martes, 20 de marzo de 2012

Música para mis sentidos

Aquiles tiene los dedos finos y fuertes. Están acostumbrados a presionar, a recorrer el espacio, a mantener el tempo, ora tranquillo, ora prestisimo. Les gusta el movimiento. Son duros a veces, suaves otras, pero les gusta el movimiento.

Acostumbrados a los sonidos, a sus dedos les han crecido orejas. Oyen el mundo de una manera especial. Y tienen memoria, también. Tienen registrada cada nota, cada sonido que han provocado. Repiten a la perfección movimientos que una vez fueron y que volverán a ser. Recuerdan todos los lugares donde han estado. Aquí es un Fa. Aquí, un Sol sostenido menor. Aquí va un Do. Seguro.

Aunque sus dedos pueden leer cualquier partitura prefiere dejarse llevar por las notas que tiene siempre en su cabeza y que dirigen su vida. Se deja llevar y yo con él.

A veces para en seco porque no consigue el matiz adecuado. Demasiado piano, dice. Y vuelve a empezar, sin olvidar lo que ya ha sido porque nunca se deja de aprender cuando algo no suena. Y sigue hasta que lo consigue. El sonido perfecto. La música perfecta.

A menudo escucho piezas que identifico con él y me descubro recordándole absorto en su mundo de corcheas, con el pelo enmarañado porque se acaba de levantar, sentado con la mirada perdida, pensando en alguna melodía que le mantiene distraído. En esos momentos, sé que su sonrisa y sus manos en mi cintura no están pensando en mí, sino en esa melodía. En esos momentos mataría por ser un pentagrama.

Aquiles es músico.


(Publicado el 27 de febrero de 2010)

1 comentario:

  1. ¿Has visto "Chico y Rita"?

    Pianista, ¿no? ;)

    ¡Besico, flor!

    ResponderEliminar