como muestra, unos cuantos botones de cuentas de Tuiter de presuntos Podem@s:





No necesiten que nadie les ataque. Sin directrices, sin control, son su propia dinamita, su cerilla y su acelerante.

Sinceramente, a mí me recuerdan a:


Esto quedaría en una mera anécdota, en la excentricidad de unos cuantos nudistas veganos homeópatas si existiera, para contrarrestar, un @podemosinternacional, un @podemoseconomia, un @podemosinnovacion, un @podemosempleo, un @podemosenergia o un @podemosfiscal, Pero no. 

Habrá quién defienda las muchas bondades de Podemos, que las tiene. Cierto es que han sabido captar a muchas personas que no tenían espacio en los partidos tradicionales, que han movilizado a muchos ciudadanos apáticos desde hace tiempo, que promueven la participación y el compromiso, que es necesario un cambio en la política tradicional.

También lo es que como no se pongan las pilas y empiecen a sentar las bases de su programa y sus puntos de atención se van a quedar en mera anécdota que puedo haber sido y no fue.

Y, si no, al tiempo.






NOTA 1: Puedes encontrar un listado de círculos oficiales de Podemos aquí. Te recomiendo que pinches en alguno para ver lo que están diciendo en redes sociales y cuántos seguidores tiene cada uno de los temas.

NOTA 2. También puedes encontrar una reflexión más chula, seguramente, aquí. Yo estoy un poco tensa, ya.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

La chica de las tres tetas

Estos días se comenta en la Red lo de la chica que se ha puesto otra teta. O sea, que ahora tiene tres.

Al parecer, esta cordera, de 21 primaveras, ha decidido aumentar lo que viene siendo el perímetro en número, además de en volumen, y se ha quedado asín:

La explicación es una de las mayores gelipolleces que he leído últimamente (Mariló no cuenta):
"Me la he puesto porque quería hacerme poco atractiva para los hombres, porque no quiero volver a tener citas"
A mí se me ocurren cienes y cienes de cosas más económicas y menos dolorosas que se pueden hacer para no resultar atractiva a los hombres, pero voy a empezar por las obvias:
- No te laves. Nunca.
- No te cepilles el pelo. Jamás.
- Depílate a ronchas, no sabrán si eres de las que sí o de las que no, y darás miedo.
- No te maquilles. O, mejor, maquíllate a la palpa, sin espejo.
- Engorda 70 kilos y ponte la misma ropa que llevas en la foto. Ve así a todas partes, incluido el funeral de tu madre, la proclamación de la Fallera Mayor y el juicio por escándalo público.
- Engorda 10 kilos más.
- Déjate restos de comida en la comisura de los labios.
- Anda hacia atrás y tira cáscaras de pipas a tu paso.
- Hazte una experta en los tebeos de Don Miki y conviértelo en tu único tema de conversación. Con todo el mundo.
- Engorda 10 kilos más.
- Deja de pronunciar las vocales, excepto la I.
- Tira el móvil por el váter y no te conectes jamás a Internet.
- Vete a vivir a la montaña más alta de Kirijistán.
- Ponte una escafandra y tira la llave.
- Engorda 10 kilos más.
- Rechaza las invitaciones a salir hasta que te apetezca.


Bonus track:

- Oye, ¿a ti te gustan las chicas con muchas tetas?
- Mira, a mí es que más de dos me empalagan. 

Editado:

¡ES TROLA! ¡TODO ES TROLA!

¡LA MUY SONOFABITCH SE LO HA INVENTADO TODO!

jueves, 22 de noviembre de 2012

Presuntos ladrones

Ayer fui a comprar a una de esas grandes superficies de las que podríamos denominar.

Sí, una de esas.
No pongas esa cara, que yo también me he asustao.
No suelo ir a estos sitios a hacer la compra de la casa: son demasiado grandes, hay demasiadas cosas, me dan flatitos, me hago pis todo el rato, me molesta la música. Meto cosas en el carro. Saco cosas del carro. Paso chorrocientas veces por el mismo pasillo. Meto en el carro cosas que ya he metido y sacado previamente. Paso HORAS leyendo las etiquetas de los geles y las cajas de cereales, como si fueran a examinarme... No suelo ir a estos sitios a comprar, me siento en Matrix: podrías vivir allí.

