viernes, 3 de mayo de 2013

Cómo ser una drama queen

Cuando una es una drama queen es muy fácil montar un pollo gigantuoso de la nada. Y yo me entreno mucho. Para ser drama queen, digo. Se me da fenomenal.

Y es un mérito, no se crean. Ser drama queen no es tarea sencilla. A menudo es poco agradecido, el público no se entrega como debería y es cansado, muy cansado. Es un trabajo 24/7 y a largo plazo. Pero cuando llega el resultado, ver a todo el mundo corriendo asustado como pollo sin cabeza... oye, compensa.

Para cumplir la cuota de servicio público de este blog, aquí van algunos tips para ser una drama queen en condiciones, que las cosas hay que hacerlas bien, ir pa ná es tontería:
  • Hay que soltar la bomba sorpresivamente, cuando nadie se lo espere. Una conversación ligera, sobre decoración casera, bizcochos o algo así es un buen momento.
  • Hay que decir muchas veces que, probablemente, una sea una drama queen y está sacando las cosas de quicio, para que cale el mensaje. A la doscientasava vez todo el mundo da por hecho que una es una drama queen y que se va a entrar en una espiral de locura y pluridestrucción total.
  • Hay que alternar la asunción de la culpa y la culpabilización a los demás. Para despistar y mantener la tensión.
  • Aspavientos con las manos, hay que hacer muchos aspavientos con las manos, que es lo que les gusta. Si se tira una cerveza y una copa de vino por el camino y se intenta recoger dramáticamente el líquido derramado  con servilletas de bar, mejor.
  • Es imprescindible marear a tó quisque con chorrocientos correos y llamadas, incidiendo cada vez en un punto diferente, respondiéndose a las propias preguntas e ignorando las propuestas de los demás.
  • Una debe mostrarse voluble como el viento: ahora me voy, ahora me quedo, ahora me la suda, ahora es lo más importante de mi vida... así unas dos o trescientas veces al día.
  • Llorar no es una buena estrategia. Es mucho mejor la lágrima contenida, esa que se queda ahí, en el bordecito, pero que no se suelta. 
  • Hay que evitar los conceptos como "infantil", "exageración", "chantaje emocional", "por mis cojones" o "amenaza" referidos a una misma. Si se trata de otros, no sólo está permitido: está recomendadísimo.
  • Hay que ser víctima, verdugo, juez, acusación, acusado y bedel. Todo a la vez. Ya lo digo, es muy cansado.
Antes de terminar, permitan un último consejo: la etiqueta drama queen es irreversible. Si una se pone, se pone, pero para siempre. Olvídense de volver a parecer razonable o coherente. Una será una drama queen para siempre, 'til the end of time.






6 comentarios:

  1. Yo añadiría un par de frases grandiosas:

    - sé que todos me tenéis manía.
    - Si es con tu madre el numerito entonces: se que prefieres a mis hermanos.

    Y luego siempre suma un juramento rollo Escarlata..A dios pongo por testigo, todo muy digno para el minuto siguiente pasartelo por el forro.

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  2. Yo tuve un ataque de dramaqueenismo hace dos semanas. Pero qué quieres que te diga, me reventó sobremanera que un grupo de amigas quedasen a comer justamente el día de mi cumpleaños (que yo no podía ir porque tenía celebración familiar, claro).

    ¿ES O NO ES PARA LIARLA PARDA?

    Amos, amos...

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  3. Pues a mí no me sale, eso de ser drama queen... así me va! Tendré que practicar un poco más!!

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  4. Ayyy, y lo a gusto que se queda una, qué?

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  5. vale un drama/king?
    con tal de captar unas migajas de atencion,
    cualquier cosa.
    lo jodido es cuando tropiezas con alguien
    equilibrado que te desmonta el garito
    en un pis pas y te deja cueros vivos.

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  6. Si que es trabajoso si, casi es mejor pasar desapercibido. Al menoss no tienes que hacer nada.

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