martes, 26 de mayo de 2015

La debacle electoral

Las elecciones del 24 de mayo de 2015 pasarán a la historia como aquellas en las que el partido más votado fue derrocado y los votados menos se hicieron con las varas de mando. Por eso y porque Mariano Rajoy dio una rueda de prensa para decir que somos campeones bueno y qué.

Tengo que reconocer que me he dejado llevar por una euforia inexplicable. Y me he dado vergüenza. Porque de lo que más me alegraba era de que perdiera el PP, de la manera que fuera. Y ha sido una manera muy de tirarse por el acantilado. Que no lo harán claro, pero igual deberían.

Lo ideal sería que me hubiera sentido bien porque hubiera ganado las elecciones la opción con la que me siento más identificada, la que me gustaría que gobernara los próximos años y decidiera sobre las cosas que me afectan todos los días, con una buena gestión del transporte público, la dotación digna y razonable de recursos para la asistencia social, el cuidado y mantenimiento de las infraestructuras públicas, la recogida de basura y limpieza de las calles, que esto parece Walking Dead... coñe, lo que viene siendo una gestión dialogante, responsable y transparente de los servicios públicos, universales, gratuitos y de calidad.

Pero no. Resulta que no. Así que, aunque me alegra hasta un punto que soy incapaz de describir que los golfos apandadores se vayan, es una contentez agridulce.

Porque han sido tan perros, tan sinvergüenzas, tan egoístas, tan megalómanos, tan... tan... TAN, que han impedido ya que la cosa mejore, y los pobres perroflautas que van a ocupar su puesto no van a tener ni tiempo de enterarse dónde ha ido a parar la mierda, si algún día consiguen ponerse de acuerdo en quién tiene que empezar a limpiarla. Para cuando consigamos devolver todo lo que debemos los nuevos ya se habrán desgastado y volverán a salir ellos.

Se me ha acabado la esperanza casi antes de tener tiempo de disfrutarla.

Por otro lado, como daño colateral, he perdido la porra. Voy a estar pagando cervezas hasta noviembre. 

Cheneralitat Valenciana 
Partido Popular: 32% Pues no: 26,25%
PSOE: 21% Aquí, regulero 20,3%
Ciudadanos: 16% Pscheeee: 12,31% 
Podemos: 11% Mira, aquí, sí: 11,23% 
Compromís: 11% ¡¡¡TOOOOOMAAAA!!!: 18,19% 
Esquerra Unida PV: 5% Otro casi sí, PERO: 4,26% 
Otros:4% Pues eso, otros.

Valencia 
Partido Popular: 32% ¡¡¡OOOOOOOLEEEEE!!! 25,71% 
PSOE: 12% Caaaasi: 14,07% 
Ciudadanos: 15% O'Clock: 15,18% 
València en Comú/Podemos: 13% Nada, ni una: 9,81% 
Compromís: 16% ¡¡¡MUY BIEN, JOAN!!! 23,28% 
Esquerra Unida PV: 6% Nada, fatal: 4,26%
Otros: 6% Eso, que otros.


jueves, 21 de mayo de 2015

Hombres tranquilos

Hay hombres que se toman muy en serio lo de que los chicos no lloran y lo de que exteriorizar los sentimientos hace que parezcan menos viriles. Lo de la contención acaba yéndose de las manos y por no expresar más de lo que toca casi ni se mueven, aunque tengan un volcán inside. Como si la virilidad se les escapara con cada muestra de sentimiento o afección.

Hombre vulcánico haciéndose el tranquilo porsiaca.

Es como si no supieran que los sentimientos no se expresan, se perciben. Da igual si dicen o no cómo están, cómo se sienten, qué quieren... da igual que se mantengan impertérritos, a poco que alguien se interese por ellos es fácil pillarles. Ellos piensan que no, pero sí.

Hombre perdido que cree que no se le nota.

Algunos dicen que es por timidez. Otros que es por mimetismo. Otros incluso aceptarán que no es que sean malos, es que les han dibujado así. Pero muy pocos reconocen abiertamente que a menudo no se mueven es por miedo.

Creo que su tranquilidad aprehendida no es porque les de miedo invadir, sino por miedo a ser invadidos.
El hombre tranquilo se mueve poco y despacito, vaya a ser que se rompan cosas.

Porque cuando un hombre tranquilo se siente invadido, arde Troya.

Hombre tranquilo, antes.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Porra electoral

Tengo las expectativas de cambio bajo mínimos. Incapaz de sobreponerme al desaliento, auguro una nueva victoria del PP tanto en el ayuntamiento del cap i casal (a.k.a. la ciudad de Valencia que me dio el ser) como en la Cheneralitat Valenciana. 

