martes, 15 de julio de 2014

La más lista del lugar

Ya conté qué había pasao. Y ahí estábamos, desaparecidos y bloqueados. Pero una incidencia tecnológica abrió una vía de comunicación entre nosotros y él no pudo resistir la tentación.

Estuvimos un rato hablando por whatsapp jodido invento del demonio y resulta que el pobre no entendía nada. Estaba con sus cosas, pensando en qué había pasado y parecía que por mucho que le explicara no entendía nada. Él, a su rollo. Me harté de dar vueltas a lo mismo y finiquité la conversación.

Pero ya sabemos que cuando tengo que decir algo y no lo digo se me queda ahí, bloqueándolo todo, y no me dejaba escribir, ni dormir, ni pensar, ni nada.

Pasé días escribiendo un correo, perfeccionándolo, diciendo exactamente lo que quería decir. Revisé la puntuación, el significado de cada palabra, de cada expresión. Lo leí y releí un millón de veces, intentando ponerme en su piel, en que quizás lo leería en el móvil, así que no debía ser demasiado extenso. Quizás lo leería mientras estaba acompañado o haciendo otra cosa, así que no debía ser críptico, ni complicado. No se lo esperaba, así que debía hacer las referencias exactas a lo que habíamos hablado.

Nada de romanticismos, ni metáforas, ni comparaciones. Sujeto, verbo y predicado. 

Las cosas como son.

Acabé el correo diciendo que tenía muchas preguntas pero no estaba segura de querer las respuestas.

Y como soy la persona más lista de la galaxia conocida envié el correo a la primera cuenta que me salió al escribir su nombre. Y no sé si la lee.

Tooootal. que no sé si no me responde porque no ha leído el correo, porque se ha tomado en serio que no quiero respuestas o porque no le da la gana.

¿Qué, soy lista o no?

9 comentarios:

  1. Hmmmm y pienso en voz alta.... ¿por qué no marcaste la casilla de confirmación de recepción y /o lectura?
    Lo único que se me ocurre es que le envíes otro correo, solicitando confirmación de que ha leido / captado /asimilado el anterior ;)
    Eres listísisisima , no lo dudes :P
    Besos!!

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  2. Soy muy fisiócrata para estas cosas, eh. Laissez faire, laissez passer, le monde va de lui meme.

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  3. (Ñiiiiiiiiii, se me ha borrado el comentariooooo)
    Decía hace un rato que es posible que el mensaje sea de digestión lenta y esté procesándolo para poder contestarte sin miedo a meterse en un campo de minas. Siempre tienes la opción de reenviarlo a su dirección más habitual, pero yo creo que lo mejor es mirar para otro lado, seguir a lo tuyo y olvidarte de que lo has mandado, más que nada para no volverte locatis por la ansiedad de esperar una respuesta y comprobar el correo cada cinco minutos. Ánimo, muchacha. Y muchos mimos.
    :-****

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  4. O te liberas y yasta o mandale el mensaje a toooooodas sus cuentas para asegurarte que le llega
    Piensa como quedarías si lo lee dentro de 3 semanas o 2 meses o cuando volváis a ser amigos

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  5. Si, ha sido un pequeño fallo.

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  6. Y mandarlo a otro correo que sí pienses que es más probable que use??

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  7. Yo escribí una carta, en papel bonito y con pluma. Y se la mandé al curro porque no sabía su dirección (y ponerme a buscarla me parecía un poco psicópata). Le solté todo lo que le quería soltar y le pedí que nunca me contestara. No sé si la recibió, supongo que sí, ni si la leyó, ni qué le pareció, ni qué pensó. Las dos veces que nos hemos vuelto a ver (por cuestiones no personales) nadie ha mencionado la maldita carta. A veces me gustaría saber... ay, ¡cómo te entiendo!

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  8. Uy, momentos lúcidos como el tuyo creo que hemos tenido más de una.
    Sinceramente, si no quieres las respuestas, o no sabes si las quieres, sé coherente contigo misma y pasa de si responde o no.
    Cuando sepas si quieres que te responda, ya verás cómo te encargas de que le llegue seguro la misiva.
    Besotes!

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