martes, 16 de septiembre de 2014

Cosas mías

  • Aborrezco hasta la náusea el color azul, especialmente el azul marino.
  • A veces se me olvida que soy mayor.
  • Como con los cubiertos al revés: el tenedor, en la derecha, el cuchillo, en la izquierda.
  • Cuando era pequeña me mordía las uñas. Y aún...
  • Cuento los escalones al subir, pero no al bajar.
  • De pequeña quería ser profesora.
  • Duermo desnuda y con la ventana abierta todo el año.
  • Enloquezco con las voces graves.
  • Hablo mucho.
  • Hoy es mi cumpleaños.
  • Leo todo lo que veo por la calle.
  • Llevo muy mal lo de la autoridad.
  • Me afecta mucho el sonido de los sitios.
  • Me da miedo ir con chanclas por la calle.
  • Me da vergüenza cuando alguien me dice que me lee.
  • Me encanta hablar por teléfono.
  • Me frustra no haber tenido suficiente paciencia para seguir estudiando música.
  • Me gustan los número pero apenas sé sumar y restar.
  • Me sé la canción de Candy Candy en japonés.
  • Mi color favorito es el "depende de para qué".
  • Muevo mucho las manos al hablar.
  • No entiendo las redes sociales.
  • No me gustan las cucharas pequeñas.
  • No me gustan las ONG.
  • No me hacen gracia las bromas que consisten en reírse de las personas.
  • No me interesan las personas que no quieren aprender cosas nuevas.
  • No sé andar con zapato plano.
  • Nunca he mordido un trozo de queso.
  • Nunca me aburro cuando estoy sola.
  • Prefiero las cosas curvas a las rectas.
  • Puedo ser muy cruel. Y terriblemente hipócrita. 
  • Sé escribir con las dos manos. 
  • Sería más feliz si no tuviera que comer para vivir.
  • Siempre llevo vips vaporub.
  • Siempre tomo la leche caliente.
  • Tengo mal ojo para las personas.
  • Tengo mucha paciencia.
  • Tengo muchas pesadillas.
  • Tengo un secreto inconfesable, que nadie sabe.
  • Una vez le toqué el culo a Santiago Auserón en un concierto.
  • Utilizo platos y cubiertos diferentes para las diferentes comidas.
  • Vuelvo a ser de risa fácil.

lunes, 15 de septiembre de 2014

No se me puede conocer

No se me puede conocer
más de lo que tú me conoces.

Tus ojos en los que dormimos
los dos solos
han dado a mis luces de hombre
mejor suerte que a las noches del mundo.

Tus ojos en los cuales viajo
han dado a los gestos de las rutas
un sentido separado de la tierra
en tus ojos que nos revelan
nuestra soledad infinita
ellos no son más lo que creían ser.

No se te puede conocer
más de lo que yo te conozco.


Paul Éluard 
Los ojos fértiles (1936)


Paul Éluard, gran poetuitero, excelente bloguero, mejor persona.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Transparente


Annie Hall, de Woody Allen*

De repente a una se le va la cabeza y piensa en otras cosas. Y va y tiene un gatillazo. 

Una se desconcentra. Casi se tambalea dentro de sí misma porque no sabe qué hacer, por dónde iba, cómo seguir. Se queda como desenchufada. Como si se le hubiera olvidado todo.

Y se vuelve transparente para mirar desde fuera.

Y deambula, lánguida, observando desapasionadamente el amasijo de carne que montan dos cuerpos en el acto del amor, deteniendo las gafas imaginarias en la punta de la nariz, el mejor sitio para ver de cerca, hasta que todo acaba, preguntándose si es la única que una vez se volvió transparente.

martes, 9 de septiembre de 2014

Soy hipócrita

Estaba escribiendo un post la mar de largo sobre lo intolerante que me estoy volviendo por culpa gracias debido a las redes sociales, que están consiguiendo con la sobreexposición granhermanesca que deje de leer y de seguir a algunas personas a las que quiero, o creía que quiero pero ya no sé porque a veces no las soporto y les daría con un zapato en la cabeza, pero me he dado cuenta de que igual era un poco sereyoísta y hería sensibilidades y no voy a publicarlo.

Así que ahora, además de intolerante me estoy convirtiendo en una cagueta conformista de cuidao. Lo que viene siendo una bienqueda de manual.

Antes me preguntaba si sería recíproco y me preocupaba un poco, porque a nadie le gusta saber que no gusta, pero ahora me da igual. Sinceramente, me la pela.

¿Y Vds., qué tal? ¿También son capaces de ser así de hipócritas y de escribir un párrafo de ochenta y siete palabras con un sólo punto?

sábado, 6 de septiembre de 2014

Lo del karma II

Quizás el lunes acabe mi vida tal como la conocemos.

A ver, ESPERA, que igual ha sonado un poco dramático...

Quizás el lunes el karma me devuelva todos mis malos sentimientos, con energía renovada y entusiasmo místico.

Muy bien, así mejor, menos histérico, DÓNDE VA A PARAR.

El caso es que, si nada lo remedia, a partir del lunes vuelvo a compartir lugar de trabajo con: 
Personaquemásascomedadelavida

Y he perdido las ganas de vivir sólo por la posibilidad de que suceda este cataclismo cósmico que, ahora mismo, sábado justo antes de comer, es del 100%.

Habrá quien piense que es inmaduro sentirse así, que no debe ser pa tanto, que hay que ver lo pobre de espíritu que debe ser alguien a quien le preocupa tanto tener a otras personas cerca. De hecho, yo lo pensaría. A veces lo pienso, vaya. Pues me da igual. No puedo.

A veces nos encontramos en la vida con individuos que nos desalinean los chacras y se cagan en nuestra paz interior, sólo por existir. A veces no hace falta que hagan nada, ni digan nada, nos repelen magnéticamente, nos perturban... Luego ya, si hablan o se da la extravagante circunstancia de que tengan que relacionarse obligatoriamente con nosotros... Es una cuestión biorrítimica que no sé yo si Vds. entenderían.

Bueno, pues esta es una de esas veces, una de esas en las que deseas que la otra persona desaparezca, no tener que verla nunca más, ni oír hablar de ella, ni saber de ella, ni nada. Que le vaya muy bien, pero en otro hemisferio, con otra franja horaria.

El lunes sabremos si el karma me devuelve la alegría de vivir o me deja penando en la ignominia.

¿Hacemos una porra?