viernes, 8 de enero de 2016

El respeto

Leo a menudo en las redes sociales las variantes del concepto "a mí me da igual la ideología política de cada uno, oye, cada cual que piense lo que quiera, lo importante en una amistad es el respeto". Y me sorprende. Me sorprende y hace que me sienta un bicho raro, porque a mí muchas veces no me da igual. 

Y es que siempre me pregunto si cuando algunas personas dicen que lo importante en una amistad es el respeto se refieren sólo a el respeto entre ellas y la familia de cada uno y eso es suficiente para ser amigos.

Porque cuando alguien me habla a mí con respeto, pero se dedica a poner a parir a cualquier otro con quien discrepa a grito pelao, insulta, ridiculiza, miente, malinterpreta y se caganlosmuertos de tó quisque, es un maleducao, grosero, misógino, y tó lo chungo que se puede ser... pues aunque a mí personalmente me trate siempre con muchísimo respeto, seguramente no vamos a poder ser amigos.

Porque es posible que cuando llama hijas de puta, brujas y zorras a unas señoras con las que no está de acuerdo, pero que a mí me parecen la mar de razonables, igual me siento un poquito insultada, que esos hijas de puta, brujas y zorras son por su ideología política, que va y coincide con la mía. 

¿Soy entonces yo una hija de puta, bruja y zorra? Noooooo, mujer, tu noooooo.

Y no entiendo por qué no tengo que sentirme indignada y por qué eso no es razón suficiente para no querer relacionarme con esa persona. ¿Ellas son hija de puta, bruja y zorra sólo porque no las conoce? O sea, ¿debe depender el respeto a las ideologías de cuántas cervezas has compartido?

Me estoy repitiendo mucho porque tengo la sensación de que me estoy explicando fatal pero es que no quiero faltar al respeto a nadie. 

jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz Año Nuevo

Yo podría ser la némesis virulenta de los artistas: el último año siempre es el peor. No, en serio, 2015 ha sido la peste infecta. Todo lo que podía ir a peor en mi vida y en la vida de muchas personas a las que quiero, ha ido a peor. He conseguido incumplir todos los propósitos para este año de mierda.  No he hecho nada de lo que pensaba que quería hacer. Claro que ha tenido cosas buenas, incluso muy buenas, me atrevería a decir, PERO. 

Sí, amiguis, 2015 ha sido un año asqueroso. Y para que quede bien claro lo termino en la cama, con una bronquitis salvaje, abrazada a un ventolín, mi nuevo muy mejor amigo. ¿Qué más se puede pedir?

Oh, bueno, espera, no tentemos al karma...

En fin, como decía, me alegro de que se acabe 2015. Es una gelipollez, lo sé, mañana las cosas siguen siendo una mierda (o no) y lo del año no tiene nada que ver. LO SÉ. Pero en algún sitio de mi celebro queda siempre una poca de esperanza que piensa "quizás el año que viene algo mejore" y el año que viene es mañana y... vete a saber...

Toooootal que, a pesar de todo, les deseo un año nuevo estupendo o, al menos, mejor que el que está a punto de acabar. 

Cuídense. Y quieran mucho. 


martes, 22 de diciembre de 2015

El espaciador

Una de las razones por las que escribo menos es que el espaciador no funciona comodebería. ¿Ves? Ya se ha atascao.

Es disuasorio.Yo me pongo a escribir y,mecánicamente, pulso el espaciador con lospulgares y aveces va y a veces no va.

Lo he probadotodo. No hay ninguna razón mecánicani físicaque impida que funciona correctamente,pero nofunciona comodebería.¿Ves?

Y es disuasorio.

Es comocuando te invitan a cenar en casa de alguien y te apetecemucho y te haces la ilusión y luego te dicen a última hora que va fulanita,que te cae fatal y te deja de apetecer,porque sabes que su compañía te hace difícil disfrutar delresto de las personas... Pues igual.

