martes, 9 de abril de 2013

Desconocidos

Es curioso como alguien que no significa nada especial en nuestra vida, que pasa fugazmente y desaparece, es capaz de decir algo que nos impacta y que no olvidamos, por muchos años que pasen. Es curioso cómo esas personas dejan una huella, quizás pequeña, pero la dejan. Para siempre.

A veces son cosas que nadie más nos ha dicho porque no quieren herirnos. Son cosas de esas que ninguno de nuestros amigos se ha atrevido a decir porque saben que nos harían mucho daño, y prefieren no hacernos pasar ni pasar ellos mismos por ese trago. Y luego viene alguien que no nos conoce, que no sabe el impacto que tendría para nosotros y lo dice, sin más, con la mejor intención. Y entonces esa persona que estaba destinada a ser fugaz desaparece pero deja ese dolor enorme, sin saber siquiera que lo ha causado.

Otras veces son cosas que nadie nos dice porque las dan por sabidas. Nuestros amigos no nos dicen que esto no está bien o que esto está fenomenal porque piensan que somos suficientemente listos para darnos cuenta pero ¡eh! es difícil valorarnos a nosotros mismos en su justa medida. Y entonces viene alguien desconocido, nos dice tal o cual cosa, ignorantes de su repercusión en nuestro celebro, lo recibimos como una aparición de la mismísima santa madonna, esa persona desaparece y nos deja un mensaje divino que sabemos que es cierto, aunque nadie nunca nos lo había dicho y flipamos en colores y meamos unicornios.

Podría parecer que una se deja llevar por la opinión de cualquiera porque no tiene personalidad. No diría yo eso, aunque también podría ser, quién sabe. A lo mejor una se vuelve impresionable con los años.

No sé.

Es curioso cómo un desconocido puede acertar de pleno en el que creemos nuestro secreto más sagrado. O eso o que en el fondo no somos tan diferentes y acabamos repitiéndonos.

3 comentarios:

  1. Escribiendo se descubre más de lo que parece, justamente porque el contacto personal está ausente, y eso te da libertad para decir cosas en función de esa información que recibes, pero creo que es más fácil fallar cual escopeta de feria que acertar, aunque cuando se acierta parezca que a uno lo acompañen dotes paranormales de perspicacia psicológica. No es cosa de exagerar.

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    1. No me refiero sólo a desconocidos que leen un blog, me refiero a desconocidos de verdad, de los que aparecen un día y después de dos horas de conversación parece que te han escrito por dentro.

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  2. Súper real. Es como si tienes una cicatriz en la cara y tu entorno te dice que no se te nota, que no pasa nada, que con el maquillaje la disimulas... Y te cruzas por la calle con un tío que te suelta: "Scarface! ¡Pedazo de raja que tienes!". Y te hunde la vida.

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