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jueves, 12 de marzo de 2015

Hombres sin pelos

¿De dónde habrá salido la moda esta de que los hombres deben quitarse los pelos de TODAS las partes de su cuerpo?

Bueno, vale, no te quites más, así se ve todo casi bien O ALGO.
Si hace veinte años llegan a decirme que iba a ponerse de moda que los hombres se depilaran todo el pelo que cae por debajo del cuello, como cualquier mujer de pro, me hubiera echado las manos a la cabeza. ¡Todo el pelo!

Que yo me pregunto por qué. ¿Por qué? ¿Tendrán las mismas motivaciones que las mujeres cuando se depilan todo el pelo que cae por debajo del cuello? ¿Moda, presión social, gusto personal, medias color carne? 

El pecho no, por favor. ¡EL PECHO NO!

De manera individual puedo entender todas las posturas, y lo de la depilación, claro, cada uno lo hará por una cosa pero así, globalmente, ¿en qué momento se le ocurrió a alguien establecer como cánon de belleza que un hombre se depile completamente? Y ¿cuándo se pusieron tantos de acuerdo para ponerse manos al pelo? 

El culo sí es bonito sin pelos, fíjate.
Que luego están esos que no se aclaran, que se dejan barbaza y piensas que son de los de "donde hay pelo hay alegría" y dices, chica, mira, qué bien, qué mono, no me va a recordar a los gáyers que me mandan mis amigos por whatsapp y va y, cuando se desnudan, ¡ZASCA! te encuentras con un Geyperman.

El hombre Geyperman es raro y da susto, caris.
Mira, que no, que no lo entiendo.

Hombres, pa mí que estáis mejor con pelos donde tiene que haber pelos, que lo de depilarse es un sufrir sin necesidad y si no te lo esperas da susto.

Tom, no padezcas, eres PERFECTO.



NOTA: No hay fotos de desnudos integrales de hombres porque no he encontrado ninguna artística que me haya gustao. En casi todas se chupan cosas o hay cosas erectas o salen cosas de sitios o entran cosas a sitios. O todo a la vez, varias veces.

jueves, 5 de marzo de 2015

Hombres que parece que no PERO: Tony Soprano

Yo me enamoré de Tony Soprano.

Digo bien: me enamoré.



Me enamoré de un hombre gordo, grande, calvo, mayor. Un hombre cruel, inseguro, infiel, mentiroso, canalla y pendenciero. Hasta las trancas. No daba crédito: me obsesioné con él.

Soñé con él muchas noches: aparecía en el quicio de la puerta en batín, y me alargaba una taza de café de los Rolling, justo antes de desaparecer hacia el baño.


Me despertaba con ese hombre en la cabeza, deseando que llegara de nuevo el momento de ver cómo ordenaba asesinar a alguien. O cómo fantaseaba con tirarse a alguien. O cómo escapar de su esposa o la policía.

Deseaba que se saliera con la suya, aunque la suya fuera el mal. Yo deseaba que a este hombre malo todo le saliera bien. Y también que no cambiara nunca en nada, porque era perfecto.



Un día Tony dejó de traerme café y se me pasó la locura.

Bueno, sólo un poco.

jueves, 26 de febrero de 2015

Hombres con hobby

Lo malo de los hombres con hobby* es que, cuando descubren el suyo, es lo mejor, lo más importante, lo más grande, lo más divertido, LO MÁS TODO. Y quieren compartirlo y convertirte TODO EL RATO.

A veces, la actitud de un hombre respecto a su hobby da claves para saber si vale la pena aguantar que sea un brasas de vez en cuando o se impone una huida rápida y sin mirar atrás.

Mis favoritos:

Los animalistas
Mujer: huye de la peste de los hombres que te dejen de madrugada, desnuda en la cama, después de una noche de sexo loco, porque tienen que sacar al perro. Huye sobre todo si sabes que es verdad.

Hombre: espero que tu perro te la chupe de lujo.

Los animalistas son esos que van con el animal a todas partes, A TODAS PARTES, que se gastan sus ahorros en plantas para el acuario, que han construido un parque de atracciones con palitos de helado para el hámster. Y luego son incapaces de recordar que no bebes leche normal.

Al principio es gracioso y da ternurica su amor por los animales: hace que parezcan responsables y con capacidad de amar pero ¡CUIDADO! hay que tener muchas ganas de querer compartir la cama, la ducha, el desayuno, los paseos y las quedadas con amigos con el puto perro, porque eso es lo que va a pasar. Una no tiene una pareja: tiene una cohorte. 