Por eso, cuando voy, F L I P O. Con todas las letras: efe, ele, pe... esto... eso. Que flipo.

Ayer, en sólo dos horas, fui testiga de varias prácticas fraudulentas que me dejaron hecha polvo. Al parecer, mucha gente lo hace, a algunos les funcionan y todo el mundo lo sabe. Todos, menos yo. Bueno, ahora sí lo sé, pero desde ayer.

La cuarta vez que repasábamos las carnes de pollos envasadas, mientras me aprendía todas las etiquetas de todas las bandejas de carnes que ni sabía que existían, vi a una presunta pareja de mediana edad medio metida en el congelador, manipulando cosas. Me quedé mirando un momento hasta que un empujón de mi bro me sacó del enmimismamiento.

Mientras me arrastraba por el pasillo me explicó que estaban despegando y pegando etiquetas: al parecer, despegan las etiquetas de una bandeja más barata y la pegan en una con mayor peso, para llevarse más producto por menos. Aquí empezamos una curiosa conversación sobre si nos parecía bien o mal que alguien hiciera eso. Como somos un poco Chip y Chop, fue una conversación un poco aburrida: nos argumentamos y contrargumentamos mutuamente con todos los tópicos al uso, a saber:
  • Cuando se pasa hambre se hace cualquier cosa.
  • Sí, pero no está bien robar, y eso es robar.
  • Bueno, pero a ellos eso no les afecta en su cuenta de resultados, son muy grandes, es muy poco, total, por unos euros...
  • Son un negocio, y aunque prevean las mermas y los robos, tienen que vender para ganar.
  • Los precios de los productos están sobreinflados.
  • ¿Y por qué si todos les vemos nadie dice nada, ni les denuncia a seguridad, ni nada?
  • Es una mezcla entre solidaridad, envidia y excesivo sentido del ridículo.
  • Y es su trabajo vigilar a los chorizos, no el de los demás.
  • Es que nos estamos volviendo muy individualistas.
  • Y si te cogen te cae la del pulpo, y mira a Urdangarín que con lo que ha robao y va a salirse de rositas. No es justo.
  • Si es culpable.
  • Eso, si es culpable.
  • ...
No llegamos a ninguna conclusión, claro, si tuviéramos la solución al problema aquí iba a estar yo contándosela... Coño, que lo solucionen ellos ¿no?

El caso es que así, esquivando islas de turrones y packs de seis calcetines a tres euros llegamos a la línea de cajas.

(Inciso: 3 cajas abiertas de 24. HELL)

Como en toda buena experiencia colística que se precie, la cola que escogimos era la más lenta. No, lenta, no. Estaba muerta. Veíamos mucho trasiego, muchas alfondra p'arriba, alfombra p'abajo, muchas idas y venidas de cajera y señora con chaleco de la cadena pero nada de avanzar.

Hasta que nos enteramos de lo que pasaba.

Los de la presunta pareja de mediana edad que habíamos visto antes eran fanes del etiquetado creativo. Que nosotros nos enteráramos, habían intentado colársela a la cajera en unas botas, en la carne, en una caja que debía tener dentro una lámpara y en una alfombra. ¡En una alfombra! Ahí se conoce que se pasaron, rebajándose el precio en unos cien pavos, la cajera se coscó del asunto y revisó el resto de productos. Los presuntos, al verse descubiertos, dejaron toda la compra en la caja y se fueron, acompañados amablemente por la señora del chaleco.

