domingo, 9 de julio de 2017

Día 4: Fracasos

Bueno pues ya tengo el récord mundial de fracasar en mis propósitos: sólo he tardado cuatro post en romper mi compromiso de escribir todos los días.

Si tuviera que poner una excusa a alguien diría que ha sido un fin de semana excepcional pero no es el caso. No tengo que poner excusas a nadie. Y, aunque tengo que reconocer que no esperaba que pasara tan pronto, no me asusta haber fracasado.

Fracasado, que no rendido.

Porque, aunque esté un paso más cerca de perder la apuesta del #ProyectoHuevos que hace dos días, he decidido seguir, a ver qué pasa.

En realidad, todo se reduce a seguir intentando recuperar la acción de un hábito perdido. Es difícil, todos los sabemos.

No es como dejar de hacer. Dejar de hacer es fácil. Y casi nunca se toma como fracaso, sobre todo si se deja de hacer poco a poco. Entonces parece que uno tiene muchas razones: un día es por una cosa, al día siguiente por otra, luego por otra... y cuando te quieres dar cuenta hace seis años que no vas al gimnasio.

Pero empezar a hacer algo... o volver a empezar a hacer algo... eso sí que es difícil. Y hay que estar preparado para fracasar, que ya somos mayores y sabemos que la fama cuesta.

Así que, aquí estoy preparada para el fracaso y ready to go.

8 comentarios:

  1. Yo sigo aquí. Te dije que te acompañaría en este viaje (porque me apetecía, no por güevos, eso conmigo no funciona) y aquí seguiré. Y si fracasamos, pues fracasamos. No habrá víctimas.
    De momento, no ha sido más que un finde. Bueh, esto está hecho ;)

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  2. Ay, hamija, cómo te entiendo. Yo tengo algo así como un blogs por ahí muerto de risa que querría recuperar pero siempre hay excusas.
    Ánimo, que tú puedes con esto y más.

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  3. Esto es una carrera de fondo. Y el verano termina el 21 de septiembre, tenemos tiempo. Y si no, metemos más becarios.

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