A los anónimos

Estimad@ lector@:

Si estás aquí puede ser por dos razones:
- porque tienes curiosidad por saber de qué va esta página del blog; o
- porque eres/te sientes/te manifiestas como anónimo.

A los primeros, adelante, es cortito.

A los segundos, adelante, es cortito. No te des por aludid@ si eres un@ de es@s que firma sus comentarios.

En general, me dan grimilla los anónimos no identificados. Supongo que hay un montón de razones para no identificarse pero, qué quieres, no acabo de entenderlo. La blogosfera ya nos permite escondernos detrás de un nick así que ¿de verdad necesitas esconderte dos veces?

Sí, los anónimos me dan grimilla. En especial los que no se identifican para insultar o ser falton@s. Porque, curiosamente, los insultos siempre son anónimos, qué casualidad. Si lo que vas a decir te avergüenza tanto como para tener que reesconderte ¿no te parece más inteligente no decirlo?  

Si no quieres identificarte, por la razón que sea, por favor, mantén la educación y buen rollo. Todos te lo agradeceremos.

Si aún así necesitas manifestar lo más oculto, grosero y miserable de tu personalidad tras un anónimo, tu comentario será eliminado. Y la maldición de la blogosfera caerá sobre ti. Como dijo Jules Winnfield: "(...)vendré a castigar con gran venganza y furiosa cólera a aquellos que pretendan envenenar y destruir a mis hermanos. Y tú sabrás que mi nombre es Yahvé, cuando caiga mi venganza sobre ti"

Gracias.