A partir de entonces, la conversación entre mi bro y servidora de dios y ustés fue por otros derroteros:
  • ¡Qué cabrones!
  • Pase lo de la carne, podían tener hambre. Pero ¿y lo demás? 
  • Joder, si no puedes comprarte unas botas de 40 pavos ve a un chino, que por 10 tienes unas.
  • ¿Y la alfombra? Oh, man, has perdido todo mi respect. Si puedes pagar 100 pavos por una alfombra (que valía casi 200), ¡paga el euro que intentabas sisar en la carne!
  • Por gente como esa las grandes superficies se ponen chungas y si luego alguien lo necesita de verdá, le crujen.
  • Bueno, habíamos dicho que robar está mal, en cualquier caso.
  • Ya, pero hay casos y casos...
Y así, indignados por la bajeza moral de las personas, por su estupidez y por lo tarde que se nos había hecho por culpa de los del latrocinio frustrado, nos fuimos a casa.

jueves, 2 de agosto de 2012

Revisionismo gordístico

No voy a hacer apología de la gordicidad, no tiene ningún sentido. Estar gorda es una mierda. No sé si molaría más o menos estar más delgada, no lo sé, no tengo esa experiencia vital, pero sí sé qué significa estar gorda. Y es una mierda.

Vivo con ello como puedo. Como todos, supongo, cada uno vive con lo suyo, unos días mejor, otros peor... Hay días, como hoy, que me encuentro muy atractiva, que me miro al espejo y pienso "joder, como se puede tener este polvazo con este cuerpo" y me descubro diciéndome que me autofollaría ahí mismo, contra la pared del váter, hala, a lo loco. Y otros días no. Como todos supongo.

Pueden imaginarse que esta ciclotimia gordística hace que me tome determinadas cosas mejor o peor, según el día. Por ejemplo, un día como hoy, en el que saldría a la calle en pelotas porque me quiero a morir no es un buen día para ir de compras, porque TODO ME QUEDA BIEN. Sin embargo, sí es el mejor día para leer una noticia como esta, porque ME CAGO EN SU PUTA MADRE, no me afecta nada y se me pasa en seguida.

Pero otro día igual no. Otro día, uno de esos que me gustaría no haber nacido, ver cosas como esta hacen que me hunda en el pozo más oscuro:
La Venus dormida, deArtemisia Gentileschi, arriba. La aberración anoréxica de Anna Utopia Giordano, debajo.

Porque miro ambas imágenes y no hay ninguna razón que me haga pensar que la mujer de debajo es más bella que la de arriba. No soy imparcial (no tengo por qué serlo) pero, sinceramente, me gusta más la mujer de arriba. Y, visto que si comparamos, el común de los mortales elegiría la de abajo, con toda seguridad, me pregunto si no tengo una percepción distorsionada de mi realidad y estoy enferma, si soy un monstruo y no me doy cuenta. Y eso me da miedo.

Admito que pa gustos, colores, que a cada cual puede gustarle una, claro que sí. Pero no puedo evitar pensar en que si a mí me puede llegar a afectarme que a una artista se le ocurra "revisar" cuerpos rollizos y proponer mujeres muy delgadas, porque es un claro mensaje de que el ideal de belleza actual socialmente aceptado es el segundo ¿cómo le afectará a otras mujeres que quizás no se vean nunca increíblemente atractivas? Debe ser demoledor.

El arte es eso, arte. Supongo que alguien verá algún valor artístico en esta serie de adelgazamientos salvajes de algunas de las imágenes más bellas, sensuales y gloriosas de la historia. De todo hay. Pero, sinceramente, me entristece el mensaje de esta tía.
"(...) lo que hago es investigar sobre el cuerpo: creo que tenemos un cuerpo y una percepción de él en nuestra mente, y a partir de ahí podemos elegir cómo ser y cómo vivir (...)"
Querida, la percepción que cada uno tenemos de nuestro cuerpo se forja por comparación. Y cuando una sale perdiendo es difícil elegir como vivir. Vive como puede.

En cualquier caso, Anna Utopia, y por si acaso mañana me pilla de bajón,

Yo quiero ser como Beth Ditto.

Darling, bésame el culo.