George, HAZ MACRAMÉ.
Frase definitiva del hórror: "Muchos animales son mejores que muchas personas".

Los músicos 
Igual a los quince años mola bastante que un muchacho rasgue las cuerdas de una guitarra y susurre canciones de Revólver con la rueda del do. Esos momentos se recuerdan con cariño y a una se le escapa una sonrisa. Más allá de los treinta, los músicos de pro son un puto coñazo.

Si saben, te abruman de tal manera con conocimientos técnicos y con tantos descubrimientos musicales que una pierde completamente el criterio, como si escuchar algo que conoce todo el mundo y no sea considerado alternativo o rarísimo sea muestra de tara mental. Su instrumento (su pene, no, el musical) estará por encima de todas tus cosas. Nada será más importante. 

Si no saben, su camino a ser los nuevos Jimmy Hendrix es LA MUERTE EN VIDA.

Jeff, calla y actúa, cari.

Frase definitiva del hórror: "Escucha. Esto es una grabación de 1925 de Florrick Flandsworthingtown, un obrero de la construcción negro y ciego de un ojo de Kentucky que te va a encantar

Los deportistas
No sé qué es peor: los del modo aficionado a ver cualquier cosa en la que haya un ganador o los practicantes.

¿Qué les pasa a algunos hombres con los deportes? ¿Qué pasa con su criterio? ¿Por qué cualquier acontecimiento deportivo merece su atención? Me fascina que a algunos les dé igual ver un partido de baloncesto, que de waterpolo, que una partida de petanca, el campeonato mundial de cruising o una competición de saltos. 

Y, bueno, LOS PRACTICANTES y sus cositas. Que un tío se chusque en tós tus muertos cuando una echa un vistazo a las lacas de uñas y luego sea capaz de pasar DOS horas comparando camisetas para saber con cuál no se le van a irritar los pezones... 

Corre hacia la luz, Forrest.

Frase definitiva del hórror: "Vamos de compras que necesito un chándal de vestir."


Los sexuales
Aún no tengo nada en contra de los hombres con este hobby.

Michael.




* Quien dice hobby dice afición, predilección, querencia, obsesión, whatever.

jueves, 19 de febrero de 2015

Hombres con gafas

Un hombre con gafas es sexy. Con gafas de ver, I mean. Cualquier persona con gafas es sexy, si a eso vamos, pero hoy hablaremos de los hombres.

Jason es sexy de todas las maneras.
Un hombre con gafas puede inclinar ligeramente la cara y mirarte de reojo sabiendo que su mirada va a ser más profunda, más intensa, aunque esté pensando en si alguien olerá si se tira un pedo porque, amigos, las gafas esconden un secreto poderoso: no hace falta que te esfuerces en fruncir el ceño para parecer más interesante, las gafas hacen todo el trabajo.

Colin, frunciendo sin frunjir.
Un hombre con gafas parece que siempre está pensando en cosas que salvarán al mundo, aunque sólo esté decidiendo si pedirá la tortilla con o sin cebolla. Al parecer, a las mujeres eso nos gusta, porque pensamos, inocentemente, que formamos parte de su intensa y profundísima vida interior. 

Jake pensando cosas.
Un hombre con gafas no tiene que esforzarse para tener una mirada picaruela que nos ponga recachondas, las gafas lo hacen todo por él. 

Mmmmm... a ese bocadillo de atún con olivas melofo...
Cuando te mira un hombre con gafas, cuando ves sus ojos enmarcados observándote fijamente, sabes que te mira a ti, mayormente porque no tiene repajolera idea de lo que hay fuera de su campo de visión. Para lo bueno, y para lo malo.

No me gusta lo que veo y lo sabes.
Un hombre con gafas parece más sabio, más inteligente, más curioso, más interesante. No hace falta que sea nada de eso, pero lo parece, y eso es un punto doble a su favor. Y te dirá sin hablar que no tiene nada que esconder, que todo lo que ves es lo que hay, hasta las gafas.

Llevo gafotas. No hay nada peor. Tienes que quererme así.
Un hombre con gafas puede hacer que creas que eres el centro de su vida sólo con mirar por encima del cristal.

Nena, lo eres todo para mí. De cerca y de lejos.