sábado, 21 de octubre de 2017

Compartiendo


Que la Internec y las redes sociales me fascinan no es un secreto.

Me pregunto constantemente por qué lo hacemos, lo de la intimidad y la extimidad, cómo hubiera sido mi vida sin estas experiencias, cómo sería yo sin estas experiencias, si las cosas serían mejor o peor, qué me aporta o me quita...

Pero supongo que eso es porque siempre me lo cuestiono todo e intento ver las cosas desde todos los ángulos que soy capaz de imaginar.

Lo único que no me cuestiono es que gracias a todo esto aprendí que no soy un bicho raro, que no he inventado nada, y que todo lo que se a puede ocurrir a mí seguro que ya se le ha ocurrido a alguien antes.

Y eso siempre ha hecho que me quede más tranquila.

Quizás por eso sigo compartiendo.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cosas que he aprendido

Hace justo un año estaba muy contenta porque cambiaba de trabajo, después de unos años muy difíciles.

Menos mal que estaba muy contenta. 

No ha salido bien.

Tenía un compañero-jefe (uno) y hemos sido incompatibles. Y, claro, así es difícil y ya no trabajo allí.

De esta experiencia he aprendido varias cosas que, si soy medianamente lista, recordaré en el futuro, y que comparto por si pueden servir a alguien:
  • Del amor al odio hay menos de un paso.
  • Es muy difícil pensar que no eres una mierda cuando todos los días te dicen que eres una mierda.
  • Es muy fácil dejar de pensar que eres una mierda cuando dejan de decírtelo.
  • Es normal no saber qué hacer cuando te encuentras en una situación desagradable nueva, no te machaques mientras aprendes cómo enfrentarte a ella.
  • Huir no es de cobardes, es de supervivientes.
  • Muchas veces, la primera impresión no vale para nada.
  • Nunca, nunca, NUNCA, hay que fiarse de alguien que dice a los demás que tienen que ser mejores personas.
  • Para tomar decisiones hay que estar dispuesto a cambiar, y a aceptar que lo que te espera puede que no sea perfecto.
  • Por mucha adaptación al medio de la que seas capaz, cuando eres un elemento nuevo el medio también tiene que adaptarse, aunque sea mínimamente. Si no, no hay nada que hacer.
Bonus track: Olvida rápido, que se queda la piel mucho mejor.

martes, 3 de octubre de 2017

Taras

Yo ya lo llevo escrito en la piel.

Y lo escribo en el blog.

Y lo grito, a veces.

No es verdad que decirlo te hace invencible. Sólo te hace ser consciente de que no lo eres.


¿Tú, qué taras tienes?

jueves, 28 de septiembre de 2017

Cosas que nunca vas a saber V

Querido periodista:

No he llegado a conocerte bien pero eres inteligente, atractivo, guapo, divertido, y muchas cosas buenas más. Lo muy malo sí lo conozco: eres cobarde y superficial.

Pero, oye, no pasa nada si desapareces después de nosecuantos días pasándolo estupendamente. No pasa nada si no quieres seguir, si no te gusto, si no te intereso, si has conocido a otra que te mola más... Soy consciente de que no gusto a todo el mundo aunque confieso que, cuando alguien me dice que le gusto, tiendo a pensar que es así. 

Bueno, no pasa nada, si nada.

No pasa nada si has dejado de sentir esa conexión que decías que teníamos, si ya no te pongo como decías que te ponía, si ya no te intereso como asegurabas, si ya no te hago gracia como parecía.

No pasa nada. 

Soy lo suficientemente mayor para haber pasado por todas esas cosas y haber sobrevivido así de inteligente, lozana y divertida como sé que soy, y me gustaba que me dijeras. Soy lo suficientemente señora como para aceptar el fracaso y seguir viviendo la mar de bien. 

Ni siquiera tenías que darme explicaciones, pensaba que había quedado claro cuando te dije "no tienes que darme explicaciones".

Pero, eh, no pasa nada, en serio.

Ahora, chato, sí te hubiera agradecido que hubieras tenido la deferencia de decirme, al menos, que ibas a desaparecer. Hubiera agradecido un adiós, por lacónico que fuera.

Porque, que sepas, que lo que podía haberse quedado en un recuerdo tan bonito como el de querido escritor va convertirse en un recuerdo de mierda y, mira, no sé tú, pero a mí no me gusta pasar así a la historia de nadie.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Autoestima

autoestima.
De auto- y estima.

1. f. Valoración generalmente positiva de  mismo.

Hay muchas cosas que no entiendo de la autoestima.

En teoría, y según la RAE, tener autoestima es valorarse positivamente, ser consciente de que uno tiene capacidades para hacer cosas, a veces incluso muy bien.

Y aquí empiezan mis dudas.

¿Cómo sé si lo que yo creo que está bien no responde al estándar de bien socialmente aceptado? ¿Con qué estándar de bien tengo que comparar lo mío? ¿Debo no tener en cuenta cosas que hacen que mi autoestima sea regulera, y tener más en cuenta todas las demás o debo intentar cambiar esas cosas que meh? ¿Qué priorizo? ¿Debo tener la autoestima allá en lo alto no matter what o debo seguir con mis dudas? ¿Cómo sé si mi autoestima es alta o si aún puede subir más? ¿Necesito más y mejor o estoy bien así? ¿Va a adaptarse mi autoestima a mi evolución personal (que espero seguir teniendo) o voy a tener que seguir esforzándome para que todo encaje? Si tengo que seguir esforzándome, ¿significa que mi autoestima aún tiene recorrido? ¿Va a llegar un momento en el que me explote la cabeza con tó lo que me quiero? ¿Quiero eso o quiero seguir teniendo dudas? Si tengo dudas, sobre todo en la vida, ¿qué pasa con mi autoestima?

Y aquí ando.


miércoles, 20 de septiembre de 2017

Eres guapísimo

Una cosa que me flipa de las redes sociales es cómo se presenta cada uno.

En la Internet uno puede ser lo que quiera: puede presentarse con su jeta, con la cara de un famoso, con la de un dibujo animado, con una foto random...

Hay de quien anda hilando teorías sobre si la elección de una u otra imagen te dice cosas sobre cómo es esa persona. Personalmente, a mí me dice que ha elegido esa en concreto porque le ha parecido bien en ese momento, y que igual luego cambia de opinión. 

En las redes sociales de ligar, la elección de la imagen que te representa es especialmente importante. Tiene que llamar suficientemente la atención como para que alguien te elija, o para que, si tú eliges a alguien, no te rechace sólo por la imagen.

En mi experiencia, muchos hombres (que es mi negociado) no lo han entendido aún. Plantan fotos espantosas, como si las hubiera elegido su peor enemigo borracho de cazalla a salida de Puzzle un domingo a mediodía.

Luego se quejan amargamente de que nadie responde a sus mensajes, con lo educados y buenas personas que son. Se quejan de  que las mujeres somos frívolas y sólo nos interesamos por el aspecto, que pedimos a gritos que nos valoren por algo más que nuestro físico y luego no prestamos atención a los gordos, los feos o los que no salen con Ferraris. 

Se quejan de que las mujeres somos como la peste bubónica pero con push up en un sitio al que van a buscar mujeres.

LAS MUJERES SOMOS MALOTAS Y LO PEOR DE LA CREACIÓN.

Tengo la sensación de que, normalmente, estos no se comen un torrao, se frustran, y no se dan cuenta de que, además de que lo primero que vemos de ellos es la peor imagen posible, lo segundo es una ristra de mensajes pasivo-agresivos, llenos de rencor contra el género femenino que provoca el bloqueo inmediato.

¿El bloqueo es porque son gordos, feos o no tienen Ferrari? No, es porque vuelcan en cada mensaje su odio contra las mujeres, así, en general, y yo, al menos, no estoy pa aguantar milongas amargadas, por muy bellos que digan que son en su interior. Me interesan una mierda las otras cosas que dicen que tienen en su interior. 

No se dan cuenta de que lo que no capta una cámara, lo captan las palabras.

Y luego están los que sí lo han entendido. 

Da igual si son guapos o no. Se nota que se han preocupado de buscar una imagen que les muestra como personas atractivas, incluso aunque no lo sean.

De entre estos, he detectado un subgrupo interesante: los que ponen una foto falsa.

Una foto estupenda, de hombres guapísimos, una foto MARAVILLOSA. UNA FOTO. Porque no tienen mas, los pobres.

UNA foto.

UNA foto que sale en Aliexpress, Pinterest, revistas de moda... pero en ningún otro perfil de NINGÚN SITIO, que si es la foto tuya que más te gusta, que por eso la has elegido para una red de ligar, la pondrías. Y si no la pones en ningún sitio más es porque utilizas otras fotos molonas en otros sitios, ergo, si fueras tú, tendrías más fotos. NO ME TOMES POR IMBÉCIL.

Que cómo lo sé, me han preguntado algunos.

GELIPOLLAS, POR LA BÚSQUEDA INVERSA DE GOOGLE.

Lo mejor es que no se dan por aludidos.

