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jueves, 21 de julio de 2016

Hombres peces

Soy la foca entre los peces.




jueves, 26 de mayo de 2016

Hombres que sí a todo: James Franco


James Franco mola. 

Porque un hombre que besa su reflejo en el espejo con una sonrisa y saca la lengua tiene que molar. 

Un hombre que no duda en sonreír, abrir la boca y ofrecer su lengua a la primera de cambio, aunque sepa que va a encontrarse con el tacto frío y duro del cristal, tiene que molar. 

Porque sí. Porque besar una sonrisa, besar con una sonrisa, y acercar la lengua a otra piel, es una de las cosas más sensuales, eróticas, sexies y arrebatadoras que se pueden hacer con otra persona. 

Cierra los ojos y piensa en uno de esos besos. Recuerda cómo sentiste el calor en tu cara, en cómo notabas su respiración, tu respiración, los jadeos, la prisa... Piensa en que sabías qué hacer, exactamente, en cada momento. Recuerda la humedad, lo suave que parece todo, lo perfecto que es todo... 

Si te estás entonteciendo pensando en lenguas, bocas, manos y cosas que se mueven, no padezcas. Y agradéceselo a James Franco, que mola.

Venga, llévame la contraria, si puedes.




jueves, 12 de noviembre de 2015

Hombres calvos

No sé bien en qué momento pasé de enamorarme locamenti de las cabelleras lustrosas de los jóvenes a volverme lóquer con las calvas de algunos señores. Supongo que tiene que ver con eso que pasa a veces de que cuando te haces mayor las cosas superfluas de la apariencia son menos importantes que la inteligencia, el sentido del humor y el savoir-être. Que me lo ha dicho una amiga, eh,yo sigo siendo superficial y vulgar.

Claro, que a eso igual ha ayudado también un poco lo de la sexidad canalla de Bruce Willis, que parece que aceptó hace años que se le caía el pelo y que, oye, no afectaba para nada y podía andar sobre cristales igual, y matar y morirse y todo fenomenal, pero en calvo.


O lo de la extremadamente malosidad extraterrestre de Vin Diesel, que no tengo claro si es mal o peor actor pero es de esos tíos que me brrrrrrrr...que no sé por qué. Rápido, casi hiperactivo, como si quisiera ir siempre por delante de su propia imagen.



O igual también tiene que ver lo de Ving Rhames, con esa voz profunda, que hace que te resuene hasta elpensamiento, y esa forma de moverse lenta y aerodinámica. Perfecta.


O por culpa de Stanley Tucci, que parece inteligente aunque haga de tonto redomado. Porque mira que parece inteligente este hombre,con ese puntito de "sabes que te la voy a pegar a poco que te descuides y no vas a poder hacer nada para evitarlo"...



O, chica, mira, por Samuel L. Jackson que hasta se me olvida todo cuando está feo y tiene pelo como Jules y melofo entero, con esa voz y ese abrocharse en botón de arriba de la americana como quien no quiere la cosa, sabiendo que todo el mundo le mira PORQUE HAY QUE MIRARLE.


Que a ver si va a ser que me ponen un poco los calvos...


jueves, 13 de agosto de 2015

Hombres que parece que no PERO: Paul Rudd

Lo reconozco. Soy incapaz de recordar una peli de Paul Rudd más allá de Ant Man*. Aunque mi vida dependiera de ello no podría decir si es buen o mal actor, si ha sabido elegir sus papeles ni mierdas de esas cinematográficas. No sé nada de su vida, ni me interesa. Y, sin embargo, he soñado con él muchas veces. O con lo que creo que es él, que vete a saber.

Paul, estamos hechos el uno para la otra. LO SÉ.

Es de esos hombres no especialmente guapos, ni atléticos, ni nada. Parece de esos que no han roto nunca un plato y que incluso tienen un aire así como de vulnerable. Supongo que tiene que ver con esa tez blanca, casi transparente, y los ojos clarito pero tirando a normaluchos. Que sí, resultón, pero nada del otro mundo.



