martes, 23 de marzo de 2021

Zombie pandémico

A.P. (Antes de la pandemia) cuando hablaba con mis amigas* sobre cómo reaccionaríamos cada una a una catástrofe zombie yo siempre respondía que pasaba de ser como los de The Walking Dead, que pasaban la vida huyendo y escondiéndome para no contagiarse (aka, que no les comiera un zombie vivos), que yo me dejaría comer nomás darme cuenta de la situación, porque creía que no soportaría vivir con esa amenaza y esa incertidumbre.

Este año he pensado a menudo que estábamos viviendo una catástrofe con ciertas similitudes con la serie: hay una amenaza exógena, cómo reacciona cada persona a la amenaza exógena, cómo se comporta el grupo ante la reacción de cada individuo y qué efectos tienen los comportamientos individuales en el grupo.

Contrariamente a lo que hubiera pensado antes de toda esta mierda, la opción válida para mí desde el primer momento no fue "dejarme comer el celebro", sino evitar el contagio por todos los medios posibles, a costa de mi bienestar personal y mi salud mental, que está quedando muy tirando a regulinchis por lo bajo.

Podría dar muchas razones de este cambio de paradigma pero en el fondo sólo hay una: he visto a mi madre depender de un respirador para vivir durante muchos meses. Antes me meto 10 gramos de lo que sea y me quedo tiesa en el váter que me arriesgo a contagiar a alguien a quien quiero y correr el riesgo de verle enganchado/a un respirador.

Este año me he acordado a menudo de estas conversaciones. Y, quizás para seguir convenciéndome a mí misma de que lo estaba haciendo bien, me he descubierto a veces argumentándome por qué y por qué no estábamos viviendo una situación similar a la de The Walking Dead, concluyendo siempre lo mismo: si fuera un apocalipsis zombie sí me dejaría morir la primera, porque ahí se acababa la cosa y no perjudicaría a otros, pero no lo es, y resulta que mi mala cabeza sí puede ser la desgracia de otros.

Y, ¿sería capaz de vivir normalmente sabiendo que he contagiado a alguien que va y se muere, por salir a tomar unas birras o celebrar un cumpleaños o pegar un polvo? Y como la respuesta es no pues aquí estoy, hasta el mismísimo coño pero cumpliendo las restricciones, aunque algunas me parezcan (y sean) una estupidez.

Ahora que parece que las cosas mejoran en la Comunitat Valenciana está tol mundo empujando para volver a rejuntarnos y "recuperar tiempo y cariños" y yo sigo preguntándome cómo de seguros estamos, y si mi necesidad (NECESIDAD) de interacción social va a suponer un riesgo para mí y para los demás.

Y parece que me lo pregunto hasta en sueños porque este fin de semana he soñado que era un zombie que perseguía a mis hermanos por un prado, que huían agitando los bracitos como Laura Ingals.



*Sí, las señoras de mediana edad hablamos de catástrofes zombies, de si los zombies hace caca, de cómo es la caca que hacen...

2 comentarios:

  1. Yo no soy muy de zombies...ni de series de zombies, pero también llevo todos estos meses haciendo lo posible y lo imposible por no pillarlo, pero es absolutamente agotador.

    ResponderEliminar
  2. A mi me pasa exactamente lo mismo, lo has explicado muy bien. Pillarlo yo no me da miedo (como tener un accidente de tráfico, eres consciente de que te puede pasar pero no pasas miedo cada vez que conduces pensando que te vas a matar al volante) me da TERROR pillarlo, pasarlo sin querer y que alguien la palme por mi culpa. Me da verdadero TERROR. Y eso no me deja disfrutar tranquila de la vida social. Yo, como tú, también estoy hasta el mismísimo coño, pero para hacer las cosas preocupada y con cargo de conciencia mejor no hacerlas. Ya queda menos. Yo me agarro a eso, con la que llevamos encima, ya tiene que quedar poco. Aguantaaaa!! Mucho ánimo y un abrazo enorme!

    ResponderEliminar