No veo una victoria glamourosa, siento el aliento de los Ciudadanos/Ciutadans en la nuca de la alcaldesa. Escucho afilarse ya sus lápices naranjas, preparados para firmar el pacto de gobierno.

Aún así, veo ya un mínimo de cuatro años más de #caloret, de despotismo paleto, de saraos falleros sin contenido con mucha horchata, de falta de política cultural, de falta de planificación urbanística sostenible y responsable, de despilfarro, de concejales analfabetos, de precarización de los servicios públicos municipales, de menos limpieza viaria, de recortes de salario a los trabajadores de las empresas públicas.

Veo cuatro años más de descontrol, de andar como pollo sin cabeza guiando al elefante en la cacharrería, echando la culpa siempre a otros, como si no fuera evidente que la responsabilidad es sólo suya, que ya llevan más de una década empuñando el bastón de mando con mano e hierro.

Veo cuatro años más winter is coming, me cago en tó lo que se menea, y me estoy hundiendo en la miseria, el desconcierto, la desesperanza Y LA PUTA MIERDA DEL GOBIERNO ETERNO DEL PP.

Y aquí va mi #porraelectoral: 

Cheneralitat Valenciana
Partido Popular: 32%
PSOE: 21% 
Ciudadanos: 16%
Podemos: 11%
Compromís: 11%
Esquerra Unida PV: 5%
Otros:4%

Valencia
Partido Popular: 32%
PSOE: 12%
Ciudadanos: 15%
València en Comú/Podemos: 13%
Compromís: 16%
Esquerra Unida PV: 6%
Otros: 6%

martes, 19 de mayo de 2015

Cosas que me ponen a parir en las elecciones

  • A estos, por lo menos, ya les conocemos.
  • Bueno, tenemos la Copa América, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y el Circuito de Fórmula I.
  • Cada vez hay más turistas y eso es muy bueno para el país.
  • Cualquier cosa menos que los catalanes manden algo en los valensianos.
  • De alguna manera se tiene que parar a los inmigrantes, que nos quitan el trabajo y se llevan todas las ayudas.
  • En Canal 9 todos tenían sueldazos y no hacían nada.
  • Estoy haciendo cosillas en negro.
  • Hay que emprender.
  • La alcaldesa es muy cercana y simpática.
  • La culpa es de Angela Merkel.
  • La culpa es de Europa.
  • La culpa es del chachacha.
  • Lo importante es que no nos quiten lo nuestro.
  • No me interesa la política.
  • No puedes criticar porque tu partido, cuando gobernaba, MÁS Y PEOR.
  • Nosotros/ellos.
  • Pues ellos más.
  • Soy apolítico.
  • Tenemos que apretarnos todos el cinturón.
  • Todos son corruptos.
  • Todos tienen cosas que esconder.
  • Valencia está muy bonita.
  • Yo no voy a votar. Total, da igual, gobierne quien gobierne, todos roban.
  • ¿¿¿Y PARACUELLOS, QUÉ???



lunes, 18 de mayo de 2015

Pesadillas

Ayer soñé que me iba de viaje a Polonia en tren.

Me sentaba en un vagón de esos antiguo, como de madera, y me quedaba dormida con el traqueteo. No sé muy bien cómo, el tren se había convertido en una vagoneta de esas que van sobre unos raíles, que iban por dentro de una casa. Como si fuera la casa del constructor de replicantes pero llena de teatritos azules. La vagoneta paraba en cada uno y alguien soltaba el rollo, no sé sobre qué, y a mí me entraba la modorra y cabeceaba.

Justo cuando empezaba a dormirme, se me acercaba un guía y me ofrecía cosas, globos, y chucherías y cosas así, para asegurarse de que me lo estaba pasando bien. Y yo le mentía. Le decía que sí.

De repente ese guía era un chico que conozco, que antes era actor, que salía en la tele y todo, y ahora pone copas en un garito, y me ponía muy triste. Era muy malo pero siempre que le veo ahí, con el surtidor, me da penica. Igual piensa "con lo que yo he sido y ahora estoy poniendo cañas". O igual no, vete a saber. El caso es que en sueño le preguntaba que qué tal todo y el me respondía que bien, que por lo menos tenía trabajo.

Y entonces yo miraba para arriba porque estaba empezando a llover y resulta que el techo estaba altíiiiisimo, y era de cristal, y llovía allí dentro y yo me ponía nerviosa porque cómo es posible que llueva dentro de un edificio y...

Y mientras la vagoneta seguía parando en teatritos bajo la lluvia yo me preguntaba porqué se me estaban cayendo los dientes a puñaos.

Entonces me desperté. Como tantos otros días, me toqué los dientes.

Tengo que hacer algo con estas pesadillas porque me están quitando la vida, ya lo digo, eh.