Así es la vida. Unas veces se gana y otras se pierde. Hemos venido a jugar y no hay rival pequeño. Y hay gente muy gilipollas. Y que se queja amargamente.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Adiós, #proyectohuevos

¿Por qué nos empeñamos a veces en ponernos objetivos que sabemos que no vamos a cumplir? A mí me pasa todo el tiempo. Y luego siempre estoy frustrada e insatisfecha. Me lo han dicho muchas veces, y tienen razón. Pero tengo una cosa bueno: no me cuesta reconocer los fracasos. Mira:

Reconozco que no he sido capaz de cumplir con el #Proyectohuevos.

O no me ha importado lo suficiente como para cumplirlo, que también puede ser.

Y sigue sin importarme, me temo. Así que lo dejo.

Exacto.

Cierro el #Proyectohuevos y continúo con la vida. Y con el blog. No tiene ningún sentido seguir numerando los post y sentirme mal si no sigo adelante, sobre todo por que sé que ya no voy a acabarlo. Igual que lo sabía antes de empezar. No pasa nada.

Tengo que aceptar la derrota, it's ok. Será una excusa estupenda para echar unas risas con los amigos. Me presentaré como una perdedora, pagaré elegantemente la cena y pasaremos a otra cosa.

O a nada. O a lo de siempre. Seguiré escribiendo. Whatever

¿He aprendido algo de esta experiencia? No, ya sabía cómo iba a resultar y, aún así, me tiré en plancha. Oh, espera, igual sí. Igual sí he aprendido algo. Igual sí he aprendido que, a veces, no me importa tirarme en plancha en algo que sé que va a ser un fracaso, sobre todo si puedo controlar las consecuencias o no me importan. 

Unas veces se gana y otras se pierde, y a mí no me importa perder de vez en cuando si por el camino me entretengo un poco.

Espera, ¿esto está quedando demasiado brasas?

Vamos a ver, sí, supongo. Pero, como todos sabemos este es mi blog y melofo como quiero.

O me gustaría, que llevamos ya un tiempito y deberíamos haber llegado ya a la segunda base.

¿Seguimos otro día?



lunes, 4 de septiembre de 2017

La mentira

A mi madre nunca le ha hecho mucha gracia que me descojone ría de cuando morí un poco. Dice que le quito importancia, que hace que tenga menos miedo y, por tanto, que sea más descuidada. Y que eso hace que tenga más posibilidades de que vuelva a morirme. Y lo dice en serio. 

Mi madre es una cachonda, sí.

Yo le pido perdón y le digo que no lo haré más. Ni lo de reírme, ni lo de palmarla. Las dos sabemos que miento.

Hoy hace nueve añazos que le cuento esta trola y le prometo que hoy no volver a morirme, que ya sería mala suerte.

Hoy es mi no-cumpleaños.


domingo, 27 de agosto de 2017

Día 36: Friends, la crítica definitiva

Sinopsis

Friends es una serie de televisión sobre las tonterías que pasan durante diez temporadas a seis jóvenes que viven en Nueva York, en su búsqueda de la pareja ideal y, sobre todo, la boda ideal. Se gastan mil y una putadas unos a otros, se mienten, se engañan, se ponen a parir pero, eh, como se quieren tanto se lo perdonan todo siempre.

Los seis jóvenes son:
Chandler: es el graciosito del grupo. Mezquino, machista y superficial, pero graciosito, todo se le perdona.
Joey: es tonto, queda muy claro a lo largo de la serie. Sus intereses son comer grasaza y follar con todos los pibones que quiera y no volver a llamarlas nunca más, que parece ser el Valhalla para los hombres. Un modelo a seguir, vaya.
Monica: maniática, histérica, obsesiva,... una Virgo de libro. Aparte de sus amigos no la soporta ni su madre. Literalmente.
Phoebe: es difícil describir el personaje de PhoebES IMBÉCIL. Histriónica, superficial, mentirosa, soberbia y snob hasta la médula, aunque vaya de hippy. Altamente empalable. Lo único que se salva de Phoebe es Smelly cat.
Rachel: está buena y lo sabe, así que todo lo demás da igual.
Ross: es el buen chico que cree que hace lo que debe y todo le sale mal. Y a la que se despendola un poco va dejando hijos y divorcios por ahí.

Para mí, de lo mejorcito ha sido descubrir a actores invitados que no sabía que habían estado en Friends: Bruce Willis, Brad Pitt, Charlie Sheen...

Viéndola entera ahora me he dado cuenta de que no había visto casi ningún capítulo cuando la emitieron: al parecer, al principio estaba en clase y luego trabajando. Y menos mal.

Porque no me han gustado nada los mensajes que se me han quedado de la serie ahora, y sé que no me hubiera dado cuenta con veintipocos: el objetivo de las chicas es casarse y tener hijos. No matter what, es lo único que les importa y les preocupa al ir haciéndose mayores. No ser mejores personas, o mejorar en sus carreras, o dejar de mentir y engañar a sus presuntos mejores amigos, no, casarse y tener hijos.

Sin embargo, Friends es muy divertida.

Es divertido ver a esas personas ser mezquinas unas con las otras, ver cómo se mienten y se traicionan una y otra vez, y que siempre acaba todo bien.

Llámame loca, pero igual da un poco de esperanza.

sábado, 26 de agosto de 2017

Día 35: Preguntas sin respuesta

Yo, que casi siempre tengo respuestas para casi todo, no he sabido responder a la pregunta de mi sobrino que, entre lágrimas desconsoladas, me ha preguntado por qué sus papás no se quieren lo suficiente para seguir viviendo juntos.

Cinco años después de haberse separado.

Creemos que los niños pequeños se curan rápidamente, que se adaptan a todo, que las cosas se les olvidan rápido, que sufren menos si se saben queridos y toda esa mierda.

A menudo me pregunto si lo que pasa es que no saben expresar cómo se sienten o hacer las preguntas para las que necesitan respuestas, que saben cuándo es mejor callar y que se adaptan por puro instinto de supervivencia. 

De la suya, y de la nuestra.



martes, 22 de agosto de 2017

Día 34: Servicio público

Hoy he tenido la suerte de encontrarme con una señora muy amable en un servicio público. 

Ha sido muy atenta, me ha escuchado, ha respondido a todas mis preguntas, me ha ofrecido alternativas, me ha llamado por mi nombre varias veces... Me ha dedicado el tiempo que necesitaba, que igual ha sido más del habitual, vete a saber, pero esta señora, Carmen, me ha atendido estupendamente.

En definitiva, hoy he en encontrado a una funcionaria pública eficiente que ha respondido perfectamente a lo que podría esperarse del servicio público, en el más amplio sentido de las dos palabras: servicio y público. Estaba en un puesto de información y ha hecho lo que tenía que hacer: informarme.

Antes de irme he escuchado a una familia ponerla a parir a gritos porque llevaban media hora esperando. Mientras la de seguridad les "invitaba" a tranquilizarse en la calle, en el hall resonaba la queja tu sueldo sale de mis impuestos.

Y me ha dolido.

Discuto mucho contra la gente que pone a parir el funcionariado todo el tiempo, por todo, sin filtros. La cuestión es que conozco en profundidad muchos (pero, MUCHOS) servicios de administraciones de todo pelaje y condición, y sé que hay muchas personas muy válidas que hacen muy bien su trabajo, que a menudo tienen que luchar contra los elementos, los ineptos y la burocracia.

¿Hay personas que trabajan en la función pública empalables? Sí, claro. Como en todas partes. ¿Debemos tratar a todos como si fueran el enemigo? Pues creo que no, pero lo fácil es quedarse con la respuesta de ese funcionario imbécil que responde mal o esa sucnormal que no explica bien las cosas porque ni siquiera se ha parado a entenderlas. A mí a veces me pasa.

Pero estoy convencida de que es el sistema lo que no funciona, y que seguirá sin funcionar e irá a peor hasta que alguien decida coger el toro por los cuernos. 

También estoy convencida de que yo no voy a ver esa revolución.

Y, sí, sobre todo, estoy convencida de que si seguimos tratando a los funcionarios como si fueran escoria, enemigos que deberían estar a nuestro servicio porque su sueldo sale de mis impuestos somos parte del problema.

sábado, 19 de agosto de 2017

Día 33: Incongruencias

No mezclo en la botella nueva de champú el culito de la anterior si son diferentes porque, vete a saber igual tienen dos componentes incompatibles y me explota la cabeza. Tampoco mezclo limpiadores, jabón de la ropa, aguas diferentes, lavavajillas... no mezclo nada.

Si he puesto algo del mar en un plato uso otro plato para las cosas que no son del mar y si estoy sola uso un tenedor para el tomate y otro para el otro plato. Y si me tomo una cerveza o un refresco quiero otro vaso para el agua.

Si voy a ponerme un vaso de leche y no hay bastante me tomo medio vaso de leche, o dos medios vasos de leche, no añado más si no es exactamente igual.

Sin embargo, soy capaz de comerme sin reparos una lata que caducó en febrero de 2013.

viernes, 18 de agosto de 2017

Día 32: Te recuerdo de lejos

Te recuerdo de lejos, como se recuerda la cara de la primera profesora, o de la bibliotecaria que ya se jubiló.

