jueves, 28 de agosto de 2014

1987

Como casi todos los veranos, he estado archivando cosas, en un Ignatius J. Reilly way I M P E C A B L E. Este año la actividad archivística ha sido especialmente intensa y he abierto cajas cerradas desde 1998, creo.

Han aparecido mis diarios. Libretas, agendas, blocs de notas... pero este ha sido el que más me ha impactado:


Cerrado.

Y no tenía la llave, claro.

Le he dado vueltas durante varios días. Creo que me daba un poco de miedo confirmar lo que creía recordar: que era una niñata, soberbia. egoísta y quejica, demasiado preocupada por los demás, por el entorno, por pasarlo bien, por acercarse a la gente que le gustaba.

Dejé el diario encima del aparador. De vez en cuando lo miraba, intentando recordar, recordarme, sin conseguirlo. La memoria es traicionera, amigos.

Poco a poco he ido perdonando a aquella adolescente que recordaba tan horrible y unos días después no he podido más:


La panda del instituto: "algunos me caen mal y prefiero que no vengan pero me lo paso bastante bien en general".

Las primeras tribulaciones con la fe, con el bien y el mal: "¿y si dejo de ir a misa y Dios existe?".

Las primera reflexiones sobre la importancia del estudio, y sobre el impacto de las acciones presentes en el futuro: "tengo que estudiar más para mejorar las notas porque luego se hace media con COU"

Los primeros conciertos: "me gusta tanto Alaska que no me importa tener que volver andando".

Las primeras cogorzas de vomitar en los váteres de los garitos: "Pilar se ha puesto tan mala que no se ha dado cuenta de que se había vomitado en los zapatos y su madre le ha castigado".

El primer parejo con derecho a roce: "me ha dado mucha vergüenza que me toque así".

La primera vez: "no sé si lo he hecho bien".

El primer amor: "siempre tengo ganas de verle".

Aquiles.

Al parecer, el año 1987 fue muy intenso.

3 comentarios:

  1. Yo nunca escribí diarios, ni guardo cajitas de recuerdos... ¿eso es malo?
    De una mudanza a otra intento llevar lo menos posible, así que cartas, entradas de conciertos y recuerdos varios han ido desapareciendo con los años.
    Cualquier dia me olvidaré de todo, y no quedarán pruebas de quién fui...
    Besos!!

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  2. Buff que miedo me da encontrar el mio!

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  3. A saber dónde tendré yo esos diarios...si es que quedó alguno tras el ataque pirómano que sufrieron hace años, jajajaj!

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