viernes, 8 de noviembre de 2013

Con el tiempo

Hace unos años me colé hasta las barrancas por los huesos de un muchacho que conocí trabajando.

Tras pocos meses todo acabó con lágrimas a cascoporro y una gorra british que olvidó en mi casa cuando vino a dejarme... un dolor... 

Supongo que ambos hicimos todo lo posible por no vernos, porque no coincidimos durante años: ni de copas, ni en estrenos, ni en conferencias, ni en saraos... No volvimos a vernos. Qué dolor... 

Hasta que un día nos encontramos comentando en un muro de Facebook ajeno. Y marcó "Me gusta" a todos mis comentarios. Sólo teníamos un amigo en común. Un amigo que ni sabía que nos conocíamos y que no nos pegaba a ninguno de los dos... Sólo uno... 

Un par de días después él me envió un mensaje preguntándome cómo estaba. Yo le contesté que bien. Él me dijo que estaba muy guapa en la foto. Yo le respondí que no podía saber si estaba guapo o no porque tenía a Benji, el de Oliver.

Varios días después le envié una solicitud de amistad. ¡GENSANTA, cuántas vueltas le di a aquello!

Varios días después la aceptó. 

Nunca hemos vuelto a hablar del pasado. Todo es nuevo, como si acabáramos de conocernos, como si nunca hubiera habido una nube negra sobre nuestras cabezas.

Yo le mando enlaces que pienso que pueden interesarle. El me manda canciones que sabe que no van a gustarme pero me harán gracia. Ninguno de los dos hemos hablado de volver a vernos. Nada de "a ver si quedamos a tomar un café" ni nada de eso. Nada. Lo pasado, pasado está y ya veremos qué pasa mañana.

De vez en cuando cambia su foto de perfil. Y ahora siempre es él. Y siempre sonríe.

Ha envejecido regular: muchas canas, muchas arrugas, grandes bolsas bajo los ojos... pero siempre sonríe.

Y se muestra siempre positivo, tal como le recuerdo. Abierto, generoso, amable, cariñoso... 

Hoy me he dado cuenta, mirando su nueva foto, de que, a pesar de que ya no nos conocemos, a pesar del dolor, tengo un buen recuerdo de él. Me he dado cuenta de que me alegro de que pasara por mi vida, aunque luego se marchara. Hoy me he dado cuenta de que es de esas personas en las que piensas con cariño con el paso del tiempo, porque aportan buen rollo a tu vida el tiempo que caminas junto a ellas.

Hoy he visto su foto, me he sentido bien y he sonreído. 

No lo sabrá nunca pero me ha alegrado el día.


9 comentarios:

  1. Pues mira qué bien, ¿no?

    Aunque sé que Bichejo se va a quedar con una duda terrible sobre lo mal que ha envejecido ¿tiene pelo? bueno, has dicho que tiene canas y ya lo dice ella siempre 'el que canea no calvea' ;)

    ResponderEliminar
  2. Ha quedado un bonito recuerdo

    ResponderEliminar
  3. Qué envidia de guardar un buen recuerdo de alguien "especial" que pasó por tu vida. Yo no lo tengo de casi ninguna y de seguro el sentimiento es recíproco...
    Besos guapa!

    ResponderEliminar
  4. Eso, eso...y de pelo ¿cómo va? ¿Calvo o pelazo? Tu público quiere saber...

    ResponderEliminar
  5. Acabo de descubrir tu blog y este post me ha encantado... supongo que me recuerda a experiencias propias

    ResponderEliminar