Se me ha olvidado cuánto más alto que yo eres, si tienes los pies grandes, el tono de tu voz cuando estás contento, si tienes muchos o pocos pelos en las piernas, si prefieres la Mahou normal o la especial, el olor de tu perfume, en qué lado está la cicatriz en tu espalda, tu sabor, o en qué oreja llevas el pendienESPERA ¿llevas uno o dos pendientes?

He olvidado muchas cosas de ti.

Sin embargo, hoy he visto una sombra que se dirigía hacia mí desde el otro lado de la calle y no me ha hecho falta ponerme las gafas para saber que eras tú.

jueves, 17 de agosto de 2017

Día 31: La vida sigue

Hoy ha habido un atentado en Barcelona.

Una vez más, hordas de expertos gelipollas han destacado en Tuiter porque, como todos sabemos, no hay nada como un acontecimiento terrible para que surjan a cascoporro expertos en terrorismo internacional, islamismo, inmigración, independentismo y otros ismos.

Me he enterado de refilón, claro, no he aguantado mucho rato. Cada día me da mas angustia lo miserable que puede llegar a ser el ídem humano.

He sido incapaz de explicar a mi sobrino por qué pasan estas cosas. No he sabido responder a la pregunta ¿Por qué alguien puede querer matar a otra persona cualquiera que no conoce y que no le ha hecho nada? Me resulta muy difícil construir un discurso comprensible para un niño. O para cualquiera.

Como no quería que pensara que no quiero explicarle las cosas de la vida, nos hemos centrado en intentar comprender por qué su tía tenía esas ojeras después de 13 horas de parto, por qué su primo ya estaba terminado aunque sólo tiene dos días de vida, cómo salen los bebés de las tripas de sus mamás, por qué huelen tan bien y son tan suaves, y que sus cacas, a pesar de lo que pueda parecer por cómo huelen, no son radioactivas.

Para los niños, la vida sigue.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Día 30: El ecuador, o lo que viene siendo la mitá

Querido blogs.

Estoy un poquito hasta el coño del reto de #Proyectohuevos.

Es cansao. No por escribir, qué va, escribir es un camino de rosas cuajado de amapolas de chocolate que huele a esencia de lavanda. Joder, es la obligación. Es haberme impuesto una obligación que no necesitaba.

Y es aburrido, a veces. se me había olvidado eso de tener que escribir sin tema, teniendo que escurrir el celebro para sacar un post. Menos mal que cuento con la inestimable colaboración de la #becaria MG, que si no...

Además, como decíamos ayer, está siendo muy difícil crear una rutina de la nada, sobre todo porque como no tengo otras rutinas, esto es un poco el coño de la Bernarda.

Quedan 30 post. Aunque no va a darme tiempo a ganar la apuesta por la que nació #ProyectoHuevos, voy a continuar y terminar con elegancia.

Porque de eso se trataba, de intentar que se olvidara que soy imbécil por aceptar la apuesta demostrando que puedo perder con elegancia.

De eso, o de retomar el hábito de escribir en el blog, vete a saber. 

martes, 15 de agosto de 2017

Día 29: Rutinas

Una cosa que he aprendido con esto del #proyectohuevos es que para crear un hábito necesito pegarlo a otro hábito. No sé crear uno de la nada. No sé empezar un día una cosa y hacerla todos los días porque sí, entre nada y nada, no. Tiene que estar pegado a algo.

Y las vacaciones son el peor momento para crear hábitos, amiguis, porque, por definición, no hay rutinas. Ni prisas. Al menos yo no las tengo. 

No tengo rutina de dormir, que es casi lo más importante en mi vida.

Igual me levanto a las doce porque anoche me acosté a las tantas por charlar en la terraza con los colegas que tengo que levantarme a las no sé qué porque soy tan imbécil que cogí la primera hora en el médico.

Tampoco tengo rutina para comer, que también es casi lo más importante en mi vida.

Que igual como seis veces al día porque ando por ahí celebrando cosas que se me olvida comer y merendar porque estoy en la playapiscina, que es más divertido.

Lo mejor de todo es que tengo la sensación de que mi vida rutinaria, tranquila, confortable y segura ha pasado a mejor vida, y a ver cómo me las apaño para retomar algo con criterio en septiembre.

O en enero.

lunes, 14 de agosto de 2017

Día 28: Cosas que vemos

Tengo una amiga a la que veo poco. Y como nos vemos poco aprovechamos siempre muy sabiamente el tiempo cada vez que conseguimos juntarnos.

Y no hay plan mejor para eso que Canal Cocina. Te da justo lo que necesitas, algo que no requiere ninguna capacidad intelectual por tu parte y con unos programas altamente criticables. Y no sé a vosotros, pero es que a mí no se me ocurre nada mejor que pasar una tarde de sofá, destrucción y encefalograma plano.

Cosas que vimos:

- Una señorita con pamela que pasa varios días en New Orleans, todos con la misma ropa, que es una cosa muy maravillosa en una ciudad con un dos mil por ciento de humedad.
Come de todo pero se le nota cuando algo no le entusiasma. Cuando termina las frases se queda con la boca abierta, que alguien ha debido de propagar el rumor de que queda sexy y parecen bobas.

- Gordon Ramsay. El señor que sobre el papel es el novio ideal porque lo mismo te hace un solomillo Wellington que se va contigo a daros las mechas.
Muy mal todo, Gordon Ramsay. 
¿Un pollo asado, Gordon Ramsay? ¿Dorada a la sal, Gordon Ramsay? ¿Pero qué timo es este, Gordon Ramsay? Me da igual que el programa sea la cocina casera, quiero glamour. Decepción total.

- Todos los cocineros dejan todo el rato las espátulas y demás instrumentos dentro de la sartén. Mal fatal.

- Hay un programa en el que tú le das al cocinero una receta y él luego la replicHACE LO QUE LE SALE DE LOS HUEVOS. ¿Cochinillo? Pues pata de cerdo de mediana edad. ¿Tarta de manzana? Pues tartaletas compradas con un puré de manzana hecho en el microondas. Y a esto lo llamaremos cocinar. Pues vale. También podemos llamarlo Cocina Sana, porque sólo le he puesto dos cucharadas soperas de mantequilla a medio kilo de bacon frito.

- Julius. De buen año, con pelo raro y pintas de hipster. Mal, fatal también. Una ensalada con trozos gigantes de cosas. Las habitas bien pero con dos litros y medio de vino.

En resumen: cero comidas que nos interesen en la vida real.

Después de la maratón nos sentimos inspiradas nivel Masterchef y cenamos bocata de jamón y gazpacho de bote. Alta cocina made in Spain.

La becaria MG

jueves, 10 de agosto de 2017

Día 27: Recuerdos de verano

Leí Las aventuras de Huckelberry Finn un verano de hace unos... digamos que más de 30 años y menos de 500.

No es que tuviera muchas ganas de leerlo, pero ya había leído todo lo que me apetecía y era lo que había disponible. Y el papel que lo envolvía era bonito.

Mi tío Vicente recubría todos los libros con el papel de regalo usado y ponía el nombre y el autor cuidadosamente en el lomo. Decía que así se estropeaban menos si los dejábamos en el césped o en la playa.

Un día, a la hora de la siesta, me acerqué a la librería y elegí el papel con dibujos de nubes y hadas. Como todos los días, cogí mi cojín, una botella de agua fresca, las gafas, y me senté a leer en el balancín del jardín, bajo la sombra de la garrofera, mientras todos dormían.

Recuerdo agitar las piernas de vez en cuando porque me molestaban las moscas y las hormigas.

Recuerdo acariciar el césped con los dedos de los pies, y preguntarme cómo sería caminar descalza más allá de césped seguro y blandito.

Recuerdo el movimiento del balancín, suave y silencioso, y que me imaginaba cómo sería viajar en carreta..

Recuerdo levantar la vista de vez en cuando y mirar el agua de la piscina, esperando a que pasaran las dos horas de rigor hasta poder bañarme de nuevo, pensando en el calor que debía pasar alguien que no podía bañarse en verano.

Recuerdo seguir leyendo a la sombra de la garrofera mientras mis hermanos y primos jugaban en el agua durante toda la tarde, porque quería saber qué pasaba después.

Recuerdo a mi madre llamando a la tropa desde la terraza para merendar, y debatirme entre levantarme para la merienda o quedarme a terminar el capítulo. Y quedarme. Y hacer equilibrios para sujetar el bocata en una mano y el libro en otra.

De repente, he recordado el olor a piscina, a libro viejo, a césped y a bocata de mortadela. Ha sido pensar en Huck y... qué bonito.

