lunes, 14 de mayo de 2018

La política y la música

Ayer discutí con varias personas por culpa de Eurovisión. Bueno, más bien, por lo que pasa y por lo que no pasa en Eurovisión.

Al parecer, a estas personas no les parece bien que se boicotee a los concursantes por las cosas políticas de los países a los que representan, porque la política debería estar al margen del eurocontes.

Por ejemplo, no se debería boicotear a Israel por su actuaciones en Oriente Medio o con los palestinos, porque no tiene nada ver con la música. Y no se debería boicotear a Rusia, que no permite que pasen banderas arcoiris porque que en Rusia pase lo que pasa con las personas homosexuales no tiene nada que ver con la música. 

Que no se debería mezclar la política con la música.

Que resulta que son los mismos que dicen que no se debería permitir a los conductores de metro hacer las huelgas en Fallas o vacaciones porque les joden las vacaciones a los usuarios y a eso no hay derecho, o que no se debería permitir que las manifestaciones bloquearan el centro porque hay más gente en la ciudad que se ve muy afectada y, oye, a eso no hay derecho.

Son los mismos que no mezclarían la política con nada, porque la política no les interesa.

Y dejé la discusión, porque dejaron de interesarme ellos.