BTW, a la Fle le ha salido un post más chachins, dónde va a parar.

miércoles, 18 de enero de 2012

Infidelidades

La infidelidad. ¿Qué entendemos por infidelidad? Quiero decir ¿un polvo de una noche es igual de infidelidad que una relación mantenida en el tiempo? Ser infiel ¿es un defecto, una desviación del comportamiento, una inmoralidad, una cualidad o una putada? Qué es más difícil perdonar ¿el de una noche o el de muchas noches? Y ¿es peor ser infiel con muchas personas una vez o con una persona muchas veces? ¿El arrepentimiento es atenuante? ¿Puede recuperarse una relación estable de una infidelidad? ¿Por qué lo hacen? ¿Morbo? ¿Deseo? ¿Ganas? ¿Autoafirmación? ¿Ego? Ser fiel ¿es amar más o mejor? ¿Es conformarse? ¿Por qué los 40 son el pistoletazo de salida para muchas infidelidades? ¿Por qué muchas mujeres lloran cuando te cuentan sus infidelidades y los hombres sonríen? ¿Puede haber alguien tan lerdo que no cace a la persona con la que comparte su vida cuando se la está pegando día sí y día también? ¿Por qué en las películas pillan las infidelidades a la primera y en la vida carnal se obvia el tufo a Trésor? ¿Hay gente que aguanta porque no quiere cambios en su vida? ¿Por qué hay tantos infieles que juran y perjuran que aman a su pareja y no quieren hacerle daño? ¿Es la infidelidad una muestra de desamor o de indiferencia? Ser infiel ¿soluciona problemas de autoestima? ¿Es cierto que no se puede responder a estas preguntas, que la infidelidad pasa porque sí?

La infidelidad está a mi alrededor todo el tiempo. Todo el mundo me cuenta sus infidelidades. Yo escucho atentamente, pero sigo sin comprender nada.

Como monógama conceptual convencida, no entiendo nada.

martes, 15 de noviembre de 2011

Herido de muerte

Querida Gordi,

Lo sé. Sé que me estás matando. Bueno, igual no es eso, exactamente. Me estás dejando morir. Poco a poco.

El primer golpe mortal me lo diste hace algo más de un año, cuando fuiste descubierta por primera y segunda vez. No valía con una, no, tenían que ser DOS VECES. Sé que después de un primer momento de pánico intentaste sobreponerte. Lo sé. Intentante superarlo tras las medidas de urgencia. me cerraste a cal y canto; me borraste enterito, como si nunca hubiera existido. Te lo perdoné porque pensé que seguirías siendo tú. Pero me equivoqué. Has sido otra.

La mudanza virtual fue rápida pero no indolora. Fue duro cambiar de casa, de nombre, de ambiente. Y... no te esfuerces en explicarte, sigues sin saber por qué lo hiciste ¿a que no? Y mientras buscabas excusas que te sirvieran, seguías escribiendo... pero ya no era lo mismo. Yo lo notaba. Todos lo notaban.

Del segundo golpe mortal hace poco más de un mes. Volviste a dejarme en el chasis, hueco, sin contenido. Sin identidad. Esta vez no te has mudado pero sólo porque sabes que no sirve para nada, que siempre hay alguien que acaba encontrando lo que busca. Se les llama perseverantes. Yo los llamaría tocapel... otra cosa, pero eso es otra historia.

Ahora que sé que no vas a seguir siendo tú, la Gordi con la que camino desde hace tanto tiempo, no sé si quiero seguir dándote excusas para que vengas a hacerme cosquillas en la espalda por las noches. Porque no vas a seguir siendo tú, lo noto. Todos lo notan.

Y no sé qué más decirte, Gordi de mis entrelíneas, para que no me dejes morir.

Bueno, sí, sí lo sé: no lo hagas. Yo no lo haría.

jueves, 27 de octubre de 2011

Castillos en el aire

No entiendo a las personas que, por defecto, piensan que por el simple hecho de desear algo y hacer lo que creen que se tiene que hacer para conseguirlo, su deseo va a hacerse realidad. Que no es que construyan castillos en el aire, no, es que te los quieren vender en multipropiedad.