Y ha sido por culpa de El niño desgraciaíto. Gracias, querido.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Día 26: Chatear se me da fatal

  • Avísame cuando puedas prestarme atención.
  • Eres muy creída.
  • Eres muy seca.
  • Eres muy soberbia.
  • Estás conectada pero no respondes.
  • Hablas muy poco y eres un poco borde.
  • Las tías sois todas iguales.
  • No cuesta tanto responder con un hola.
  • No entiendo por qué no quieres que seamos amigos.
  • No me creo que no hayas tenido ni un minuto en todo el día para decir hola.
  • Podrías contar alguna cosa más personal.
  • xk me dices to rato k no m entiendes jejeje
  • xk no t intereso guapi
  • Sé que has leído mi mensaje esta mañana, no entiendo por qué no me has contestado.
  • Si yo te escribo lo justo es que tú me contestes, maleducada.
  • Tardas mucho en contestar.
  • Te crees muy lista y eres del montón.

lunes, 7 de agosto de 2017

Día 25: El blog verde

Hace tiempo yo tenía un blog, era bonito y verde. Luego fue una carga, luego no fue, volvió a ser y dejó de ser definitivamente salvo una copia muy bien escondidita que algún día imprimiré para recordarme quien fui.

En unos meses hará nueve años desde que abrí el blog y dos desde que desapareció definitivamente. ¿Lo echo de menos? Me gustaría poder decir que sí, pero la verdad es que no mucho. Y si en algún momento me pasa, puedo venirme aquí a hacer de becaria y soltar mis tontunas y mi sabiduría ancestral. A veces las dos cosas a la vez.

Estas semanas de becariato he pensado bastante en él, he entrado a releer cosas antiguas y he llegado a unas cuantas conclusiones:
  • Nació en el momento adecuado.
  • No murió en el momento adecuado. Tenía que haberlo cerrado del todo antes, cuando había cumplido su función. Yo empecé a escribir en un momento complicado y con mucha angustia laboral y con algunas mierdas personales. Unos años después, como pasa casi siempre, todo se recolocó en su sitio y ya no necesitaba teclear otras cosas para olvidarme de las angustias. Verano de 2013. 
  • Sé cuando hay que terminar con algo pero nunca sé terminar las cosas a tiempo.
  • Hay cosas que merecería la pena recuperar.
  • Pero también me da pereza ponerme a buscar.
  • Lo de las cosas buenas que me ha traído paso de ponerlo porque eso es obvio y lo decimos todo el tiempo.

La becaria MG

domingo, 6 de agosto de 2017

Día 24: Depresión desde fuera

Estoy aprendiendo más sobre la depresión viéndola desde fuera que cuando estuve dentro. 

Cuando estás dentro es todo demasiado oscuro, demasiado difícil, demasiado raro.

Fuera hay algo más de luz, algo más de perspectiva, una visión global. Desde fuera es todo siempre más fácil.

Desde fuera puede que no sea posible entender muchas cosas, o nada, pero se puede ser empático, cariñoso, abierto, comprensivo y disponible. Se puede ser lo que necesita esa persona, incluso si lo que necesita es que no seas nada.

Y a veces no ser nada es duro, porque parece que estamos programados para tener que ser muchas cosas y solucionarlo todo. 

Pero no. A veces tenemos que no ser nada más que lo que necesitan que seamos en ese momento.

Ya digo, es duro. Y a menudo te saca de tus casillas pero, mira, esta es una de las pocas ocasiones en las que creo que el amor, y todo lo que se puede hacer y no hacer con él, es la mejor medicina.

Y los mojitos. Los mojitos también son una buena medicina.

Menos mal que tengo mucho amor y se me dan bien los mojitos porque, amiguis, las de cosas que se hacen y no se hacen por los amigos con depresión...


viernes, 4 de agosto de 2017

Día 23: El turismo

Últimamente se habla mucho de los males que trae el turismo. Hasta ha habido actos vandálicos contra turistas y contra símbolos turísticos.

Que si la culpa es del turismo low cost, que si los pisos de air no sé qué,... Se echa la culpa a cualquier cosa, excepto al boogie y a la mala educación.

Y, al final, se trata de eso, de incivismo y mala educación. Da igual si es de Madrid, de Cracovia o de Leeds, es una cuestión de mala educación.

Si el precio de los pisos es inasequible a los aborígenes porque los propietarios quieren forrarse, si un grupo de gente monta el pollo en un edificio a las cinco de la mañana, si mean en los portales, gritan en los restaurantes o tiran las colillas en la playa sin apagar da igual si la culpa es del turismo o no, es malaeducación y punto. 

Bueno, y punto, no. Seguramente muchos de estos turistas son asesinables. Muchos sienten la impunidad de pasar sólo unos días en un sitio en todo su esplendor y se desmelenan. Y es asqueroso y molesta hasta el infinito porque se repite una y otra vez para los locales: los apartamentos se alquilan una y otra vez, los restaurantes siempre están llenos, y la gente se mea todo el tiempo. Estas personas nunca se acaban, sabemos que no existe la posibilidad de que un día se acabe. Y eso hace que la experiencia sólo pueda ir a peor.

El verdadero problema no es que sean turistas, es que no podemos hacer nada contra la mala educación y nos jode infinito.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Día 22: Cosas que he aprendido en la vida (II)

  • Bajar el listón es como perder un dedo de un pie: parece que no tiene importancia hasta que te das cuenta de que los dedos de los pies ayudan a mantener el equilibrio.
  • Cada uno tiene un concepto diferente de "triunfar en la vida". No lo cuestiones.
  • Cuando alguien te dice que no le importan las ideas políticos de los amigos o sus amigos tienen las mismas o no le importan sus amigos.
  • Dejar de querer es más fácil que olvidar que se ha querido.
  • En un mercado de carne hasta la piel de pollo tiene comprador.
  • En un momento de urgencia el fairy sirve para quitar roña de todas partes.
  • Escribir un blog no sustituye a la terapia, pero ayuda mucho a no enloquecer o a aceptar el enloquecimiento.
  • Es más importante descubrir qué quiere alguien realmente que hacer lo que dice que quiere.
  • Hacen falta seis meses para acostumbrarse a los madrugones y sólo dos días para acostumbrarse a levantarse a las diez.
  • La laca del pelo y el limpiamuebles con cera matan las cucarachas igual de bien.
  • Las lacas de uñas y los serum para las arrugas, siempre en la puerta de la nevera.
  • No compres bragas de Primark.
  • No hagas una pregunta si crees que no va a gustarte la respuesta.
  • No hay que decir a los señores que se es fan de Crímenes Imperfectos en la primera cita.
  • No recomiendes a una gorda pócimas milagrosas para adelgazar. Seguirá igual de gorda y pensará que tú también eres un bocas y un gelipollas.
  • No preguntes ¿Cómo estás? si no te interesa que te lo cuenten.
  • Reconocer los errores es un triunfo.
  • Se respeta a las personas, Sus creencias, pues igual no.
  • Si crees que necesitas a alguien para sentirte lleno, probablemente eres la mitad de un ser humano.
  • Si tienes un hijo adolescente igual no notas que huele porque estás acostumbradao PERO SÍ HUELE, CÓMPRALE DESODORANTE.
  • Si no te piden opinión sobre el corte de pelo, el atuendo o el peso, NO LA DES.
  • Todo puede ir a peor. Siempre.

martes, 1 de agosto de 2017

Día 21: Viajes con niños

Una vez tuve que hacer un viaje en AVE rodeada de un grupo de trabajo de siete mujeres que chateaba en su grupo de trabajo de whatsapp con las que no habían podido ir a la feria. Durante algo más de una hora y media, cada vez que alguna enviaba un mensaje sonaban siete tonos diferentes de aviso. Unas 5.700 notificaciones.

Otra vez viajé desde Malta rodeada de los restos de una despedida de soltero de un chico de Paiporta. Por supuesto, todos estaban borrachos, salidos, enfermos o, simplemente, eran energúmenos. Vociferaron, cantaron, bebieron, insultaron, vomitaron... todo en el limitado espacio de un avión de low cost.

Durante diez meses ha viajado a las 7'45 con una panda de señores vociferantes que iban a trabajar. Muchas personas les han llamado la atención muchas veces por ser groseros especialmente con las mujeres, y por ser ruidosos y maleducados.

Vivo en Valencia. Cada año tengo que aguantar durante un mes el colapso de la ciudad,y el incivismo de miles de personas. Puede que te toque una banda de música que se desplaza a la city desde uno de los pueblos cercanos y te haga bastante gracia, o que tengas que aguantar a personas de todo pelaje y condición mear en los patios de los edificios, o que te toque ir en el autobús con un grupo de señores y señoras adultas embriagados, volviendo de la recogida de premios, de una ofrenda o de una mascletà, pero, eh, no te quejes, que es que son fallas.

Hace unos meses fui a un concierto en el que había un bebé de unos dos años con auriculares. Empezó a llorar a los diez minutos de estar allí. Sus padres aguantaron hasta el final. Yo les hubiera empalao a los dos. ¿Tienen derecho a llevar a su bebé a un concierto? Sí, claro. ¿Son unos inconscientes y unos maleducados? También.

Leo estos días lo de los viajes y las actividades con niños y, mira, hay mucho rancio suelto. Y mucho gelipollas, también.

¿Es un coñazo que un niño te dé la brasa en un viaje? Pues sí, claro que lo es. Por muy comprensivo que seas, si te toca un niño que llora, o se ríe, o está potroso y te da el viaje, probablemente se te pasen por la cabeza muchas cosas, muchas de ellas ilegales y punibles.