Es curiosocomo una pequeña dificultad se convierte aveces en un impedimento, como te incapacita parahacer algo que te gusta. Es curiosocomo algo tan nimio, aparantemente, sepone entre tú y loque quiereshacer pero acabas no haciendo.

Escurioso. 

Mira, ¿ves? yasehaatascado otra vez.

viernes, 18 de diciembre de 2015

Siete años

Siete añazos.

Gordi cumple siete añazos. Que se nos ha pasao, que fue hace un par de días, pero da igual.

Miro p'atrás, como cada año por estas fechas, y sólo puedo dar las gracias. La blogosfera sólo me ha traído cosas buenas, las malas se las ha llevado. Así que sólo puedo darle las gracias. Así que

¡¡¡GRACIAS, BLOGOSFERA!!!

Y digo la blogosfera, así, de gelipollas, como si estuviera saludando al otoño, porque es muy largo de decir todas las cosas buenas que van dentro. Bueno, cosas, no, personas. Y experiencias. Y viajes para conocer a personas. Y experiencias con personas (que igual debería dar las gracias a las personas de la blogosfera, venga, va) 

¡¡¡GRACIAS, PERSONAS DE LA BLOGOSFERA!!!

Gordi nació porque me puse malita y no podía hacer nada más que estar en casa y probar a ver qué era eso de los blogs. Como soy muy maridramas diría que el experimento Gordi me salvó la vida, que queda muy contenido y elegante, pero seguro que viene alguien y suelta que fue la cosa médica y me ciscaré en sus muertos.Y no es plan, que venimos a celebrar.

Me picó el gusanillo, como cuando conoces a alguien que te intriga, por quien tienes curiosidad, y quieres verle todo el rato, y hablar, y escucharle, y todo. Quedé fascinada por la blogosfera, por las personas de la blogosfera. Y por Gordi. 

El blog me ha traído muchas cosas buenas con/contra/por otras personas pero, sobre todo, despertó a Gordi. A lo mejor un psiquiatra se pegaría unas risas con esto pero (y dejemos claro que no soy rara ni estoy loca ni pollas) Gordi ha sido un descubrimiento alucinante. Para bien y para mal, ojo, sobre todo para bien.

Me da pena pensar que algún día Gordi se irá. No va a ser ahora, ni el mes que viene, quizás incluso pasen años, pero acabará, antes o después. Y me da pena pensarlo. 

Pero siete añazos.

Sigo fascinada.




*Otro día hablamos de Twitter.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Cosas que aún me sorprenden

  • Caber en un jarsey que estrené en 1998.
  • El sabor del primer sorbo de un chocolate caliente con avellana.
  • El sonido del despertador por las mañanas.
  • La textura ULTRAASQUEROSA del yogur.
  • Las canas. Mis canas.
  • Las familias funcionales.
  • Las personas que no votan y se quejan todo el rato.
  • Las personas que se rodean de ineptos para destacar.
  • La valentía.
  • Lo de San Cucufato.
  • Los antiredes sociales que tienen perfiles con nombres inventados.
  • Los blogs abandonados.
  • Los defensores a ultranza de las magufadas homeopáticas que beben cocascolas a cascoporro y comen gusanitos naranjas.
  • Los deportistas matineros.
  • Los comentarios de personas nuevas.
  • Los halagos.
  • Que alguien sepa en qué consiste mi trabajo.
  • Que alguien vuelva a votar al PP.
  • Que el revisor del gas se acuerde todos los años de los cambios en la casa y de lo que hablamos el año anterior.
  • Que la lluvia me rete apareciendo de repente cuando llevo zapatos que no deben mojarse.
  • Que las mujeres digan que los hombres "siempre van a por lo mismo".
  • Que me digan que me leen.
  • Que me respondan con una propuesta concreta cuando pregunto ¿Dónde te apetece comer?
  • Que nadie entienda lo de 
  • Que un hombre diga que le gusto.
  • Seguir sorprendiéndome.