miércoles, 21 de mayo de 2014

Amante



No te muevas. 

Déjame que te mire, así, como estás, con la sábana arrugada sobre tu espalda, el pelo revuelto y los ojos aún cerrados, intentado esquivar la luz que entra por la ventana.

Deja que acaricie tus piernas por debajo de la sábana y note cómo se te eriza el vello. Y los pezones...

Deja que note cómo se endurecen tus pezones, que se han despertado casi antes que tú. Nunca sé si tengo las manos demasiado frías o es que tu piel se alegra de verme. 

Ven. Acércate. Pégate a mí, como si tuvieras frío y necesitaras entrar en calor. Deja que piense que me buscas incluso dormida. Deja que piense que siempre vas a encontrarme.


4 comentarios:

  1. Piénsalo si quieres, aunque sepamos que es lo contrario.

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  2. Pues sí que...

    Ya te dije, sentimientos encontrados. Pero igual es el primer paso hacia lo del noviodeverdad...no sé.

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  3. Me encanta ese momento...despertar dormida.

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