¿Sólo dan la brasa los niños? Pues no, Claro que no. Y lo peor es que hay más adultos viajando y moviéndose en los transportes públicos, lo que supone que, estadísticamente, hay más adultos coñazos.

Muchas veces, que los niños den por culo tiene que ver con que son niños, y lloran, ríen, juegan y son ruidosos, y no tiene nada que ver con la educación o con si sus padres son tal o cual cosa. ¿Molesta? Sí. ¿Hay que hacer algo? Pues mira, que el niño se encuentre lo mejor posible, los demás importan un poquito menos y hay que joderse un rato.

Otras veces, dan por culo porque los papás y mamás dejan que su condición de niños sea un cheque en blanco para hacer lo que quieran, independientemente de su impacto en los demás. ¿Molesta? sí ¿Hay que hacer algo? Pues, mira, una hostia con la mano abierta en la cara de algunos padres no vendría mal.

lunes, 31 de julio de 2017

Día 20: Razones para no hablar más contigo (12+1)

Cuando te llamo me regañas porque no te llamo.
Eres gente caca.
"Es que yo necesito que estés disponible para mí pero que no me cuentes tus mierdas".
Intentaste ligarte a mi novio.
Lo del tiempo y el olvido.
Me has hecho un re-regalo de boda y ni apareciste.
Me importa más tener razón que tú.
Me rompiste un libro con un boli.
Sólo compartimos el pasado.
Te han obligado a elegir y te has dejado Consumes gente y ya me has consumido.
Todo te parece mal y nada te hace apaño.





Tú no me hablas...y es maravilloso.



La becaria MG

sábado, 29 de julio de 2017

Día 19: El mundo es pequeño

Una de las primeras cosas que se aprenden en la Red es que el mundo es muy pequeño. Especialmente en Valencia.

Yo he aprendido, por las malas, que esconderse detrás de un nick no sirve de nada, siempre hay hilos de los que tirar, casualidades imposibles, personas que te conocen muy bien o personas que tienen mucha curiosidad. El anonimato de una nunca está a salvo en la Red.

Además, una conoce a muchas personas. Y las personas tienden a relacionarse con otras, se mueven, van de un sitio a otro, conocen a otras personas...

El anonimato de una nunca está a salvo en la Red.

Y esto aplica, POR SUPUESTO, a las redes de ligar.

Una vez quedé con un chico que decía que le sonaba mi cara y vive justo delante de mi hermano.

He viajado varias veces en metro delante de un chico con quien chateaba a diario.

He quedado con el marido de una de mis peluqueras. Lo supe el día que fue a recogerla y me escondí bajo el papel de plata y la cosa esa del calor.

Me han tirado los trastos uno de mis ex jefes, un chico que conozco desde que era pequeña, dos compañeros de trabajo de dos de mis amigas, un tío que contrató a mi hermano, no le pagó y tuvo que denunciarle, el ex de una ex compañera de trabajo...

A veces pienso que debería recular y aceptar que la Red es realmente otro mundo, y que pasan cosas que no pasarán en lo que otros llaman el mundo real. Porque yo me resisto aún, aunque cada vez menos, a pensar que son dos mundos diferentes.

Igual me estoy equivocando.

jueves, 27 de julio de 2017

Día 18: Lo que se dice no puede borrarse

Uno de los daños colaterales de callarse muchas cosas es que, aunque parezca que no, aunque parezca que se te olvidan y ya están, tó olvidao, pues no. 

Las cosas que uno no dice se quedan almacenadas en algún sitio, agazapadas, LAS HIJASDELAGRANPUTA, esperando para salir como quien no quiere la cosa, en el momento menos oportuno y cuando más daño pueden hacer.

Hoy se me ha escapado algo que llevaba guardándome mucho tiempo, con la persona a la que más importa herir. Hacía mucho tiempo que me callaba porque lo sabía, sabía que le iba a doler mucho, y que no iba a aportar más que mierda.

Pero se me ha calentao la boca y ni he pensado, mira. Me vienen con el "tú dímelo todo, que yo prefiero saber", y yo "que no, que es mejor así", y "venga, que sí, que es mejor saber que no saber" y, chica, qué quieres que te diga, se me dispara el resorte de "¿no querías saberlo? pues toma", y ya no hay vuelta atrás.

Porque lo que se dice no puede borrarse, amiguis.

Da igual que una se arrepienta, que pida perdón, que se jure por sus muertos no volver a decir nada.

Lo que se dice no puede borrarse.

Y por eso es tan importante callarse casi siempre.

martes, 25 de julio de 2017

Día 17: Cosas que he aprendido en la vida (I)

  • A los hombres normales se la suda que la ropa interior esté conjuntada.
  • Bloquear es una opción, no un castigo. 
  • Cuando un hombre te dice que le das miedo, HUYE.
  • Hacerse un tatuaje duele más que perforarse el lóbulo pero menos que 28 grapas.
  • La cocacola no se come un filete de ternera.
  • La primera impresión es muy importante, y Ru Paul lo sabe como nadie.
  • Las cosas son comestibles hasta que le sale pelo al envase.
  • Las toallitas de bebé pueden limpiar el café que se te ha caído en la blusa de algodón.
  • Las manchas de tupper de lentejas en un bolso de napa amarillo se van en la lavadora.
  • Los " a que no hay huevos" son un castigo de los dioses.
  • Morderse la lengua, contar hasta 10x10, sonreír y hacerse la idiota es una de las mejores decisiones que se pueden tomar casi siempre.
  • No hay que comprar abridores de latas en Ikea. Sólo hay un tutorial en youtube para aprender a usarlo y está en ruso.
  • Nunca hay que borrar un teléfono.
  • Ponerse alarmas en el móvil es muy útil para despertarse por las mañanas o cuando no quieres pasarte de parada de metro cada día de tu vida.
  • Quererse a una misma es muy difícil.
  • Si dejas dos semanas una ensaimada en el bolso acaba pareciendo una pasa verde y puedes descubrir nuevas formas de vida. Si dejas una bolsa de rosquilletas, no.
  • Siempre, SIEMPRE, hay que llevar un peine.

lunes, 24 de julio de 2017

Día 16: Espacio vital

Lamentablemente el espacio vital de uno y de sus cosas es limitado, por lo que no vas a tener más más remedio que elegir qué cosas metes, porque todo lo que quieres no te va a caber. 

Y es mejor que ese poco sea bonito. Aunque sólo lo veas tú. O precisamente porque sólo lo ves tú. ¿Los demás merecen más que tú ver tus cosas bonitas? Ya te lo digo yo, no.

Y con esta pincelada de sabiduría, podemos empezar la semana

La becaria MG

domingo, 23 de julio de 2017

Día 15: Ozark


Sinopsis

Ozark va de un contable, Marty Byrde (Jason Bateman) que tiene que blanquear un montón de pasta en un pueblucho de Missouri y, ya se sabe, cuando hay toneladas de pasta, hay mafias, caciques rurales, agentes del FBI, armas, pasan cosas y muere gente. O algo así.


Recomendación

Bueno, a ver.

Ya hemos visto chorrocientas series con señores superlistos con suerte voluble, muchos personajes (casi todos prescindibles) y final previsible.

Se agradece que no haya histerismos, que está todo como muy contenido y eso. Que no quiere decir que no pasen cosas, que pasan, pero con contención.

Toooootal, que se duerme bien; es todo como muy gris y muy azul y no tiene una banda sonora estridente.

sábado, 22 de julio de 2017

Día 14: Sangüijuelas

Hace poco conocí a un tipo de esos que tiene una cuenta con chorrocientos mil seguidores que coge cosas de otros y las publica como propias. Resulta que ha copipegado un tuit de una amiga y ha tenido tropocientos retuits pero no importa, porque es un tuit y qué más da, un tuit.

Él tenía claro que:
- Se estaba aprovechando del trabajo de otros para ganar seguidores.
- No sabía explicar por qué o para qué quería todos esos seguidores, pero los quería, y a coste cero.
- Otras personas con menos seguidores estaban sacando provecho económico y él no, aunque se lo mereciera más.
- Le importa una mierda que otras personas dediquen tiempo, esfuerzo, dinero, talento, conocimientos... a crear algo, aunque sea un meme. A él también le cuesta tiempo seleccionar, borrar marcas de agua, teclear lo que no puede copipegar...
- Todos lo hacemos. ¿Por qué no iba a hacerlo él?
- ¿Qué va a hacer? ¿Citar a la otra persona que lo ha creado? ¡¡¡¿¿¿ESTAMOS GELIPOLLAS O QUÉ???!!!
- Lo que está en Internet deja de tener dueño y cualquiera puede cogerlo y hacer lo que quiera.

Ya verás lo que nos reímos cuando su mujer vea las conversaciones que ha tenido con dos de mis amigas en Tinder, que están en Internet, dejan de tener dueño y cualquiera puede cogerlas y hacer lo que quiera...


miércoles, 19 de julio de 2017

Día 13: Supersticiones

superstición.
Del lat. superstitio, -ōnis.
1. f. Creencia extraña a la fe religiosa y contraria a la razón.

2. f. Fe desmedida o valoración excesiva respecto de algoSuperstición de la ciencia.