Son esas personas que te cuentan un proyecto en presente, que cuando ni siquiera han empezado ya están pensando en lo que van a hacer cuando lo consigan. Cuando lo consigan. Mi natural pesimismo y carácter de pitufo gruñón se empeña en ver siempre las dificultades, los peros, los contras y, a poco que me esfuerce, los veo todos con absoluta claridad. Y los manifiesto. Y los defiendo con vehemencia porque, oyes, no puede ser que ese tan optimista vea solamente lo bueno, con la de cosas malas que pueden pasar en el futuro. Tiene que ver también lo malo, joder, QUE TAMBIÉN EXISTE.

Lo realmente chungo es cuando estos optimistas propios del cuento de la lechera son personas a las que una quiere. Una escucha atentamente ese proyecto tan importante que no sólo va a sacar a su amiga de la miseria, qué va, es que le va a solucionar sus problemas de pareja, con su familia, con la asociación de vecinos y hasta su úlcera. Y una ve cómo esa persona pone toda su esperanza y su ilusión en una quimera, en un barco sin rumbo que, inevitablemente va a naufragar.

Y una se entristece muchísimo. Saca su artillería pesada e intenta hacer ver a la otra persona todas las dificultades a las que va a tener que enfrentarse, intenta convencerla de que no ponga toda su esperanza en ese proyecto que aún es fantasma y que puede desvanecerse y destrozarle completamente.

Pero los lecheros son inasequibles al desaliento y siguen confiando en eso tan manido de que "quien quiere, puede". Sí, hombre, no te jode, y yo quiero llevar polvo de hada en los bolsillos y follar en el aire...

Y cuando todo eso que creen que va a hacerse realidad no se hace, y no se hace, y no se hace... han puesto tanto esfuerzo y tanta esperanza que se mueren y a una le toca recoger los pedacitos y ayudarles a pegarlos uno a uno. Y una sufre, qué quieren que les diga, aunque ya lo veía venir y lo dejó bien clarito, aunque no sea una sorpresa... una sufre, que no es de piedra.

Y además no es tonta del todo, así que empieza a prepararse para el próximo cuento de la lechera que volverá a escuchar, más pronto que tarde.

Mucho dolor, mucho trabajo y muchas lágrimas nos hace perder esto de construir castillos, ya se lo digo.

lunes, 10 de octubre de 2011

Esfumado. Puf.

¿Ustedes no se preguntan por qué hace tiempo que no hablo de Aquiles? Yo no me lo pregunto porque lo sé pero, vaya, que si fuera otra yo la que estuviera leyendo este blog, me lo preguntaría ¿Qué hace esta que no cuenta nada de Aquiles desde hace tiempo? o algo así, pero no soy otra, soy yo, que ya lo sé... que me voy.

El caso es que Aquiles ha desaparecido. Puf. Se ha esfumado. Un día estábamos follando y sudando como cerdos en mi cama y chorrocientos días después, ha desaparecido. Podría decir cuántos días exactamente pero me sale un múltiplo de cinco y, al parecer, de momento no va a ser el caso.

La cuestión es que estoy un poco perpleja. He seguido el protocolo habitual: le he mandado mensajes guarruzos, mensajes de preocupación, mensajes simpáticos, mensajes serios... y nada. Tampoco ha respondido a mis llamadas. Nada, se ha esfumado.

No es la primera vez que paso por esto. Los hombres se me esfuman con una facilidad tal que estoy empezando a pensar que irradio alguna especie de onda que hace que desaparezcan con una elegante patada en las pelotas que los manda a otra dimensión fringeana. En un universo paralelo, Alternagordi se debe esta poniendo las botas, la muy hijadeputa.

Igual en unos días puedo contarles que Aquiles no se ha esfumado, que sólo se había ido de vacaciones a un gulag, que es lo que se merece por no hacerme ni caso. Habrase visto.