Es de esos hombres normales que tienes la sensación de que conoces de algo, que igual es el tío con el que te cruzas en el autobús todos los días o en la farmacia, que te sonríen como quien no quiere la cosa y piensas ¿de qué conozco yo a este tío?



Paul Rudd tiene un aspecto normal, como el de cualquier tío con el que compartes mesa de estudio en la biblioteca y te invita a un café porque no tienes suelto para la máquina y que, después de un mes coincidiendo en la biblioteca, sin saber cómo, acabas en su piso compartido con otros cuatro estudiantes, follando despacito y sin hacer ruido mientras los compañeros de piso juegan con la Play en el comedor, del que te ríes un poco por lo bajinis porque lleva calzoncillos blancos de algodón de los que compran las madres. 

O algo.




* Prometo una crítica definitiva de Ant Man en breve porque T E L I T A.

jueves, 6 de agosto de 2015

Hombres tete

Los hombres tete son esos tipos morenos que andan con las piernas muy abiertas, como si hubieran jugado al fútbol sala toda la vida, dicen ye, nano todo el ratollevan gafas oscuras, chanclas y bermudas, barba de tres días recortada y camiseta blanca sin mangas para que se vean bien los tatuajes. Incomprensiblemente, son capaces de conducir sólo con una mano, cuando son incapaces de distinguir un libro de la garantía del equipo de música de su Golf gris metalizado. 

Está muy bueno, PERO.
Triunfan entre las nenas porque son descarados, parece que se cuidan y tienen labia, gritan mucho y hacen tantos aspavientos cuando hablan que podrían espantar la niebla de Whitechapel en cinco minutos. 

Sawyer es bastante tete PERO.
A los hombres tete parece que no les importa lo que piensen los demás, y por eso llevan botes de Cruzcampo a la mascletá sin avergonzarse, y se ponen las gafas de sol durante las verbenas nocturnas, sólo porque creen que son molonas. Por eso y porque se meten tanto yeso que sin gafas les saltarían los ojos cada media hora.

Los hombres tete gritan a los cuatro vientos que son libres y que hacen lo que quieren, pero viven con sus padres y prefieren trabajar seis días, aunque sea en B, que seis meses. Llegan a entender que seis días es menos que seis meses y trabajar menos siempre es mejor, pase lo que pase.

Los hombres tete nunca van en autobús porque es de viejas y tienen motarras, van al fútbol sólo para silbar al Barça, a la playa sólo para ver tetas y a las bodas por la barra libre.

Lorenzo, el rey de los tetes.

El verano es el paraíso para los hombres tete. Una razón más para odiarlo.

jueves, 23 de julio de 2015

Hombres crooner

No voy a explicar que es un crooner porque para eso está la wikipedia. Por eso y porque para mí es algo más, algo que va más allá del tipo de música o la estética. Un hombre crooner tiene actitud.

Da igual si es un tipo bajito, de clase media u origen humilde, un crooner es el rey sobre un escenario. No es una pose: es el rey. Y conseguirá que todo el mundo se lo crea y le trate como lo que es: el rey, primus inter pares, el que lo merece todo aunque no sea el mejor.



Un crooner es un hedonista, es un tipo que se permite el lujo de cantar su canción fetiche de manera diferente cada vez, creando así un regalo con cada aparición. Porque todo él es un regalo.



Un crooner es canalla, pendenciero, atrevido, soberbio y engreído. O quizás no. No tiene por qué serlo, sólo tiene que parecerlo.


Un crooner es un líder, es el hombre al frente de la big band y las coristas, el que dirige aunque no quiera, el que tiene seguidores cuando aún no saben que lo son. 

Quizás no sea el más guapo, ni el que mejor canta, ni el más cachas ni el más nada. Simplemente, es la luna cuando eclipsa al sol, y el sol que brilla a mediodía en verano.