Llevo pensando un rato si tengo alguna superstición. Y no.

No pienso que tal o cual cosa dé mala suerte, no toco cosas para tener suerte o evitar la mala suerte... nada de eso. Evito pasar por debajo de una escalera por la misma razón que intento no pasar por debajo de andamios y esas cosas, por prudencia. Y ya.

Descreída que es una.

Supongo que tiene que ver con el rollo de las creencias y la fe. No tengo, no las entiendo, no me queda más que tolerarlas y creo que el mundo sería mucho mejor si desaparecieran.

¡Huy, mira, una creencia, pide un deseo!.

martes, 18 de julio de 2017

Día 12: El fin y los medios

Hola, flipao activista diletante cuñao.

Lo siento, has caído en la trampa de el fin justifica los medios. Y no la has superado.

Igual ha sido injusto que no te avisara pero es que es mi detector de cuñaos moralistas infalible y va mejor si es sorpresivo. Además, también es un enfadador de primera y me has tocado las narices a los 12 minutos y quería largarme cuanto antes.

Te he visto venir y no he podido resistirme.

Pero no te quito mérito, eh, han respondido a la primera provocación. Como buen cuñao moralista tú tampoco has podido resistirte a poner límites y excepciones a lo de el fin justifica los medios. Los tuyos, claro, que son los buenos. Has hecho de juez y parte con tu propio sistema de valores, tan molón, tan social, tan comprometido, tan de todo por el pueblo: el fin justifica los medios cuando algo te parece bien a ti, y no lo justifica si te parece mal a ti.

Tengo que reconocer que has sido un flipao activista diletante cuñao excelente. No te cuestionas nada, no tienes dudas, tu constructo intelectual es tan sólido y perfecto que eres inquebrantable.
Creo que por eso mi superpoder finmediático ha funcionado tan bien.

Porque eres uno de estos que se queja de todo todo el rato porque va todo fatal y no hay conciencia social y blablabla... Eres uno de esos que se pone bizco con lo de el fin justifica los medios que, si pudiera, se haría caca en mi almuerzo y me desollaría viva porque soy la escoria de la sociedad y así es imposible avanzar en lo del mundo mejor.

Pero también eres de los que, con toda tu conciencia social y toda tu mierda, defiendes lo de hacer trampa con las facturas, o lo de no dar de alta todas las horas que se trabajan, o lo de hacer trampa con subvenciones siempre que se pueda.

Ah, amigo, ahí sí se justifica, sí. Ahí si se vale un poco hacer cualquier cosa para conseguir tu objetivo porque, claro, como tu objetivo es tan noble y tan molón ...

Y así nos va.

lunes, 17 de julio de 2017

Día 11: Feeling sexy

A veces, sentirse increíblemente sexy es tan fácil cómo ponerse unas sandalias bonitas.

¿Qué haces tú para sentirte sexy?

domingo, 16 de julio de 2017

Día 10: Adicciones

De entre todas las cosas que destrozan a las personas se me ocurren pocas como las adicciones. No sólo destrozan a las personas, arrasan con todo lo que tienen alrededor, especialmente con las familias.

No sé hasta qué punto un adicto es un enfermo que consume o si uno enferma de tanto consumir, no lo tengo claro. No sé si hay que empatizar y perdonar al enfermo, o si hay que ser duro y ponerse coraza, o si es mejor hacer como si no pasara nada porque es así y no se puede hacer nada, y ya se dará cuenta. Nunca se sabe qué hacer o qué decir para no despertar a la bestia. Ni siquiera se sabe si hay bestia.

En cualquier caso, es muy difícil entender al enfermo-adicto cuando ni siquiera él se ve como tal, cuando no acepta que miente, roba, esconde, y hace todo lo que quiera que necesite hacer para seguir con sus cosas.

Es muy difícil entenderle cuando te das cuenta de que, realmente, no le importa lo que pasa a su alrededor, el dolor, la decepción, el rastro de mierda. O le importa menos que hacer lo que sea que tiene que hacer para seguir con sus cosas.

Y está la duda, todo el rato, la duda sobre todas las cosas: ¿dónde está la línea entre ser un adicto enfermo o alguien que consume mas de lo que uno mismo considera "normal"? ¿Estoy exagerando y él tiene razón y no tiene ningún problema y puede controlarlo? ¿Cómo sé si tiene un problema? Y, la peor, ¿puedo hacer algo o tengo que ver cómo todo acaba en la mierda?

Cuando tienes una adicción cerca lo peor es ver lo fácil que es sacar la mierda de todas partes, lo difícil que es lidiar con ella y lo imposible que resulta limpiar y volver a algún otro momento en el que no existía.

Y es que una adicción, a lo que sea, consigue que olvides los buenos momentos y te quedes sólo con los malos.



viernes, 14 de julio de 2017

Día 9: Briconsejo

Ten cuidado con lo que deseas. Igual acabas consiguiéndolo.

jueves, 13 de julio de 2017

Día 8: La practicidad

Ser práctico. Se supone que es una cosa muy horrorosa. El mensaje wonderfulio reinante va totalmente en contra de la practicidad. Déjate llevar por el corazón. No pienses, salta. Si quieres, puedes. BlablablablaBLABLABLA. QUE ME DEJES VIVIR.

Y claro, durante muchos años de tu vida, te lo crees. Crees que esa es la manera correcta de vivir, todo a tope, máxima pasión hasta para coger el autobús...y lo que pasa es que piensas madre mía, qué desajuste vital tengo con el mundo.

Y es que confundimos. Ser práctico no es no apasionarte por las cosas, no es no tener sentimientos ni es funcionar como un robot. Es meterle cerebro a tu vida, a veces simplificando hasta el disparate más absoluto.

Desde que me acuerdo mi objetivo vital prioritario respecto a los demás es que no me toquen excesivamente las narices, eso me ha llevado a ser responsable, sacar buenas notas cuando tocaba estudiar y ser una trabajadora creo que bastante válida cuando me ha tocado trabajar. Padres y jefes contentos, rubia contenta.

Nos pasamos la vida diciendo que la vida no es fácil, que las relaciones no son fáciles. Y a veces pienso que lo decimos desde nuestros dramas del primer mundo, y que la vida es tan fácil o tan complicada como tú la quieras hacer. Hay gente que le gusta el drama, tener relaciones muy tormentosas, con muchas broncas y sus respectivas reconciliaciones. ¿Eso es pasión? Quiero pensar que no. Y si es que sí, me vais borrando.

Así que, como además de práctica soy extremadamente generosa, os voy a dar algunos consejitos prácticos:

  • No os pintéis las uñas por la noche. No se secan bien y se arruinan con las sábanas (esto se lo dedico a mi Orugri).
  • Tened siempre muy claro con quién vais y en qué plan antes de viajar.
  • Dad la razón en los temas que os den igual y sobre todo ​a la gente que os dé igual.
  • Nunca presupongáis que porque vosotros sois de una manera el resto del mundo también lo es.
  • Haced siempre en primer lugar lo que menos os apetece hacer. Así no te pasas la tarde pensando "jo, tengo que planchar" mientras te amargas de antemano.
  • Todo lo no bonito se descarta. Entendemos bonito como un genérico de cosas buenas, que te hacen sentir bien y te aportan. También personas.
  • A la​ madre de uno se le dice siempre que sí. Luego ya veremos si hacemos sí o no. Pero decir, decimos que sí.
  • No se quiere a quien no te quiere. Es agotador, no sirve de nada y al final por lo menos uno acaba sufriendo.
  • Por la vida se va con tu buena educación y tu consideración por delante. Aunque pienses que no sirve. Sirve. 
  • Ante un "tú lo que tienes que hacer es..." se sonríe y se pone la mente en off. Garantizado al 90%.
  • Pensad. El corazón está muy bien y es imprescindible y fenomenal sentir las cosas​. Nada de eso es incompatible con la practicidad​. Pero pensad​, coño.​
  • Hidratación, limpieza y protección solar. Porque lo frívolo no está reñido con lo práctico.
La becaria MG.

miércoles, 12 de julio de 2017

Día 7: Harrison

¿Sabes cuando llevas una canción en la cabeza todo el día y no puedes parar de tararearla y parece que todo se acompasa y lleva tu ritmo, aunque estés cansada y hasta un poco regulero y actúa como una especie de mantra que hace que dejes la mente en blanco cuando caminas por la ciudad?

¿Sabes cuando hace mucho calor y estás deseando llegar a casa y meterte en la ducha y son sólo las dos de la tarde y sabes que no llegarás hasta horas después y te estás agobiando y, de repente, pasas por una tienda y está sonando esa canción que está marcando tu día y se te pone una sonrisa, como si los astros se hubieran alineado para hacerte el día un poquito menos malo?

Pues, hoy.

 

martes, 11 de julio de 2017

Día 6: Lo que no es alergia

Hasta hace dos veranos no me picaban los mosquitos. Ni los mosquitos, ni nada bichífalo.

