martes, 9 de julio de 2013

Cara de póker

Los últimos meses no sólo han sido muy duros desde el punto de vista laboral, que me pesa mucho, lo han sido también personalmente. Ah, ¿que no lo sabían? mira por dónde si al final va a haber cosas que no cuento en el blog y todo... Venga, va, voy a dejar el recochineo, que si no se me van a enfadar y yo vengo aquí a que me digan cosas bonitas.

El caso es que llevo un rato intentando explicar la obviedad esa genérica de que los dos meses antes de las vacaciones de verano son un infierno porque todo el mundo quiere dejarlo todo cerrao, que si ya llevamos muchos meses seguidos muy intensos, que si las vacaciones están tan cerca que una se agobia más... pero no, no es sólo eso, es más profundo.

La cuestión es que tengo un cansancio vital. Igual podría interpretarse tanto como que me he cansado de vivir como que estoy tan cansada que no me da la vida, claro, pueden tomárselo como quieran pero el caso es que tengo cansancio vital. Lo único que me apetece es dormir. Apagar las neuronas, desconectar y dormir, sabiendo que cuando despierte no voy a tener que encenderlas de nuevo. Cuando suena el despertador por las mañanas sólo puedo pensar en todas las cosas que me quedan por hacer el resto del día, que siempre son muchas, y salgo de casa ya agotada y con lágrimas en los ojos. Porque yo lo que querría es volver a la cama y no puede ser. Y me frustra muchísimo.

Me da igual que a los demás también les pase, no puedo hacer nada con eso, pero a mí me pasa, y lo mío lo llevo yo. Y lo llevo mal.

Intento explicar a las personas de mi entorno que necesito descansar, dormir, desconectar, pero me tratan de loca y aún me siento peor. Con su mejor intención, me dicen que lo dramatizo todo, que soy una exagerada, que lo que necesito es pasar un fin de semana dormitando, sin pesar en nada, y luego todo irá bien. Y yo me quedo mirando, con una cara que me gustaría que fuera de póker pero que me parece que expresa exactamente lo que estoy pensando: "oye, pedazo de imbécil, si pudiera no pensar en nada lo haría en cualquier momento y el fin de semana lo pasaría de fiesta"

Así que, cansada, insomne, agotada y frustrada, lo único que me queda es ensayar delante del espejo la cara de póker, porque si no, además del cansancio vital, antes o después me llevaré un par de hostias con la mano abierta de alguien que me haya leído lo de imbécil demasiadas veces en el rostro. 

5 comentarios:

  1. Ya sé que has escrito que te da igual, pero yo estoy por el estilo, necesito que se pare el mundo un ratito. No está siendo un buen año, vamos que sólo se me ocurre una palabra que te guste para resumir la situación: CACA.

    Por lo menos verás que intento salvar el blog, siento tus reproches blogosféricos dar latigazos a mi conciencia :*

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    1. Lo dicho: nunca más reprocharé nada a nadie.

      CACA me gusta.

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  2. Cuando lo que cansa es la vida, poco más se puede hacer que poner cara de póker. Y rezar para que, si al final te cae alguna leche, sea más bien flojita.

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  3. Hija mia, no sabes como te entiendo en este momento. En fin, vendran dias.

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  4. Duerme, bonita... luego ya se verá :-***

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