Un crooner  es la persona que algunos creen que quieren ser y los demás temen que sea.

jueves, 9 de julio de 2015

Hombres de la cosa de ligar

Las páginas de contactos, a.k.a. para ligar y/o refocilarse, son un poco como las páginas para buscar trabajo. Aunque uno pueda escribir una especie de descripción o algo así, lo importante es saber definir bien lo que se quiere para encontrar algo parecido al santo grial, y eso, a estas alturas, me parece imposible. 

Resulta que los matices, como en los trabajos, son importantes, y buscar por edad, igual que buscar por titulación académica, a estas alturas, es una mierda como un camión. Quien dice por edad dice por localización geográfica o por intereses porque, vamos a ver, a casi todo el mundo le gusta salir con amigos, ir de conciertos y cosas así.

Tengo claro que es necesario establecer unos criterios para que las personas que viven dentro del ordenador hagan los cruces y eso pero eso no quita que siga siendo una mierda.

A pesar de todo, el rollo este, ya que no me está enseñando qué sí, me está enseñando qué no:
  • Hombres que no se preocupan ya no es expresar más o menos correctamente cómo quieren que la que, en teoría, podría ser la mujer de su vida, es que ni siquiera son capaces de escribir su nombre de manera más o menos aceptable.
  • Hombres maleducados. Y aquí hay un amplio abanico que va desde aquellos que no dicen ni hola ni adiós hasta aquellos que te ofrecen comerte tó lo negro en el segundo mensaje. Que una no es una estrecha pero si quiero que me coman cosas pues ya salgo vestida de prespituta cualquier noche y me sale gratis.
  • Hombres a lo lóquer. Son estos que prueban a ver con tó quisque, por si pillan, que buscan A+B+C sí o sí pero le tiran a todo, aunque sea X+Y+Z, y se lo dejes clarinete. Que una, que no quiere sorpresas, dice lo de la gordez, lo de que le interesa una mierda el alpinismo y las motos y, oye, que van de convertidores y a la primera cita "que si no eres como esperaba". 
  • Hombres con mochila. Es incríble la cantidad de tío que ponen una foto en una red para ligar que ya tienen con quien refregar la cebolleta. O, lo que es lo mismo, que ya están emparejaos. 
Y, bueno, que sigo aprendiendo y eso. Creo que es lo único en la vida que no me gustaría estar aprendiendo.

Me doy tres meses y lo dejo.

jueves, 25 de junio de 2015

Hombres que cumplen años y Pau

Hoy es un día importante.

Tal día como hoy hubiera cumplido años George Orwell, un señor algo conspiranoico que escribió 1984, el pre Gran Hermano que debería haber convencido a la Humanidad de que era mejor desaparecer que acabar como ahora, aunque a mí 1984 siempre me ha recordado más a Matrix que a Gran Hermano.

Neo, qué molón y qué archi brasas eres, hijito.
También hubiera cumplido años Antonio Gaudí, arquitecto catalán que ha pasado a la historia por diseñar cosas enredadas bellísimas, difíciles de entender, a veces. Sobre todo cuando cuestan chorrocientos años en terminarse. Un visionario. Un valiente.

Aquí un Quim, con sus cosas enredadas, bellísimo.

También es el cumpleaños de Ricky Gervais, un hombre inteligente, sarcástico y sin pelos en la lengua, con un sentido del humor a veces incomprendido, aunque no tengo muy claro por qué, si es muy tranquilo y suele dar en el clavo (guiño, guiño, codazo, guiño).

Ricky, siempre comedido y dejando margen a la interpretación libre.


Sin embargo, lo más importante es que hoy es el cumpleaños de Pau. Comparte muchas cosas con estos grandes hombres pero mola mucho más.

No sé si la Humanidad hubiera sido la misma sin alguno de estos hombres (especialmente sin Quim) pero lo que sí tengo claro es que no sería la misma sin Pau. 

Va a ser un año estupendo, ya verás.