Todo empezó el día que uno de mis mejores amigos estuvo al borde de la muerte. Pasé el día en urgencias, intentando imaginar qué decir si nos decían a su mujer y a mí que había muerto y casi no notaba que me picaba la pierna. Cuando todo acabó, y nos sentamos aliviadas en la sala me arrasó tol fuego que había estado esperando durante todo el día, y tuvieron que pincharme Urbasón.

El resto del verano fue un infierno de picaduras de cosas que dejaban unas ronchas imposibles e inaguantables.

- Oiga, doctor, que a ver si voy a tener alergia o algo, que esto no es normal.
- Pues es gordo, sí, pero no creo que sea alergia. Es una reacción más fuerte de lo normal.

El año pasado tuve varias crisis, provocadas por bichos para los que yo era un cadáver exquisito. Varios urbasones, tubos de crema de corticoides, toneladas de hielo y botes de repelente amazónico después, los médicos seguían diciendo que no era nada, que es que de repente estaba buena para la bichería.

- Mire, que es que el año pasado ya me pasó esto, como puede ver en el historial, y a ver si va a ser alergia o algo.
- Nooooo... es una reacción fuertecita...

Su puta madre.

Así que un día, después de varias visitas a urgencias, conseguí que el médico de cabecera me diera cita para el semidiós que yo creía que iba a decirme qué tenía: el alergólogo. 

Pero, no.

- Mire, que de verdad que me quedo bastante jodida y ...
- Que nooooo... que no es alergia. ¿Lo va a saber usted mejor que yo?  Hala, pa casa. 

SU PUTA MADRE.

Así que, aquí estamos.

Huelo a una mezcla de limones salvaje del caribe con unguento apestoso presuntamente curativo todo el día.

Y sigo llena de picaduras y ronchazas susceptibles de ser tratadas con Urbasón, todos los putos días.

¿Qué por qué cuento toda esta mierda?

Porque hoy he encontrado al verdadero dios en forma de médico cubano de urgencias que, con voz melosa me ha recetado antihistamínico, y una crema que, de verdad, funciona, que me ha quitado las ganas de meterme un chute de lejía para morir cuanto antes.

Y porque me ha dicho que, no matter what lo que haya salido en los análisis del especialista, él apostaba su calva a que tengo alergia al bicho que me pica.

ALERGIA.

AMO A ESE SEÑOR.

lunes, 10 de julio de 2017

Día 5: Relaciones tuiteras

Hace unos días que esto corre por la red:

No se ve una mierda, ya, así que tendrás que hacer un poco acto de fe.

Al parecer es un gráfico en el que aparecen las relaciones tuiteras entre ídemes pero, eh, no son cualquieras tuiteristas, no, son los de la cosa del humor. La imagen dice más cosas pero ya las vas pensando tú si eso.

A mí me ha dado que pensar, desde hace unos días.

Me ha parecido una especie de reflejo de una teoría de estas locas que siempre he tenido sobre Tuiter.

Lo que más me ha flipado de esta red desde el principio es cómo vamos tejiendo relaciones, atraídos únicamente por lo que se dice y por cómo se dice.

Hay muchas formas de usar Tuiter, pero tengo la sensación de que podrían resumirse en tres: quienes lo utilizan para promocionarse profesionalmente (tengan la profesión que tengan), quienes lo utilizan como medio de comunicación, para mantenerse informados de lo último en su área de interés, y quienes lo utilizamos para pasarlo bien, sin mayor pretensión. Y aquí entra el sentido del humor.

Hasta que aparecieron las redes sociales nos relacionábamos con personas que teníamos cerca en algún momento de la vida: con los compañeros de clase, o de trabajo, con los vecinos o los de la misma asociación. Y nos quedábamos con quienes nos lo pasábamos bien, mayormente.

Las redes sociales nos han dado la posibilidad de eliminar la barrera geográfica y relacionarnos con personas con las que lo pasamos bien, independientemente de lo cerca o lejos que estén. Y eso es alucinante. A mí me lo parece, vaya.

Gracias a las redes sociales yo me siento menos el bicho raro, porque resulta que hay otras muchas personas por ahí con las que comparto el sentido del humor, intereses, filias y fobias. Algunas, incluso, se han convertido en grandes amigas a las que, aunque lejos, sé que tengo muy cerca. Y eso ha sido un descubrimiento.

Me pregunto a menudo si para otras personas ha sido igual de importante saber que no están solos, que nosecuántos locos más comparten su sentido del humor o esa visión del mundo que siempre pensaron que fue rara.

Miro el gráfico, independientemente de lo que signifique, y pienso en las risas que ha traído Tuiter a mi vida, y todo lo demás y, mira, no puedo más que dar las gracias a todos.

Agradecida y emocionada, CLARO.

domingo, 9 de julio de 2017

Día 4: Fracasos

Bueno pues ya tengo el récord mundial de fracasar en mis propósitos: sólo he tardado cuatro post en romper mi compromiso de escribir todos los días.

Si tuviera que poner una excusa a alguien diría que ha sido un fin de semana excepcional pero no es el caso. No tengo que poner excusas a nadie. Y, aunque tengo que reconocer que no esperaba que pasara tan pronto, no me asusta haber fracasado.

Fracasado, que no rendido.

Porque, aunque esté un paso más cerca de perder la apuesta del #ProyectoHuevos que hace dos días, he decidido seguir, a ver qué pasa.

En realidad, todo se reduce a seguir intentando recuperar la acción de un hábito perdido. Es difícil, todos los sabemos.

No es como dejar de hacer. Dejar de hacer es fácil. Y casi nunca se toma como fracaso, sobre todo si se deja de hacer poco a poco. Entonces parece que uno tiene muchas razones: un día es por una cosa, al día siguiente por otra, luego por otra... y cuando te quieres dar cuenta hace seis años que no vas al gimnasio.

Pero empezar a hacer algo... o volver a empezar a hacer algo... eso sí que es difícil. Y hay que estar preparado para fracasar, que ya somos mayores y sabemos que la fama cuesta.

Así que, aquí estoy preparada para el fracaso y ready to go.

jueves, 6 de julio de 2017

Día 3: Cosas que nunca vas a saber IV

Querido policía local buenorro.

Es una lástima que estés casado. Una lástima para mí, I mean. Para ti, tú sabrás.

Una lástima para mí porque yo quiero volver a verte y la logística con los casaos, ya sabes, es un coñazo sideral.

Aunque no voy a hacerlo, que quedaría raro, me gustaría darte las gracias.

Has sido muy útil para superar ese miedo atávico que siempre he tenido a los hombres buenorrísimos, como si no me los "mereciera".

Que es un concepto muy chungo, pero es la forma en la que imaginaba ese sentimiento: merecer.

Que no es que gracias a ti haya aprendido que merezco más o menos o blablabla, qué va, es que gracias a ti, a la pseudo relación que estamos teniendo, he aprendido que lo de merecer o no es un concepto de mierda que no tiene ningún sentido.

Excepto si eres Donald Trump y Rajoy te dice que tiene un crush contigo y nunca se despega de ti. Entonces sí te lo mereces. TODO.

Día 2: Violencia en silencio

Hoy había unas personas manifestándose en la plaza del Ayuntamiento contra la violencia de género.

Yo iba con una amiga que está haciendo terapia con un grupo de mujeres maltratadas. 

Y se me han llenado los ojos de lágrimas. 

Yo sabía que su ex es un gilipollas antes que ella, incluso. Sabía que es un tipo altivo, soberbio, cuñao por los cuatro costados, desde la primera vez que comimos juntos para conocernos y, tras pedir una hamburguesa con guacamole, me dijo que no me lo tomara a mal pero ahora entendía por qué estaba tan gorda.

Yo supe que era un imbécil insoportable que no le tenía el menor respeto ni miramiento desde el primer momento. Y se lo dije. Le dije que le mandara a la mierda, porque era un gilipollas que sólo iba a traerle problemas.

Para lo único que sirvió fue para que no habláramos de él, que no me contara nada, que sufriera en silencio. Y lo mismo pasó con el resto de sus amigos, que también vieron desde el primer suspiro que él era una garrapata apestosa que sólo iba a causarle dolor.

Y así estuvo, la pobre, callada. Aguantando. Se quedó embarazada. A propósito. Y siguió aguantando. Aguantó de todo. Hasta que él se fue. Y entonces nos enteramos de lo que había estado pasando.

Desde entonces me pregunto qué podría haber hecho, por qué no me di cuenta, cómo ha sido capaz de aguantar todo eso en solitario una mujer inteligente, independiente, culta con un entorno sensible y preocupado por ella. ¿Cómo fue capaz de ocultarlo? ¿Por qué le protegía? ¿Por qué no saltó al primer bofetón? ¿Qué pasaba por su cabeza?

Mientras mirábamos en silencio a esas mujeres que se manifestaban contra la violencia de género nos hemos abrazado y le he dicho que lo siento, que lo siento todo, que me hubiera gustado poder hacer algo para que no hubiera tenido que pasar por todo eso, que la quiero y que no se calle nunca nada más.

Y entonces le hemos deseado al gilipollas la muerte entre terribles dolores.

