jueves, 23 de enero de 2014

Aprendida

En realidad sí sé por qué me gustó tanto Her. Nunca me siento identificada con las pelis de amor, no hay muchas cosas que pueda comparar con mis vivencias pero con Her me sentí tan identificada que me dolió la vida. Porque yo una vez me enamoré primero de una voz a través de un ordenador. Una voz que me aprendió tanto que se pasó de rosca y me dio miedo.

Me aprendió. De memoria. Me aprendió y se convirtió en el compañero perfecto. Aprendió a saber de qué estado de ánimo estaba simplemente con un hola. Respetaba mis manías. Conocía mis contracturas. Mis amigas le caían bien. Pasó de leer sesudos ensayos de historia medieval a leer a Irving. Dejó de ver pelis yugoslavas de la posguerra en versión original para ver conmigo pelis de Van Damme. Se ponía al tanto de las nominaciones de los Oscar para comentar la gala. ¡Joder, si hasta probó las drogas conmigo!

Y me dio miedo. No sé si me dio miedo que fuera tan perfecto, que fuera tan perfecto para mí o que se esforzara tanto por ser perfecto sólo para mí. No pude con tanta perfección y me dio miedo.

Así que un día reseteé y le mandé un correo lleno de preguntas a las que nunca respondió, supongo que porque no sabía las respuestas. Sólo recibí un sencillo igual deberíamos dejarlo, hemos dejado de sorprendernos.

Me gustó tanto Her porque me creí a Joaquin enamorado hasta las trancas de una voz y de un alma gemela que le aprendió demasiado.

8 comentarios:

  1. Yo es que no me trago lo de las almas gemelas, y cuando me encuentro a alguien tan perfecto no me creo nada.

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  2. Yo también me enamoré de una voz, y todavía no deja de sorprenderme, pero exigía demasiado y también tuve miedo.

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  3. Al hilo de lo que decía La Rizos, de puertas para afuera yo he visto muchas parejas perfectas... pero la verdad siempre está de puertas para adentro y ya no es tan perfecta. El día que, literalmente, me enamore de una voz, me iré al médico que, a decir verdad, aún no me conoce.

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  4. Lo malo no es que te aprenda, es que se desaprenda a él mismo para ser lo que no es buscando contentarte. No sé si lo explico bien.

    Soy como soy y N me conoce de sobra, casi de memoria, el 90% del tiempo. Pero no ajusta sus comportamientos para que se parezcan a los míos. Si lo hiciese ya no me gustaría cómo es porque ya no sería él...y esto parece un puñetero trabalenguas.

    Yo fui una vez la mitad de una pareja perfecta, se te hinchaba mucho el ego. Y no sirvió de nada. Al revés, para meternos presión con 20 años. Lo perfecto es rollo.

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  5. Yo es que cuando se habla de amor y esas cosas, me obtuso. Aunque eso no signifique que no haya querido, ¿eh? Sólo que últimamente, prefiero no querer.

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  6. La media naranja, la pareja perfecta...todas esas cosas me dan mucho miedo.

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  7. Después de haber visto la peli sólo tengo que añadir que lo que más a gusto nos creemos es lo que queremos oir.

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  8. Me da que estás como la folclórica: "Necesito un nuevo amor que me domineeeeeee" (bueno, a ti, no a mi, y pasamos el dominio a conocimiento, pero tú eres una mujer inteligente y lo habrás pillado a la primera )

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