Felicidades, querida, que cumplas muchos más así de maravillosa.

jueves, 4 de junio de 2015

Hombres tuiteros

Diario de un tuitero


7:00 Anoche me dormí a las tantas con el móvil en la mano y se acabó la batería. Si no fuera  porque @agarramelaquemecrece resultó ser un taxista de Cuenca en lugar de una peluquera sexy colombiana la noche habría sido redonda.

8:00 Nada, que no, que no me queda café y no he podido hacer caca. Y a ver si con una duchita me pongo en marcha.


¡Qué fría está coñe!

8:30 Bien arreglao. Ahora, a por esa pinta de malote que tanto gusta a las nenas. ¡Hey, nenas, soy malote pero sensible!



9:00 Bueno, pues ya estoy aquí. A ver qué me invento hoy para que parezca que tengo un trabajo interesante y molón.


14:00 Tío, no tengo nada claro que esto sea light. Pone light, pero no parece light. Además, en este sitio nunca conoceremos tías buenas. ¿Has visto a alguna tía buena comer aquí alguna vez? No, efectivamente, aquí, no vienen a comer tías buenas. No venimos más.


16:00 ¡Rápido, la cara de pensar! Disimula, como si estuvieras pensando en algo superimportante, que mi jefe no se dé cuenta de que me acabo de tirar NADA. 



16:12 ¡Ostias, la buenorra del despacho va hacia la máquina de café! ¡¡¡MAYDAY, MAYDAY!!!


16:14 Mierda, VIENE CON LA CHUNGA COTILLA. ¡¡¡La cara de "me caes mal", "LA CARA DE ME CAES MAL"!!!


18:59 Saliendo del trabajo, por fin. Un día duro ¿Me habéis echado de menos, nenas?

22:00 Ya soy todo vuestro.



22:01 Buenas noches, corazones.

jueves, 21 de mayo de 2015

Hombres tranquilos

Hay hombres que se toman muy en serio lo de que los chicos no lloran y lo de que exteriorizar los sentimientos hace que parezcan menos viriles. Lo de la contención acaba yéndose de las manos y por no expresar más de lo que toca casi ni se mueven, aunque tengan un volcán inside. Como si la virilidad se les escapara con cada muestra de sentimiento o afección.

Hombre vulcánico haciéndose el tranquilo porsiaca.

Es como si no supieran que los sentimientos no se expresan, se perciben. Da igual si dicen o no cómo están, cómo se sienten, qué quieren... da igual que se mantengan impertérritos, a poco que alguien se interese por ellos es fácil pillarles. Ellos piensan que no, pero sí.

Hombre perdido que cree que no se le nota.

Algunos dicen que es por timidez. Otros que es por mimetismo. Otros incluso aceptarán que no es que sean malos, es que les han dibujado así. Pero muy pocos reconocen abiertamente que a menudo no se mueven es por miedo.

Creo que su tranquilidad aprehendida no es porque les de miedo invadir, sino por miedo a ser invadidos.
El hombre tranquilo se mueve poco y despacito, vaya a ser que se rompan cosas.

Porque cuando un hombre tranquilo se siente invadido, arde Troya.

Hombre tranquilo, antes.

jueves, 14 de mayo de 2015

Hombres en chándal

¿Oyes eso, ese sonido sordo, de baja frecuencia, que parece que no va a acabarse nunca? Es el ruido de millones de lavadoras centrifugando chándales para no hacer nada en todo el fin de semana. Chándales para no hacer nada.



El hombre en chándal es ese que no ha subido a una bici desde los catorce años y lo más que ha corrido es de la puerta del patio a la puerta del ascensor para subir con el vecino, pero el sábado por la tarde se levanta de la siesta, se rasca vigorosamente los huevos, se pone su chándal bueno y las deportivas de vestir y se va al centro comercial a rondar con su mujer, también en chándal, y sus niños, uno en carrito, TAMBIÉN EN CHÁNDAL. Pero antes se toma algo para celebrarlo.