Karma, trabaja un poco, coño.

martes, 4 de julio de 2017

Día 1: #Proyectohuevos

El ser humano, en concreto, el ser humano español venido arriba, es muy de responder reguleramente a un reto. Y entendamos "ser humano español venido arriba" como Gordipé, y "reguleramente" como "gilipollamente".

Y a mí me han retado.

Me han retado a escribir un mínimo de 60 post hasta el 31 de agosto. 

Podría haberme hecho la llonguis y cambiar de tema.

Podría haber dicho que no tengo ganas de escribir.

Podría haber echao la culpa al boogie, o a la falta de #drama, para escaquearme elegantemente.

Podría haber pasao del reto, tranquilamente.

Podría...

Pero, no. Resulta que lo he aceptado. 

Supongo que hay varias razones para haber caído en un aquí no hay huevos de libro, pero las podemos resumir en dos, como los mandamientos:
- Me viene bien tener una excusa para obligarme a escribir. Aceptar el reto significa comprometerme en voz alta. Si no lo cumplo, me dará vergüenza infinita y querré morir. Igual es un poco rebuscado, pero sé que se me entiende.
- A huevos para escribir no me gana ni dios.

Así que, amiguis, aquí queda el compromiso.

Comienza el reto #Proyectohuevos.

Deséenme suerte. 

lunes, 3 de julio de 2017

Quita, drama, que tú no sabes

Al parecer, ya hay personas que han estudiado que desde el drama se escribe más y mejor.

Comoseñora de mediana edad rubia poco original que soy, puedo confirmar, y confirmo.

Desde el drama se escribe mejor.

A mí se me ha quitado tol drama, y ahora ya no tengo la necesidad de purgar. Porque, no nos engañemos, un blog personal es una purga. Al menos este lo es. O lo era, no sé.

Ahora que se me ha quitado tol drama no necesito purgar nada aquí, porque ya no tengo miedo de hablar de las cosas que me dan miedo en cualquier otro sitio. Y porque ya no tengo miedo de abandonar cosas, o personas, si viene al caso, que me hacen infeliz. Y

Esa es la cuestión: se me ha quitado el drama porque se me ha quitado el miedo.

Supongo que es una fase, como todo, pero es una sensación nueva para mí y la estoy disfrutando. Y no purgo. No me hace falta. 

Hasta hace bien poco aún vivía con la sensación de que, antes o después, me llegaría la hostia inesperada de algún sitio, pero hasta eso se me ha quitado. Hasta he perdido la sensación de peligro constante, de estar siempre alerta, de temor infinito.

Se me ha quitado hasta el miedo al fracaso, que era lo que más me paralizaba.

Hay quién dice que se me ha quitado todo demasiado, que igual me han arreglado más de la cuenta.

Y no estoy de acuerdo.

Ahora, desde la experiencia fearless, en verdad os digo que tener la sensación de no tener miedo es mucho mejor.

Seguiremos informando.

martes, 13 de junio de 2017

Cosas que nunca vas a saber III

Hola, intelectual random.

Mira, llámame loca, pero tengo la sensación de que no es que hayas tenido mala suerte y no te hayas encontrado con mujeres inteligentes a lo largo de tu vida, es que no sabrías identificarlas aunque te mandaran a la mierda en esperanto a la cara.

Me sorprende que me digas que estabas a punto de tirar la toalla de las redes de ligar porque sólo encuentras chonis tontas recauchutadas, y que menos mal que me has encontrado a mí, faro cultural de Occidente, para devolverte tu fe en la inteligencia femenina y en los unicornios.

Me sorprende lo de tirar lo toalla, digo, porque no entiendo bien por qué es tan importante para ti dar con una mujer inteligente si luego tu interés está focalizado en demostrar lo sátiro que crees que eres y correrte en las tetas. De quien sea.

Y, mira, ya que estamos, tu esnobismo es de idiotas. Si has venido a follar, filtrar por la inteligencia es de ser idiotas. Igual te sorprende pero las chonis, recauchutadas o no, también follan. Así que eres un ejemplo de que tener una carrera universitaria no garantiza nada. Fíjate, tú, precisamente tú, que dices que la tienes, no eres lo que se dice un genio.

Igual piensas que, como soy gorda y no especialmente atractiva, lo que necesito oír para rendirme a tus pies y llevarme al huerto es que me digas que no te importa el físico, que los pibonazos recauchutados no tienen nada que hacer contigo porque no llegan a tus estándares inteligentes.

Y te equivocas. Estás haciendo mal el filtro. Ser un pibón no está reñido con ser inteligente.

lunes, 12 de junio de 2017

Diccionario (1)


  1. Busco conocer gente y lo que surja= busco una chica para follar.
  2. Busco una chica discreta= estoy casado/emparejado pero quiero ir follando por ahí.
  3. Busco una chica sincera= me han dado tantas hostias que no me fío ni de mi madre, no tienes ninguna oportunidad de que me fíe de ti.
  4. El físico no me importa= igual follo contigo si no tengo un plan B, pero no vas a volver a verme en la vida.
  5. El físico no me importa, mi hermana también está gorda= voy a follar contigo pero no te hagas ilusiones, no pienso presentarte a nadie, con una gorda en la familia, vale.
  6. No soporto a las chonis recauchutadas, quiero una chica inteligente= quiero sentirme especial corriéndome en las tetas de una chica inteligente, aunque no reconocería a una ni aunque me azotara en el trasero.
  7. Lo importante es conectar= te aviso de que mi intención es follar contigo.
  8. Tengo muchas ganas de conocerte= tengo muchas ganas de follar contigo.
  9. Soy nuevo y no sé cómo funciona esto= aún no he follado con nadie de aquí. 
  10. Yo no voy a por lo que van todos, a mí me interesas de verdad= voy a decirte lo que creo que quieres escuchar. Y luego, voy a ver si puedo follar contigo.

martes, 23 de mayo de 2017

El mes

Mi abuela era una señora a la antigua, de esas que iban a cobrar la paga en metálico, hacía montoncitos para los gastos e iba gestionando el resto.

Como muchas señoras de pueblo de su generación, no se creía mucho lo de invertir y lo de la bolsa. Era muy de tocar el dinero para asegurarse de que lo tenía y no estaba muy por la labor de meterlo bajo el colchón, que se hacían pelusas, así que compraba oro.

Yo creo que aquí tuvo que ver, aparte de lo de las pelusas, que una amiga suya de cuando era pequeña vendía joyas, pero a la antigua. Era una señora sonriente y divertida, que iba por las casas con su muestrario de joyas. El día que iba a cobrar el mes, abría el muestrario lustroso delante de las tres o cuatro vecinas de confianza y cobraba y vendía a plazos. Luego pasaba todos los meses a cobrar, se tomaba un café, charraban un rato, y hasta el mes siguiente.

Y así compró mi abuela las joyas de la boda de mi madre y mi tía, los aderezos de nacimiento de sus nietas, pulseras, collares, pendientes, gemelos... y todo iba muy bien. Estaban todas muy contentas y llenas de oro.

Un día, la vendedora de joyas apareció con su hija. Se iba a jubilar y dejaba a su hija en herencia su negocio. Y, a partir de entonces, esa otra señora sonriente y divertida pasó a cobrar el mes. Llegaba, abría el muestrario de joyas, cobraba y vendía, se tomaba un café, charraban un rato, y hasta el mes siguiente.

Pasado un tiempo, esta señora dijo que se retiraba, cobró lo que se le debía por el barrio y desapareció.

Y empezaron los rumores. Todo el mundo hablaba fatal de ella en el barrio, aunque nadie decía por qué. Ahora sé que era por vergüenza.

En esto estamos que la entonces novia de mi hermano empezó a trabajar en una tienda de esas de compra-venta de oro y, por estas cosas de la curiosidad humana, se llevó una cruz de oro blanco que mi abuela le regaló. Mi abuela ya se había muerto, le daba tristor llevarla y quería guardarla.

Presunto oro blanco. Era chapa de algo.

La familia se lo tomó muy a mal, claro, y empezaron a llevar las sortijas y pulseras a valorar.

Todo lo que la hija de la vendedora de joyas había vendido a mi abuela a precio de oro era falso.

Poco pudimos hacer, más que intentar poner una denuncia que, claro, nunca prosperó. Mi abuela había muerto, no había recibos, ni señora, ni nada.

Yo deseé la peor muerte entre terribles dolores a esta persona y a su estirpe, cada vez más sangrienta y de sufrir, a medida que iba enterándome de la estela de mierda que dejó en el barrio.

¿Cómo se puede ser tan ruin y tan hija de la gran puta?

Un día, mi tía dejó muy claro lo que todos pensábamos: ojalá tenga que gastárselo todo en médicos y medicinas, y se muera pobre y sola como una rata.

Y ahí se quedó la cosa.

Hasta hoy.

Hoy nos hemos enterado de que esta grandísima perra del mal ha tenido que gastárselo todo en médicos y medicinas y que, aún así, se ha muerto, y en una casa de alquiler porque la suya se la quitó el banco.

Y, mira, sin pensar siquiera en los millones de cosas que podrían explicar por qué se dedicó a timar a jubilados que aún confiaban en lo del oro, me he alegrado.

Porque la justicia universal, a veces, funciona.