El hombre en chándal arrastra los pies y se recuesta sobre el manillar del carrito del niño o, en su defecto, el del carro de la compra, para recordar a todo el mundo que está cansado por que es un atleta entregado. Fíjate, lleva chándal. Es tan atleta y tiene tan entrenados los huevos que ni siquiera ha podido pararse a ponerse calzoncillos. Eso y que mola notarla suelta y pendulona.

No se puede razonar con un hombre de centro comercial en chándal sobre eso mismo, sobre por qué se pone un chándal para aburrirse dando vueltas en un centro comercial. Tiene miles de razones: en verano, hace fresquito; en invierno, se está resguardado; si tiene niños, salen de casa; si no los tiene, aprovecha la tarde para hacer las compras; si van mal de pasta, es gratis; si no tienen problemas de liquidez, tienen todo lo que necesitan: suministros, comida y entretenimiento... 

Y puede explicarte minuciosa y profusamente por qué se pone el chándal para salir al cine. O para ir a tomar unas birras. O para no hacer nada. Le da igual la paradoja. El hombre en chándal es un cuñao de libro y tiene todas las respuestas. Y nunca admitirá que también tiene preguntas.



El hombre en chándal es una especie que hay que erradicar, que así no hay manera de seguir evolucionando.

O... bueno, luego está David.




jueves, 7 de mayo de 2015

Hombres normales

Lo del dadbod no lo habéis inventado ahora Y LO SABÉIS.
Algún imbécil ha puesto nombre a lo que viene siendo un hombre sin una tableta de Valor en el abdomen: dadbodfofisano. Se conoce que ahora hay que poner nombre gelipollas a todo para ahorrarse la explicación y, chica, mira, vamos a decir esa soplapollez y a ver si cuela. Y cuela. Igual un rato, pero cuela.

El caso es que alguien ha dicho que está de moda el hombre dadbod y eso que ganan los esclavos de las mancuernas, porque así pueden dejarlas si quieren, que van a estar a la moda de todas formas. O todo lo a la moda que está un hombre normal razonablemente atractivo, COMO SIEMPRE.
Jason, uno de mis hombres normales favoritos.
Empiezo a pensar que esto de los dadbod es un rebote. Que ya está bien de que las únicas que tengan derecho a sentirse bien siendo como son y felices con sus cuerpos sean las mujeres, que nosotros también queremos liberarnos de las servidumbres de la moda, que queremos dejar de machacarnos en el gimnasio para tener cuerpos perfectos.

Ewan, molando en la playa con sus pelos y sus tatuajes.
El caso es que da igual. La cuestión es que debería empezar a parecer evidente que lo de los estándares de belleza está muy bien y esas cosas, que ya los griegos y los romanos tenían cánones que les funcionaban bastante bien, que es inevitablablabla... pero, chica, que donde esté una persona que te gusta, independientemente de si tiene pelos en el pecho y barriga cervecera, que se quite el chocolatHUY, PERDÓN.

Entrenador, molas mil.


jueves, 19 de marzo de 2015

Hombre, José

Así, a priori, San José es el primer pagafantas del que tenemos noticia, que hay que ver las tragaderas de ese hombre para quedarse con el regalito de la mujer:  mira, Jóse, que ha venido una paloma y tal..., y él ahí, comprensivo, comprensivísimo, tirando del burro. Que yo me lo imagino caminito de Belén, con ese frío, mascullando pa sus adentros paloma... paloma... hijadeputa, te voy a dar yo paloma...

Ángel a punto de anunciar cosas.
Y, fíjate, era un partidazo. Para la época, con todo de madera y sin Ikeas cerca, debía ser la releche ser carpintero y andar por ahí con la sierra y el martillito. Que seguro que le habían dado la platino de Leroy Merlín y eso no es moco de pavo. Vamos, que a mí me enseña la platino de Leroy Merlín y melofo entero.

Simulación actual de San José haciendo cosas.
El caso es que el hombre lo tuvo que pasar mal al principio, ahí, limando la cornamenta y que todo el mundo lo supiera. Porque todo el mundo lo sabía, que si el niño era hijo de dios o de la paloma, o de vete a saber, qué el no había mojao, es que no era suyo, y eso son unos cuernos una cosa bien.

Simulación actual de San José enfadado por sus cosas.
Pero era un hombre bueno, que se le ve en la mirada y en que siempre se le pinta con flores y coronita. Y entre eso, y que supongo que se le pasaría tó de golpe al ver el oro, el incienso y la mirra... chica, tira, ya veremos que hacemos.

Tooootal, que San José podría haber sido el primer maromo de la historia y se quedó en Pepe.

Feliz día del Pepe.

jueves, 12 de marzo de 2015

Hombres sin pelos

¿De dónde habrá salido la moda esta de que los hombres deben quitarse los pelos de TODAS las partes de su cuerpo?

Bueno, vale, no te quites más, así se ve todo casi bien O ALGO.
Si hace veinte años llegan a decirme que iba a ponerse de moda que los hombres se depilaran todo el pelo que cae por debajo del cuello, como cualquier mujer de pro, me hubiera echado las manos a la cabeza. ¡Todo el pelo!

Que yo me pregunto por qué. ¿Por qué? ¿Tendrán las mismas motivaciones que las mujeres cuando se depilan todo el pelo que cae por debajo del cuello? ¿Moda, presión social, gusto personal, medias color carne? 

El pecho no, por favor. ¡EL PECHO NO!

De manera individual puedo entender todas las posturas, y lo de la depilación, claro, cada uno lo hará por una cosa pero así, globalmente, ¿en qué momento se le ocurrió a alguien establecer como cánon de belleza que un hombre se depile completamente? Y ¿cuándo se pusieron tantos de acuerdo para ponerse manos al pelo? 

El culo sí es bonito sin pelos, fíjate.
Que luego están esos que no se aclaran, que se dejan barbaza y piensas que son de los de "donde hay pelo hay alegría" y dices, chica, mira, qué bien, qué mono, no me va a recordar a los gáyers que me mandan mis amigos por whatsapp y va y, cuando se desnudan, ¡ZASCA! te encuentras con un Geyperman.

El hombre Geyperman es raro y da susto, caris.
Mira, que no, que no lo entiendo.

Hombres, pa mí que estáis mejor con pelos donde tiene que haber pelos, que lo de depilarse es un sufrir sin necesidad y si no te lo esperas da susto.

Tom, no padezcas, eres PERFECTO.



NOTA: No hay fotos de desnudos integrales de hombres porque no he encontrado ninguna artística que me haya gustao. En casi todas se chupan cosas o hay cosas erectas o salen cosas de sitios o entran cosas a sitios. O todo a la vez, varias veces.

jueves, 5 de marzo de 2015

Hombres que parece que no PERO: Tony Soprano

Yo me enamoré de Tony Soprano.

Digo bien: me enamoré.



Me enamoré de un hombre gordo, grande, calvo, mayor. Un hombre cruel, inseguro, infiel, mentiroso, canalla y pendenciero. Hasta las trancas. No daba crédito: me obsesioné con él.

Soñé con él muchas noches: aparecía en el quicio de la puerta en batín, y me alargaba una taza de café de los Rolling, justo antes de desaparecer hacia el baño.


Me despertaba con ese hombre en la cabeza, deseando que llegara de nuevo el momento de ver cómo ordenaba asesinar a alguien. O cómo fantaseaba con tirarse a alguien. O cómo escapar de su esposa o la policía.

Deseaba que se saliera con la suya, aunque la suya fuera el mal. Yo deseaba que a este hombre malo todo le saliera bien. Y también que no cambiara nunca en nada, porque era perfecto.



Un día Tony dejó de traerme café y se me pasó la locura.

Bueno, sólo un poco.